P: La vida de Desirée Vila dio un giro total hace cuatro años.
R: Yo formaba parte de la selección española de deporte acrobático. Tuve una caída entrenando y me rompí la tibia y el peroné; se obstruyó una arteria y eso derivó en la amputación de la pierna derecha. Tenía 16 años. Tras el accidente volví al deporte, pero al atletismo, a competir a alto nivel y ahora estoy en el Centro de Alto Rendimiento. Me ha sabido a adaptar al cambio a un deporte totalmente distinto y tengo muy claro que el deporte es lo que me ha ayudado a superar este golpe duro en mi vida, lo que ha conseguido que haya conseguido ser tan feliz como lo era antes del accidente. Como digo yo: lo único incurable son las ganas de vivir.
P: ¿Cómo va la temporada?
R: Hasta ahora muy bien. Mi objetivo es estar en los Campeonatos del Mundo en verano y por el momento vamos por buen camino porque he logrado hacer marca personal y nacional.
P: ¿Qué significa para ti ser una de las elegidas por Oysho para su Team?
R: Ser embajadora de Oysho es un orgullo; han demostrado que su apuesta por el deporte femenino y también por el deporte con discapacidad es algo muy firme.
P: ¿Eres optimista con el futuro del deporte discapacitado?
R: Sin duda; se está haciendo un gran esfuerzo por igualarlo al deporte sin discapacidad. Cada día tenemos más visiblidad. Hay mucho por hacer pero vamos por el bueno camino.
