Parece obvio pero la resistencia es una lucha contra la deshidratación, la duración del entrenamiento duplica el riesgo de deshidratación y es vital seguir un buen programa de hidratación antes, durante y después del ejercicio y competición de fondo. El agua es el líquido principal pero se pueden añadir sales, vitaminas y minerales al agua, bien comprando sobres de suero oral o bebidas isotónicas o haciendo limonada casera en casa con té verde o agua y zumo de limones, miel, un poquito de bicarbonato y sal.
