A diferencia del rafting, en hydrospeed se descienden los ríos a bordo de una embracación individual, la cual se controla a través de las maniobras corporales del navegante. El instrumento imprescindible para disfrutar de la fuerza de las aguas es el hydrobob, una especie de trineo deportivo similar al de nieve, pero con algunas adaptaciones idóneas para el agua. Tienes que ir provisto con equipo aislante de submarinista, casco, chaleco salvavidas y unas aletas de inmersión. Se recomienda practicar el hydrospeed entre abril y octubre preferiblemente en las horas centrales del día.
