La primera razón es la que todos podemos imaginar: que interfiere con el sueño. La principal razón tiene que ver con la cafeína, el compuesto activo del café. La cafeína bloquea la adenosina, una sustancia que hace que sientas sueño y cuya vida media es de unas 4–6 horas.Eso significa que si tomas café a las 17:00, a las 23:00 todavía puede quedar bastante cafeína en tu cuerpo.
La segunda causa es que ese café vespertino puede alterar el ritmo circadiano La cafeína tomada por la tarde puede retrasar la liberación de melatonina (la hormona del sueño). Como consecuencia, te duermes más tarde y desajustas tu ciclo natural.
También hay que tener en cuenta que podría aumentar la ansiedad o el estrés. En algunas personas, especialmente si son sensibles a la cafeína, tomar café en la segunda mitad del día puede aumenta la frecuencia cardíaca e incrementar los niveles de alerta cuando el cuerpo debería empezar a relajarse. Esto puede empeorar síntomas de ansiedad al final del día.
Por último, podría ocasionar problemas digestivos, ya que aumenta la acidez estomacal y favorecer el reflujo (especialmente si lo tomas después de cenar)
Entonces, ¿es “malo” tomar café por la tarde?
No necesariamente, pero puede perjudicarte si afecta tu sueño o tu sistema nervioso. Para prevenir, lo mejor es evitar tomar cafeína al menos 6 horas antes (y mejor ocho) antes de dormir.
