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Oysho continúa avanzando en el mundo del running y lo hace con su propuesta más ambiciosa hasta la fecha: las OY/RC1000, unas zapatillas desarrolladas específicamente para la competición, con especial atención a las carreras de 10 kilómetros. Un modelo que incorpora tecnologías que habitualmente asociamos al calzado de alto rendimiento y que llega al mercado con un precio de 129 euros.
He tenido la oportunidad de probarlas prácticamente recién salidas del horno, en varias sesiones de entrenamiento que han incluido rodajes terminando a ritmos más rápidos y rectas de activación. Las primeras sensaciones han sido buenas, especialmente en esos momentos en los que dejamos atrás el ritmo cómodo y empezamos a exigir algo más a las zapatillas.
Pero antes de hablar de cómo se comportan, merece la pena conocer qué hay detrás de su desarrollo:
- Dos años de investigación y once prototipos
Las OY/RC1000 son el resultado de dos años de investigación y desarrollo en colaboración con centros especializados en calzado y biomecánica. Durante ese periodo, la marca trabajó con once versiones de prototipo, incorporando las valoraciones de las atletas de su equipo hasta alcanzar el diseño definitivo. Entre las deportistas que participaron en el proceso figura Ángela Viciosa, que compitió con una versión preliminar del modelo en los 10K de los Campos Elíseos de París, donde consiguió la victoria y una nueva marca personal.
Es interesante que la marca haya recurrido a la competición como parte del desarrollo, porque permite evaluar aspectos que no siempre se reproducen en un laboratorio, como el ajuste, la estabilidad o el comportamiento del conjunto cuando aumenta la velocidad.
- IMPULSETECH: una nueva espuma basada en PEBA
Uno de los elementos más importantes de estas zapatillas está en su mediasuela, que estrena la tecnología Impulsetech, desarrollada por Oysho con el asesoramiento de la University of Massachusetts Amherst.
Se trata de una espuma basada en PEBA (Polyether Block Amide), un material utilizado en numerosas zapatillas de competición por su capacidad para combinar ligereza, amortiguación y respuesta elástica. En este caso, la espuma se fabrica mediante un proceso de expansión supercrítica con nitrógeno, que permite obtener una estructura celular ligera y resiliente.
Según los datos facilitados por la marca, Impulsetech proporciona más de un 15 % de incremento en el retorno de energía respecto a su tecnología Absofoam, además de una mejora del 2 % en la economía de carrera. La marca también señala que es un 37 % más ligera que una espuma tradicional.
- Una placa que combina carbono y nylon
La otra gran protagonista es su placa de doble compuesto de carbono y nylon, integrada en la mediasuela y acompañada por una geometría rocker pronunciada. El objetivo de esta construcción es favorecer una transición rápida desde el apoyo hasta el despegue y aportar una respuesta dinámica cuando aumentamos la velocidad.
La elección de una placa mixta resulta interesante. El comportamiento de una zapatilla con placa no depende únicamente de su material, sino también de su rigidez, su posición dentro de la mediasuela, la espuma que la rodea y la geometría del conjunto. En las OY/RC1000, todos estos elementos están diseñados para trabajar de manera coordinada, buscando una pisada ágil y una respuesta adecuada para los ritmos de competición.
- 192 gramos y un upper pensado para correr rápido
Con un peso de 192 gramos en talla 37, las OY/RC1000 presentan una construcción ligera, algo especialmente relevante en un modelo concebido para distancias como los 10K.
El upper utiliza un engineered mesh ultratranspirable, diseñado para adaptarse al pie, proporcionar sujeción y facilitar la ventilación durante el esfuerzo.
La zapatilla se completa con una suela de CPU (Cast Polyurethane), un material elegido por la marca para ofrecer adherencia y tracción sobre el asfalto.
Nuestras primeras sensaciones corriendo
He utilizado las OY/RC1000 en varias sesiones, principalmente en rodajes que terminaban a ritmos más alegres y en rectas rápidas de activación. Es un tipo de entrenamiento que permite empezar a conocer el carácter de una zapatilla de competición, especialmente al pasar de una carrera cómoda a otra en la que buscamos mayor velocidad.
Las primeras sensaciones han sido positivas. La propuesta de Oysho resulta interesante en esos cambios de ritmo y me ha dejado con ganas de seguir acumulando kilómetros para conocer mejor su comportamiento.
¿Para qué corredora están pensadas?
Por su planteamiento técnico, pueden resultar interesantes para corredoras que buscan una zapatilla específica para sus entrenamientos de calidad y competiciones, aunque su idoneidad dependerá del ritmo, la técnica de carrera y las preferencias individuales.
La marca indica, además, que el modelo cuenta con la aprobación de World Athletics para su utilización en competiciones oficiales.
Y, el precio es, sin duda, uno de los argumentos más llamativos de las OY/RC1000. Por 129 euros, OYSHO ofrece una zapatilla de competición con espuma PEBA, placa mixta de carbono y nylon, geometría rocker y una construcción que declara menos de 200 gramos en talla 37.











