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Las C50 probadas son la versión más polivalente y, seguramente, la que más unidades veamos montadas en las bicis de ciclistas que busquen unas ruedas válidas para todo tipo de retos en competición, entrenamientos... o simplemente por el placer de llevar el mejor material.
Las llantas, de carbono y sección toroidal -muy redondeadas, con forma de ‘U' en vez de en ‘V'-, han aumentado su anchura interna hasta 23 mm y la externa a 31 y 32 mm, medidas perfectas para utilizar cubiertas de 28 o 30 mm y reducir las pérdidas por aerodinámica. Son compatibles con neumáticos tubeless e incluyen de serie un fondo de llanta y válvulas para prescindir de las cámaras. No son hookless, lo que nos permite montar la cubierta que más nos guste sin tener que comprobar si está o no en la lista de modelos compatibles.

Los radios, los protagonistas de las nuevas Dura-Ace, han sido diseñados y fabricados por Vonoa en carbono, usan cabecillas y anclajes al buje de aluminio, y tienen una anchura de 4 mm y un espesor de 1,1 mm. Cada rueda cuenta con 21 unidades, repartidas en proporción 2:1 según se necesite más resistencia -en el lado del disco en la rueda delantera y en la transmisión en la trasera-, son de tiro recto -straight pully en los cruces no se tocan entre sí para evitar dañarlos.
En cuanto a los bujes, el mecanizado mantiene la alta calidad de la marca nipona y, para nuestra sorpresa, continuan con el sistema de rodamientos ajustables de cazoletas y conos a pesar de que su modelo tope de gama de mountain bike, el XTR, en su última generación finalmente ha optado por rodamientos sellados.


¿Mejores?
Para comprobar si las nuevas Dura-Ace cumplen con lo prometido, las montamos en nuestra bici habitual para test. No tuvimos ningún problema de montaje con las cubiertas de 28 mm, tampoco con los discos -obligatoriamente con estándar Center Lock-. Su ligereza es apreciable, sobre todo en arrancadas al salir de las curvas o al comenzar un sprint; también en subidas, aunque con el tiempo te acabas habituando y solo vuelves a apreciarlo cuando las echas en falta al cambiarlas por un modelo más pesado.
La rigidez lateral supera a la obtenida por unos radios de acero, pero sin resultar excesiva y que acabe comprometiendo la comodidad. Se agradece su precisión en las curvas, facilitando los cambios de dirección al rodar rápido.
No podemos poner ninguna pega a los rodamientos de conos. El giro obtenido es equiparable al de unos sellados cerámicos, con la ventaja de poder regularlos con unas llaves de conos de 17 y 21 mm. Y si después de unos cuantos años tenemos que sustituirlos por desgaste, ahora ya es posible reemplazar el conjunto completo de bolas, conos y cazoletas. Tenemos varias ruedas de carretera y mountain bike con el sistema de conos que llevan muchísimo tiempo rodando en perfecto estado con solo revisar los rodamientos y ajustar la dureza o holgura cuando toca.

El ajuste de las cubiertas con la nueva anchura -interna y externa- de las llantas logra una continuidad muy lograda que mejora la aerodinámica al evitar que el neumático sobresalga de la llanta y rompa el flujo de viento recibido. La prueba está en la estabilidad de dirección que percibimos con viento lateral; y aunque la ligereza de la rueda delantera y la anchura de los radios de carbono va en su contra, solo tuvimos que extremar las precauciones en un descenso a alta velocidad con viento muy fuerte y racheado, una situación a la que no nos enfrentamos todos los días.
Su precio se encuentra muy por encima de la media en ruedas con llantas de carbono y radios de acero, pero si lo comparamos con modelos tope de gama con radios de carbono de otras marcas de calidad, descubriremos que las Dura-Ace ya no nos parecerán tan caras.
Validación
Antes de lanzar un producto es imprescindible poner a prueba los prototipos y unidades preserie, pero fabricantes como Shimano van más allá y cuentan con probadores de lujo, como los ciclistas del equipo UCI WorldTeam Alpecin-Premier Tech. Estos utilizaron las nuevas ruedas Dura-Ace en bastantes carreras con los logos camuflados bajo unos adhesivos negros, aunque al verlas de cerca en las bacas de los coches del equipo o en los momentos previos a la salida, se podían ver detalles como los nuevos radios de carbono que las delataban.
De buena familia
La última generación de ruedas Dura-Ace cubre un amplísimo abanico de opciones para todo tipo de usos y objetivos. Además del modelo probado con 50 mm de perfil en las llantas, también están disponibles con 36 mm de altura -las ligerísimas C36 de solo 1.170 g el par, según datos de Shimano-, 60 mm -las C60 pesan unos muy competitivos 1.389 g-, 99 mm -la C99 delantera para crono pesa 788 g- y lenticular -también para crono, con 987 g-.
Todas comparten el mismo concepto y construcción presentes en unas ruedas de altas prestaciones, con radios de carbono -excepto la lenticular trasera-, pesos muy contenidos, anchura interna de la llanta puesta al día -23 mm-, rodamientos de cazoletas y conos ajustables, y una estética sobria pero con los logos bien visibles.

FICHA TÉCNICA
Precio: 2.699,98 €
Peso: 1.313 g (con fondos de llanta); delantera 593 g, trasera 720 g
Medidas: Perfil 50 mm, ancho interno 23 mm, ancho externo 31 mm (del.) y 32 mm (tras.)
Opciones: Perfil 36, 50, 60 y 99 mm; lenticular
Incluye: Fondos de llanta y válvulas tubeless, bolsas de protección o transporte
Distribuidor: Shimano Iberia, info.iberia@shimano-eu.com
Web: bike.shimano.com










