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Francia. Cordillera de los Alpes. Parque Nacional des Écrins. 100 cumbres a más de 3.000 metros y una cuarentena de glaciares. Su punto culminante es la Barre des Écrins, la cima de 4.102 metros más cotizada de los Alpes del Sur y que, junto con el Dome de Neige, son las dos cumbres principales de un paisaje alpino plagado de grietas y seracs.
Llega el verano, vacaciones, tiempo libre… ¡Alpes! Después de que el mal tiempo nos estropease los planes originales primero en Chamonix y luego en Saas Fee decidimos movernos al sur, a los Écrins, el único lugar de los Alpes donde parece que la meteo nos dará una oportunidad en los próximos días.
La nieve que cae en cada puerto de montaña por el camino nos hace pensar en la que estará cayendo a 4.000 metros de altitud si nieva de esa manera a 2.000… Aun así continuamos nuestro viaje hasta el parking del refugio de Cézanne (1.874 mts), cerca de la localidad de Ailefroide, y su paraíso de la escalada en roca.
Llegamos a media tarde al parking y mientras cae una fina y persistente lluvia nos colocamos a toda prisa las mochilas y los goretex para subir al refugio del Glacier Blanc, a 2.550 mts de altitud. Un empinado sendero nos lleva hasta el refugio en poco más de una hora y media al tiempo que la lluvia da paso a la nevada.
Ya en el refugio, atestado de gente, nos cambiamos rápidamente a ropa seca y hacemos vida refugiera hasta la cena de las 20 horas, charlar, charlar y charlar. Tras la cena a la cama que a las 3 AM se toca diana, se desayuna y comienza la jornada alpina.
3 AM. De dormir, poco.
Casi nunca consigo dormir bien en un refugio, y eso que estos de los Alpes parecen hoteles. El desayuno es copioso, me visto muy rápido y salgo al exterior. Nieva débilmente y las primeras cordadas están a punto de salir. La noche es fría y ha despejado un poco, ahora se ve iluminado por la luna llena el paisaje que la niebla nos negó la tarde anterior.
El espectáculo es inigualable, justo enfrente de la terraza del refugio está el Pelvoux y su cara norte, un gigantesco glaciar de seracs colgantes. Una mole de 3.943 metros de altitud suspendida sobre un mar de nubes que conforman un paisaje fantasmagórico. Y por encima el cielo azul y estrellado iluminado por la luna velada entre nubes. Este paisaje nocturno es todo un espectáculo en sí mismo que ya solo por verlo habría merecido la pena llegar hasta aquí, pero esto no ha hecho más que empezar, ¡tenemos por delante dos jornadas de alpinismo en los Écrins!
Yo tengo dos vicios confesables, uno es la montaña y el otro es fotografiar la montaña así que no puedo irme de aquí sin llevarme la foto del Pelvoux. Le pido a mis compañeros que retrasemos la salida 10 minutos para intentar hacer un par de fotos. No será complicado, la luz de la luna llena y un trípode muy ligero y chiquitín que llevo encima me van a resolver la papeleta. Tras las fotos comenzamos la jornada alpina ascendiendo hacia el refugio de los Écrins, a 3.175 metros, por un sendero que solo intuimos por los hitos y la huella abierta por los que nos preceden. Son las 4 de la madrugada y continúa nevando mientras nos aproximamos al Glaciar Blanco. En él se localiza el refugio de Écrins y las 2 cumbres más importantes de la zona, el Dome de Neige (4.015 mts) y la Barre de Écrins (4.101 mts).
Llegamos al glaciar al alba y toca encordarse para comenzar la travesía que nos llevará hasta el refugio de Écrins. Las primeras luces del día dejan ver el terreno en el que nos estamos moviendo, picos nevados y grietas, muchas grietas. La marcha es lenta y pausada, voy disfrutando de un paisaje silencioso y salvaje en el que no conviene distraerse, las grietas son magnéticas y atraen la mirada pero mejor no acercarse demasiado.

Caminar sobre un glaciar al amanecer es toda una experiencia vital. La mente se queda en blanco, los pensamientos no fluyen y toda la atención se centra en tus sentidos que conforme avanza la marcha se van agudizando cada vez más hasta captar todo lo que sucede a tu alrededor, el movimiento rítmico y constante de tu cuerpo al avanzar un paso sobre otro, el sonido característico de los crampones arañando el hielo, el amanecer que se va tiñendo de malvas y naranjas sobre el horizonte… Todo un espectáculo para los sentidos. Son momentos en los que no hay nada más allá de lo que estás viendo y escuchando, momentos de evasión, momentos en los que el alpinismo se aleja del concepto de actividad deportiva para adentrarse en el terreno de lo místico.
No sé cuánto tiempo llevamos caminando sobre el hielo pero acabo de darme cuenta de que estamos ya cerca del refugio y como todavía es temprano decidimos entre todos aprovechar el día remontando la ladera glaciar para coronar alguna de las cumbres que la dominan. A medida que ganamos altura nos aproximamos al collado que nos dará acceso a la cumbre que queremos alcanzar pero la huella que abrimos es cada vez más profunda y costosa. Se nota que aquí lleva nevando ya varios días y llega un momento en que la cantidad de nieve fresca acumulada y la inclinación de la pendiente no aconsejan continuar adelante por el peligro potencial de aludes así que no nos vamos a complicar la vida y emprendemos el descenso al refugio de los Écrins. Tras un rato de bajada ya lo tenemos a la vista y también las montañas que antes quedaban a nuestra espalda mientras ascendíamos al collado. Todas son grandes y blancas pero hay una que destaca de entre todas ellas, una más alta que las demás y que desde su cumbre escupe nubes sin parar, es la Barre des Écrins, el 4.000 más cotizado de los Alpes del sur. Por un momento se me pasa por la cabeza que esta estética montaña bien podría llamarse “la fábrica de nubes".
En el refugio descansamos un rato pero el día es largo y queremos aprovecharlo por lo que no tardamos demasiado en bajarnos al glaciar para aproximarnos un poco a la Barra y estudiar el camino que nos espera la próxima madrugada porque mañana intentaremos ascender a su cumbre. Caminamos un rato en dirección hacia la montaña, que es impresionante, parece una fábrica que escupe nubes sin cesar. Alguien nos explica que este fenómeno tan curioso es debido al viento Foehn. A la derecha de la Barra hay una perfecta cúpula de nieve, es el Dome de Neige. Son las dos cumbres principales que dominan sobre el resto en este paisaje alpino plagado de grietas y seracs.
De vuelta al refugio subimos al dormitorio a descansar un rato. Al atardecer ha cesado el viento en las cumbres y la “fábrica de nubes" se ha parado, las luces cambian y se anaranjan, es tiempo para la fotografía de postal porque las vistas desde el refugio son muy guapas.
19 PM. Hora de cenar.
Después habrá un rato de charla para planear la actividad de mañana y a la cama. El guarda del refugio, en francés por supuesto, nos avisa a todos de que las condiciones para mañana no son buenas. Subir a la Barra está totalmente descartado porque hay mucho peligro, no me entero muy bien si es por aludes o por viento. Lo que queda claro es que “A LA BARRA NI DE COÑA". Solo recomienda la opción de intentar el Dome por lo que mañana todo el refugio en pleno tiramos para allí.
3 AM. A desayunar y al tema.
Esta vez no hay tiempo para fotos, tenemos una ventanita de buen tiempo sin viento y no sabemos cuánto va a durar. Comenzamos a remontar el glaciar, primero inmersos en la oscuridad y más tarde a la luz de la luna. Aquí hace frío, estamos caminando por el interior de un gran congelador…
Cuando amanece la luz del día empieza a dejar ver con claridad en que punto de la ascensión nos encontramos. Llevamos encima una caminata larga, hemos cruzado el glaciar y ascendido un buen cacho de Dome. Los pensamientos se agolpan en mi cabeza al tiempo que comienzo a entrar en calor conforme el sol ilumina mi rostro. “Pedazo de cuesta estamos subiendo, menos mal que nos precede mucha gente y la huella está bien abierta, si no… no sé si llego arriba".

La noche ha sido fría y despejada, pero ahora que ha salido el sol las nubes comienzan a cubrirlo todo. Estamos cerca del collado que accede a la cima, quedan 200 metros de desnivel y aunque la cuesta se va suavizando las cordadas que van por delante se están dando la vuelta. “¿Qué pasa?" pregunto a un guía italiano que baja. “Molto pericoloso" “posible alud, placa" “Molto pericoloso". “No me lo puedo creer" “Si ya casi estamos". Otros que también se han dado la vuelta nos dicen que un poco más arriba estaban abriendo huella con nieve por la cintura y que hay peligro elevado de alud, que no es seguro continuar, así que “aquí se acaba nuestro intento de subir al Dome", “nos damos la vuelta". El descenso se hace bastante rápido y ahora podemos disfrutar de las vistas que nos hemos perdido durante la ascensión nocturna. No tardamos demasiado en llegar a pie de glaciar y ahí es cuando nos damos un respiro. Estamos un poco fustrados porque nos está saliendo todo al revés, ni plan inicial en Suiza ni plan B en Écrins. Llevamos encima un pateo importante pero como todavía quedan suficientes horas de luz para intentar alguna cumbre cercana nos decidimos por el pico que queda frente al Dome y la Barra. El Roche Faurio no llega a 4000 metros y no esperamos encontrar los problemas de nieve acumulada que hay por las alturas del Dome. Comenzamos a subir por una ladera glaciar con algunas grietas y tras cubrir 700 metros de desnivel ya estamos muy cerca de la cumbre, tan sólo nos queda superar una cresta de roca y nieve fresca que tardamos unos 15 minutos en recorrer hasta llegar a su punto más elevado. Ya estamos en la cima, bastante estrecha y aérea, y las vistas son espectaculares. Frente a nosotros aparecen y desaparecen la Barra y el Dome envueltos en nubes que vienen y van. Disfrutamos un rato del paisaje y nos bajamos hasta el glaciar para desandar el camino hasta el parking del Pré de Madame Carle en un descenso que se nos va a hacer bastante largo porque ahora sí que se empieza a notar el cansancio.
Dos días en los Écrins han dado para mucho y aunque la idea inicial no era venir aquí tengo que admitir que me han sorprendido mucho y para bien. Es una zona de Alpes que no está masificada y en la que apenas se nota la intervención del ser humano en la montaña en comparación con el valle de Chamonix. No hay remontes ni teleféricos, tan solo algunos refugios guardados. Y esto es un valor añadido al increíble paisaje en el que se enmarcan los llamados Alpes del sur.
Roche Faurio (3.730 mts)
Ascenso de la cara sudeste (vía normal)
La vía normal que asciende a esta cumbre es un itinerario glaciar y alpino fácil con espectaculares vistas a sus populares vecinos, la Barre des Écrins y el Dome de Neige. Una muy buena opción de aclimatación para acometer la ascensión a cualquiera de estos dos cuatro miles. Al contrario de lo que sucede en la Barre y el Dome no encontraremos mucha gente por lo que no será difícil disfrutar de la alta montaña sin masificaciones.
- Grado: F
- Desnivel positivo: 560 metros desde el refugio des Écrins (3.170 mts)
- Tiempo aproximado: 3 horas y media desde el refugio des Écrins.
- Mapa: IGN 3436ET Meije - Pelvoux - Parc national des Écrins. Escala 1:25000
Descripción de la ruta
Salimos en coche desde Ailefroide hacia el parking del Pré de Madame Carle en el que encontraremos el refugio Cezanne. Junto al refugio sale un sendero bien marcado que lleva al arroyo del Glacier Blanc, lo cruzamos y a partir de ahí el camino asciende zigzagueando por el margen orográfico izquierdo del arroyo en dirección al refugio del Glacier Blanc. Aproximadamente a 2.030 metros de altitud se llega a un cruce señalizado que a la izquierda conduce al Glacier Noir y por la derecha continúa hacia el Glacier Blanc. En este cruce tomamos el camino de la derecha y continuamos ganando altura hasta llegar al refugio del Glacier Blanc (2.542 mts), desde aquí ya se divisa el final de la lengua glaciar. El sendero hacia el refugio des Écrins continúa ascendiendo por el margen orográfico izquierdo del glaciar pero todavía sin entrar en él. La última hora de camino al refugio des Écrins ya discurre en terreno glaciar bastante agrietado por lo que toca encordarse y ponerse los crampones para remontar el glaciar pegados a su margen orográfico izquierdo. El refugio se ubica en un promontorio rocoso con vistas privilegiadas a los cuatro miles de la zona y al plateau glaciar. Si queremos acceder a él hay que salir del glaciar cuando estemos más o menos debajo del refugio y subir durante unos 15 minutos por una pendiente de roca fácil pero empinada.
Desde el refugio des Écrins (3.170 mts) se remonta el glaciar siguiendo la huella, que suele estar bien marcada y frecuentada en verano si la meteo es buena. Esta huella es común para las ascensiones al Roche Faurio, la Barre des Écrins y el Dome de Neige hasta poco antes del Col des Écrins. A partir del refugio des Écrins el terreno está menos agrietado que al principio del glaciar aunque grietas haberlas haylas, y bien grandes y profundas.
Continuamos en el glaciar, por su margen orográfico izquierdo, en dirección al Col des Écrins. Aproximadamente a 3.350 metros de altitud y un poco antes de donde la huella gira a la izquierda para ascender el Dome de Neige, antes de alcanzar el Col des Écrins pero después de atravesar el espolón de roca que desciende de la Pointe Xavier Blanc, hay que dirigirse a la derecha ascendiendo por pendientes nevadas hasta una pequeña zona más o menos llana en la que se gira a la izquierda para subir una empinada pala de nieve. Al final de la pala giramos a la derecha para ascender hasta llegar a un rellano en el que hacia la izquierda vemos el inicio de una cresta de roca, fácil pero aérea y con bastante patio, que nos llevará al punto más alto de la ruta. Para acceder a la cresta hay que recorrer unos metros en línea recta desde donde estamos, justo por debajo del filo de la cresta hasta alcanzar a nuestra derecha una chimenea fácil de unos 10 metros. Por ahí trepamos a la parte superior de la cresta y cresteando se llega en unos 10 minutos a la parte más elevada del Roche Faurio.
Si ha nevado recientemente en esta cresta cimera encontraremos un terreno mixto de nieve y roca que no es difícil pero en el que conviene ir con precaución. El descenso es por la misma ruta.

Dome de Neige des Écrins (4.015 mts)
Ascenso de la cara norte (vía normal)
El Dome de Neige es una cima de 4.015 metros de altitud muy próxima a la espectacular Barre des Écrins y su vía normal está considerada como la más fácil de los cuatro miles franceses.
- Grado: F
- Desnivel positivo: 845 metros desde el refugio des Écrins (3.170 mts)
- Tiempo aproximado: 4 horas desde el refugio des Écrins.
- Mapa: IGN 3436ET Meije - Pelvoux - Parc national des Écrins. Escala 1:25000
Descripción de la ruta
La ascensión al Dome de Neige por su vía normal es una actividad accesible para la mayoría de los alpinistas. Un clásico en las ascensiones de los Écrins que nos elevará por encima de los 4.000 metros por una vía fácil aunque no exenta de riesgo por la presencia de grietas y seracs en algunos tramos de la vía. Estas zonas expuestas a la caída de seracs conviene cruzarlas rápidamente.
La vía normal al Dome es un itinerario glaciar que se inicia en el refugio des Écrins de madrugada para asegurarnos de finalizar la actividad antes de mediodía por motivos de seguridad ya que en Alpes son frecuentes las tormentas de verano por las tardes y además conforme avanzan las horas de insolación los puentes de nieve que cruzan las grietas de un glaciar se vuelven más inestables. En verano el sol da durante todo el día en las primeras rampas por las que asciende la vía normal una vez dejamos atrás el plateau glaciar por lo que podríamos encontrar la nieve muy blanda si el descenso es tardío.
El itinerario comparte la ruta descrita para el Roche Faurio desde Ailefroide hasta el Col des Écrins (3.367 mts). En este punto el Dome queda en el margen orográfico derecho del glaciar. Desde aquí y ya de frente a la cara norte comenzamos a ascender por las primeras rampas de nieve de la derecha, alejándonos lo más posible del gran serac. A medida que ascendemos hay que encaminarse hacia el centro, trazando una gran diagonal de derecha a izquierda, siempre bien alejados del gran serac. Tras atravesar algunas grietas grandes se llega a un falso llano a 3600 metros de altitud. En este punto estamos justo debajo de una zona de seracs. A partir de aquí comienza la pendiente más inclinada de la ruta y para rodear los seracs hay que subir desviándose un poco hacia la izquierda y tras cruzar una zona de grandes grietas, a 3.761 metros, se continúa subiendo hacia la derecha hasta llegar al plateau superior de la montaña. Desde aquí hay que alcanzar y cruzar la rimaya (3940 metros) para alcanzar la cumbre del Dome.

Información práctica
Cuándo ir
La época del año más recomendable para ascender a las cumbres de Écrins es el verano. En julio y agosto lo normal es encontrar nieve a partir de los 3000 metros, en los glaciares. No obstante hay que tener en cuenta que en Alpes las tormentas son frecuentes en verano por las tardes y pueden estar acompañadas de nevadas que en ocasiones descienden hasta los 1800 metros de altitud. Conviene recordar que es una zona montañosa en la que el clima puede cambiar con rapidez así que es muy recomendable consultar la previsión meteorológica antes de iniciar cualquier actividad en la montaña. Cómo llegar
En coche
Si establecemos como punto de partida la ciudad de Briançon (Francia), se coge la carretera N94 dirección Gap hasta Argentière La Bessée donde se cambia a la carretera D994E dirección Vallouise. Unos kilómetros más adelante se llega al pequeño pueblo de Ailefroide (1.515 mts), un paraíso de la escalada en el que merece la pena pasar algún día.
Desde Ailefroide hay que continuar durante 10 kilómetros por una carretera estrecha pero en buen estado, la D204T, hasta llegar al parking del Pré de Madame Carle (1.874 mts), punto de partida de las ascensiones a las cumbres de Écrins. El lugar es muy frecuentado en verano por lo que hay que tener en cuenta que el parking suele llenarse con rapidez.
En tren y autobús
La estación de tren más cercana a Ailefroide se sitúa a 18 kilómetros, en Argentière La Bessée. Hasta allí se puede llegar en tren y luego coger un autobús para llegar a Ailefroide y al Pré de Madame Carle.
Dónde dormir
En Ailefroide Camping / Teléfono (33) 04 92 23 32 00 / http://www.ailefroide.fr/camping/
Apartamentos y hoteles / http://www.ailefroide.com/english/html/accommodation_ailefroide.html
Refugios de montaña
Refugio Pré de Madame Carle (1.874 mts). Situado junto al parking del Pré de Madame Carle / Teléfono (33) 04 92 23 44 21 / http://www.refuge-predemadamecarle.com/index.php
Refugio del Glacier Blanc (2.542 mts). Situado a 2 horas y media del parking del Pré de Madame Carle. Desnivel de 668 metros. / Teléfono (33) 04 92 23 50 24 / http://clubalpin.briancon.free.fr/glacierblanc.html
Refugio des Écrins (3.170 mts). Situado a 4 horas y media del parking del Pré de Madame Carle. Desnivel de 1296 metros. ¡Atención! La parte final del recorrido discurre en terreno glaciar. / Teléfono (33) 04 92 23 46 66 / http://clubalpin.briancon.free.fr/ecrins.html
Aclimatación
Es importante estar en buena forma física y dar al organismo el tiempo suficiente para adaptarse a la altura antes de acometer la ascensión de una montaña de 4.000 metros. Pasar cierto tiempo por encima de los 3000 metros y realizar actividad física a esa altitud ayuda al proceso de aclimatación y es esencial si se quiere subir más arriba.
Para la ascensión al Dome de Neige (4.015 mts) el plan de aclimatación que aconsejo es el siguiente:
- Jornada 1. Desde el parking de Pré de Madame Carle, aproximación y noche en el Refugio del Glacier Blanc (2.542 mts)
- Jornada 2. Aproximación y noche en el refugio des Écrins (3.170 mts)
- Jornada 3. Ascensión al Roche Faurio (3.730 mts) y noche en el refugio des Écrins (3.170 mts)
- Jornada 4. Ascensión al Dome de Neige (4.015 mts) y regreso al parking de Pré de Madame Carle
Una buena opción para el tiempo libre que nos queda en las jornadas 2 y 3 es practicar la progresión en terreno glaciar, el rescate en grietas y... ¡hacer fotos, muchas fotos! El paisaje que nos rodea es increíblemente bello y salvaje.

Equipo y material necesario
Las condiciones meteorológicas en alta montaña son muy cambiantes. Hay que ir preparado para cualquier situación y con el material más ligero posible. Las actividades que se proponen en este reportaje implican progresión glaciar y alpina por lo que es necesario ir encordados en todo momento y estar preparados para el autorescate en grietas.
Mi equipo mínimo recomendado para varios días con pernocta en refugio
- Una mochila adecuada de 50 litros (ligera y cómoda)
- Comida y líquido suficiente para cada jornada
- GPS y pilas de recambio suficientes
- Brújula y mapa
- Teléfono móvil y cámara de fotos
- Lápiz y papel para anotar cualquier cosa relevante (teléfono del refugio)
- Dinero en efectivo para pagar el refugio
- Tarjeta federativa en vigor
- Gafas de sol para glaciar, protección solar y labial (cacao) de factor alto
- Gorro, guantes interiores finos y exteriores gruesos
- Guantes interiores finos de recambio
- Botas de alpinismo, pantalones y chaqueta de alpinismo
- Mallas térmicas y camiseta transpirable de manga larga
- Calcetines térmicos, ropa interior y camiseta de recambio, forro polar
- Botiquín (como mínimo llevar protección para las rozaduras y gelocatil)
- Un frontal y pilas de recambio
- Una navaja
- Un bastón de trekking, un piolet de travesía, crampones, arnés y casco
- Una cuerda de glaciar
- Material para autorescate en glaciar
En las jornadas en las que vayamos a volver al mismo refugio podemos dejar allí el material que no sea necesario para la actividad del día (ropa de dormir, de recambio, etc)
Guía de montaña
Para realizar la ascensión al Dome de Neige o al Roche Faurio no es obligatorio contratar los servicios de un guía profesional de montaña aunque es muy recomendable si se carece de la experiencia adecuada ya que hay que moverse en terreno glaciar agrietado y escalar en terreno mixto de roca y nieve dependiendo de las condiciones meteorológicas.


















