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Ha llegado la hora. Alex Txikon pone rumbo a Nepal, con la curiosidad puesta en la cumbre del Manaslu (8.163 m), en el que podría ser el broche a su actividad en el invierno de los ochomiles. Al menos por un tiempo. Junto a Simone Moro, Iñaki Álvarez y los cómplices locales habituales, será el segundo intento de Txikon durante la estación fria a la octava montaña más alta del mundo.
2020/2021, una temporada sin suerte
El equipo ya se unía el pasado invierno para explorar aquellas hieráticas laderas, dejando cada gramo de energía para avanzar por una montaña protegida por una meteorología inestable que acabo arruinando sus planes. Además de la nieve y los violentos vientos, una imponente grieta se cruzó en su camino, forzándoles a imaginar y abrir parte de una nueva ruta hacia la cumbre. El intento se detuvo a 7.050 metros, donde las condiciones ya se hicieron insoportables. "Es una pena que no alcanzásemos la cumbre, pero fue muy satisfactoria la atmósfera que vivimos aquellos dos meses de conviviencia en la expedición. Fue un gran esfuerzo del equipo y todo el mundo puso su parte para intentar cumplir el objetivo", expresaba Alex a su regreso.
Una nueva estrategia
Una vez aterrizados en Nepal, donde Alex e Iñaki se encontrarán con Simone Moro, partirán sin demora hacia el campo base, en el que pretenden encontrarse el 21 de diciembre, con más margen de maniobra que el pasado año. Su intención es trabajar en la montaña durante los primeros días de la temporada, y rezar para que haya más ventanas de buen tiempo que el invierno anterior.
La expedición también será más ligera que en la primera tentativa, permitiéndoles así moverse más rápido y ser más flexibles a la hora de tomar decisiónes sobre la escalada. Alex tiene en mente completar la ruta alternativa que iniciaron, en vez de progresar por la ruta normal de la montaña. Una nueva línea en el durísimo invierno del Manaslu, la guinda a muchos años de lucha por completar un legado envidiable en las grandes montañas de la tierra. Además, avanzar por ese nuevo itinerario también les permitiría evitar aglomeraciones o problemas con una expedición comercial que también estará presente en la montaña.
Txikon y Moro ya hacían historia del ochomilismo juntos el 26 de febrero de 2016 cuando firmaban la primera ascensión invernal de la historia al temible Nanga Parbat.















