Esta vez dejadnos que nos vayamos un poco por las ramas, nunca mejor empleado, y en lugar de hablar de calzado para entrenar os mostremos calzado para caminar y para el día a día. Nos ha llamado poderosamente la atención la propuesta de Slowwalk con su línea de calzado vegano. elaborado con piel de maíz usando la parte no comestible del mismo. Así se hacen sus nuevas Teemo Rinnova, un calzado que lleva detrás meses de investigación y trabajo artesanal, desde la capital española del calzado, Elche, y con un proceso de fabricación que implica además menores emisiones de CO2.
Pisando fuerte
Lleva una suela de goma de látex natural reciclado, obtenida a partir del caucho de otras suelas, en un proceso sostenible. La suela es flexible, amortigua el impacto de la zancada y aporta comodidad. Es un calzado que respeta el medio ambiente y que cuenta con el certificado de protección animal “Vegan Approved” de PETA y “Animal Free”.
Una ventaja, te las puedes poner igual aunque seas un enamorado de los filetes de ternera y del 'pata negra', sabiendo que con este calzado contribuyes a un medio ambiente más limpio por su especial proceso de elaboración y también contribuyes a mejorar nuestra economía en un producto "100% made in Spain".
