Dietas y Nutrición

Electrolitos: Para qué sirven y porqué cada vez más deportistas los incorporan a su rutina diaria

La hidratación no sólo depende del agua, los electrolitos que se incorporan al líquido son una de las claves de mantener el equilibrio hídrico adecuado, en el deporte y en el día a día.

Yolanda Vázquez Mazariego

5 minutos

Electrolitos: Para qué sirven y porqué cada vez más deportistas los incorporan a su rutina diaria

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Durante años, hablar de electrolitos era hablar de maratones, triatlones o pruebas de resistencia. Parecía que solo tenían sentido para quienes se enfrentaban a esfuerzos extremos o entrenamientos de varias horas.

Sin embargo, cada vez más personas que entrenan de forma habitual —ya sea en el gimnasio, corriendo, practicando pádel, ciclismo, deportes de equipo o disciplinas como HYROX— han empezado a incorporar los electrolitos a su rutina diaria. No porque todos los entrenamientos sean una competición, sino porque cada vez existe una mayor conciencia de que el rendimiento no depende únicamente de la hora que pasamos entrenando, sino también de cómo cuidamos nuestro cuerpo durante el resto del día.

Dormimos mejor, prestamos más atención a la alimentación, planificamos la recuperación y elegimos con más cuidado nuestra suplementación. La hidratación también ha empezado a ocupar un lugar protagonista dentro de esa ecuación.

 

¿Qué son los electrolitos?

 

Los electrolitos son minerales esenciales presentes de forma natural en nuestro organismo. Entre los más importantes destacan el sodio, el potasio y el magnesio, tres minerales que participan en funciones tan importantes como el mantenimiento del equilibrio de líquidos, la función muscular y la transmisión del impulso nervioso.

Cuando entrenamos, especialmente si hace calor o sudamos de forma abundante, no solo perdemos agua. También perdemos parte de estos minerales. Por eso, una estrategia de hidratación eficaz no consiste únicamente en beber agua, sino también en valorar cuándo puede ser conveniente reponer los electrolitos perdidos.

Durante años estuvieron ligados casi exclusivamente al deporte de resistencia, pero hoy forman parte de una conversación mucho más amplia sobre rendimiento, recuperación y bienestar.

 

¿Para qué sirven los electrolitos?

 

Los electrolitos desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento del organismo. Ayudan a mantener el equilibrio hídrico, participan en la función muscular y contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso.

En el ámbito deportivo, mantener una correcta hidratación resulta especialmente importante para afrontar los entrenamientos en buenas condiciones, sobre todo cuando aumentan la intensidad, la duración o las temperaturas.

Pero su importancia no termina cuando acaba el entrenamiento.

Cada vez entendemos mejor que la hidratación forma parte de todo el proceso deportivo: prepara al organismo para entrenar, acompaña el esfuerzo y favorece una correcta recuperación posterior.

 

¿Por qué cada vez más deportistas incorporan electrolitos a su rutina diaria?

 

Durante mucho tiempo, los electrolitos se reservaron para las competiciones o para entrenamientos especialmente largos. Hoy, sin embargo, forman parte del día a día de muchos deportistas recreativos.

La razón es sencilla. Cuando entrenamos no solo perdemos agua; también perdemos minerales esenciales como el sodio, el potasio y el magnesio, fundamentales para mantener el equilibrio hídrico del organismo.

Ese equilibrio hídrico permite que el agua se distribuya correctamente entre los distintos compartimentos del cuerpo y favorece una hidratación eficaz a nivel celular, un aspecto especialmente importante para quienes someten a su organismo a un estrés físico frecuente.

Además, una correcta reposición de líquidos y electrolitos ayuda al organismo a recuperar el equilibrio perdido con el sudor tras el ejercicio, favoreciendo una rehidratación adecuada entre sesiones. Y cuando entrenamos de forma constante, esa recuperación es tan importante como el propio entrenamiento.

Por eso, cada vez más deportistas entienden la hidratación igual que entienden el descanso o la alimentación: no como una acción puntual, sino como un hábito diario que acompaña todo el proceso deportivo.

Como explica Guillermo García-Muchacho, cofundador de LIT, "durante mucho tiempo pensamos que los electrolitos eran algo reservado para el día de la competición. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de deportistas entrenan varias veces por semana y necesitan cuidar su hidratación todos los días. El objetivo no es solo rendir durante una sesión, sino llegar en buenas condiciones a la siguiente."

Este enfoque puede resultar especialmente interesante en situaciones como:

  • Semanas con varios entrenamientos.
  • Entrenamientos realizados con altas temperaturas.
  • Personas con una elevada tasa de sudoración.
  • Jornadas con dobles sesiones o un volumen elevado de actividad física.
  • Vacaciones activas, viajes o actividades prolongadas al aire libre.
  • Épocas especialmente calurosas, en las que las pérdidas de agua y minerales aumentan de forma significativa.

Al igual que cuidar el descanso, la alimentación o la recuperación forma parte del entrenamiento, la hidratación también empieza a entenderse como un hábito diario y no únicamente como una respuesta puntual después del ejercicio.

 

¿Qué debe tener un buen electrolito?

 

El crecimiento de esta categoría ha hecho que hoy existan numerosas opciones en el mercado. Sin embargo, no todas las formulaciones responden a las necesidades de quienes buscan incorporar los electrolitos a su rutina diaria.

A la hora de elegir un producto conviene fijarse especialmente en la cantidad de sodio, el principal electrolito que se pierde con el sudor, así como en la presencia de otros minerales esenciales como el potasio y el magnesio. También resulta interesante optar por formulaciones sin azúcares añadidos cuando el objetivo es incorporar los electrolitos como parte de la hidratación cotidiana y no como una bebida energética durante la competición.

El formato también importa. Las soluciones en sobres monodosis permiten adaptar fácilmente la hidratación a distintos momentos del día, ya sea antes o después de entrenar, durante un viaje o en jornadas especialmente calurosas.

 

Electrolitos de Lit para hidratación

 

Una nueva generación de electrolitos

 

Dentro de esta evolución de la categoría se encuentra LIT, una marca española fundada por Guillermo García-Muchacho y Andrés Blumer, que nace con el objetivo de acercar la hidratación funcional al día a día de quienes llevan una vida activa.

Su formulación aporta 500 mg de sodio, 150 mg de potasio y 60 mg de magnesio por sobre, sin azúcares añadidos, y está diseñada para mezclarse con 500 ml de agua, facilitando una forma sencilla de incorporar los electrolitos a la rutina diaria.

La gama está formada por dos sabores: Salty Lemon y el recién lanzado Salty Watermelon, pensado especialmente para los meses de verano, cuando las necesidades de hidratación suelen ser mayores.

Para sus fundadores, la misión de LIT no pasa únicamente por ofrecer un producto, sino por contribuir a cambiar la conversación sobre la hidratación.

"Hoy entendemos que el rendimiento no depende solo de entrenar más, sino de cuidar todos los hábitos que rodean al entrenamiento. La hidratación merece ocupar ese mismo lugar junto al descanso, la alimentación y la recuperación", concluye García-Muchacho.

 

La hidratación también forma parte del entrenamiento

 

Hace años empezamos a prestar atención al descanso.

Después llegaron la nutrición deportiva, la recuperación y la planificación del entrenamiento.

Hoy la hidratación ocupa un lugar cada vez más importante dentro de ese conjunto de hábitos.

Porque entrenar mejor no depende únicamente de sumar kilómetros, levantar más peso o completar más series. También consiste en cuidar todo aquello que ocurre entre un entrenamiento y el siguiente.

Dormir mejor. Alimentarse correctamente. Recuperar bien. Mantener una hidratación adecuada.

El entrenamiento no termina cuando pulsamos el botón de "stop" en el reloj deportivo.

Continúa durante las siguientes veintitrés horas.

Y es precisamente ahí donde la hidratación empieza a convertirse en uno de los hábitos que cada vez más deportistas deciden cuidar todos los días.

 

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