La nutrición está entrando en una nueva etapa. Cada vez más, los consumidores buscan hábitos de alimentación conscientes, personalizados y respaldados por la ciencia, que se adapten a su estilo de vida. Este cambio no pasa desapercibido en los diferentes ámbitos de la vida, ya que se refleja en lo que compramos, en la manera de preparar las comidas e incluso en las conversaciones sobre entrenamiento, recuperación y bienestar diario. Lo que antes era rutina, ahora se ha convertido en una decisión intencional que impacta en la vida de millones de personas.
La Dra. Krissy Ladner, directora de Rendimiento Deportivo, Nutrición y Educación de Herbalife, nos descubre las principales tendencias de bienestar que influirán en la alimentación y en el entrenamiento y recuperación en este recién estrenado 2026
La salud intestinal en el centro de la conversación sobre nutrición
La salud intestinal se consolida como uno de los pilares de la alimentación actual. Cada vez más consumidores priorizan alimentos ricos en fibra e incorporan suplementos específicos para mejorar la digestión y favorecer el bienestar general, así como para mantener una sensación de saciedad y niveles de energía sostenidos.
El interés por este enfoque nutricional responde a una búsqueda de hábitos respaldados por la ciencia y a la atención creciente hacia productos que favorecen el buen funcionamiento del microbioma y la regularidad intestinal. Empresas del sector y expertos en nutrición coinciden en que el cuidado del sistema digestivo marcará una de las principales líneas de innovación en los próximos años.
Apoyo para la mente y el manejo del estrés
El cuidado de la salud mental ha adquirido una creciente importancia dentro de los fundamentos del bienestar. Cada vez más personas recurren a alimentos y suplementos destinados a controlar el estrés, mejorar la concentración y favorecer una sensación de calma. Nutrientes como los omega-3, el magnesio, las vitaminas del complejo B y los antioxidantes registran un creciente interés, mientras que también se observa una reducción voluntaria del consumo del alcohol.
Paralelamente, prácticas como el yoga, la meditación, las caminatas y el ejercicio de baja intensidad se incorporan a las rutinas diarias como herramienta de autocuidado.
Todo apunta a que, en 2026, la combinación de una alimentación enfocada al bienestar mental y hábitos que reduzcan el estrés se consolidará con una tendencia generalizada
Transparencia y confianza en los ingredientes
Los consumidores se están alejando cada vez más de los patrones alimentarios estrictos y reclaman una mayor claridad sobre lo que contienen los productos que compran. En lugar de enfrentarse a etiquetas complejas, buscan listas de ingredientes comprensibles, formulaciones con un propósito definido y marcas que transmitan confianza.
Esta tendencia es especialmente visible entre los más jóvenes, que muestran preferencia por alimentos menos procesados, elaborados con ingredientes reconocibles y, cuando es posible, vinculados a propuestas más vegetales e integrales. El foco ya no está en la “perfección” nutricional, sino en entender cómo se elaboran los alimentos y en garantizar su calidad y trazabilidad.
La nutrición personalizada cobra impulso
La personalización nutricional gana terreno como una de las grandes corrientes del sector. Cada vez más personas ajustan su alimentación y sus pautas de suplementación con objetivos específicos, como el equilibrio hormonal, la salud ósea, el metabolismo o la recuperación física, adaptando sus rutinas a las necesidades que surgen en las distintas etapas de la vida.
Este enfoque evidencia un cambio de paradigma hacia una nutrición orientada a acompañar los procesos del organismo en lugar de imponerse sobre ellos.
Lejos de ser una propuesta de nicho, la personalización se consolida como una herramienta concreta para mejorar el bienestar cotidiano
Hábitos de bienestar impulsados por la tecnología
La tecnología está revolucionando la manera en que las personas comprenden y optimizan su salud. Aplicaciones de nutrición, monitores de sueño y herramientas de recuperación inteligente permiten personalizar la alimentación, el ejercicio y las rutinas diarias, ofreciendo una visión precisa de cómo responde el cuerpo al movimiento, la dieta y el estrés.
Además, evaluaciones basadas en inteligencia artificial, pruebas de biomarcadores en casa y suplementos adaptados a las necesidades de cada uno acercan al consumidor información que antes solo estaba disponible en entornos clínicos. Esto permite ajustar estrategias de proteínas, hidratación, micronutrientes y recuperación en tiempo real, reemplazando la intuición por decisiones fundamentadas.
En 2026, la personalización habilitada por la tecnología seguirá transformando el bienestar cotidiano, ayudando a los consumidores a diseñar rutinas que se adapten a sus necesidades, preferencias y objetivos de rendimiento
La creatina se impone entre los deportistas
La creatina ha entrado oficialmente en el mundo del fitness y ha llegado para quedarse. Originariamente asociada principalmente con atletas de fuerza, hoy se reconoce como una herramienta eficaz para mejorar la potencia, optimizar el rendimiento durante los entrenamientos y acelerar la recuperación muscular.
Destaca especialmente la incorporación de este suplemento en la rutina deportiva de las mujeres, reflejando un cambio hacia patrones más equilibrados y enfocados en el área de fuerza. Durante este año, la creatina seguirá posicionándose como uno de los suplementos más fiables y respaldados por la ciencia para quienes buscan mantener constancia en su entrenamiento y sentirse más fuertes cada día.
Siguiendo esta tendencia, Herbalife lanzó el año pasado Creatine+ de H24, un innovador complemento alimenticio diseñado para optimizar el rendimiento físico, apoyar el bienestar muscular y complementar estilos de vida activos. Apta para veganos y sin gluten aporta 3 g de creatina por ración. Además, está enriquecido con calcio y con un completo complejo de vitaminas del grupo B.
“El panorama nutricional de 2026 se caracteriza por la personalización, la practicidad y un enfoque en el bienestar a largo plazo, donde los hábitos diarios saludables siguen siendo la vía más efectiva para lograr resultados significativos”, concluye la Dra. Krissy Ladner.
Lo más relevante es que estos cambios no son tendencias pasajeras, sino transformaciones duraderas en la manera en que las personas comprenden y cuidan su cuerpo
