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La estación otoñal en la que se transforma el paisaje de bosques y pastos siembre es bienvenida por todos nosotros. Recuperamos las ganas de salir sin agobiarnos por el calor estival, el aire nos parece más fino y sano y la visibilidad en el horizonte invita a soñar con nuevos objetivos. ¿Qué recomendaciones y peculiaridades vale la pena conocer?
PREDICCIÓN ESTACIONAL
Como cada año la AEMET realiza una predicción estacional de otoño, que resume la tendencia meteorológica en las diferentes regiones españolas. Hay una alta probabilidad de que las temperaturas sean superiores a la media para casi todo el país, siendo más continuado en el norte, centro y este. Respecto a las lluvias Galicia, el Cantábrico, Castilla y León registrarán valores superiores a la media. También habrá más humedad en el centro, Comunidad Valenciana y Cataluña por “culpa” de un mar Mediterráneo muy caliente.
MEJOR MEDIA MONTAÑA QUE ALTA MONTAÑA
Salvo si tenemos mucha experiencia, es preferible movernos por terrenos de inferior compromiso, como los existentes en media montaña. Tenemos menos horas de luz, entre 3 y 6 horas menos que en verano, y algunos de los mejores guías franceses recomiendan limitar en otoño las excursiones a unas 6 horas máximo. El viento, el frío o la lluvia no nos castigarán tanto como en las zonas por encima de los 1.800-2.000 metros. No olvidemos que venimos de un verano extremadamente largo, prácticamente 4 meses y que nuestra forma de equiparnos o comportarnos durante las primeras semanas del otoño posiblemente resulte aún demasiado relajada.
La meteorología otoñal es la más cambiante del año y la más complicada de pronosticar: tenemos una atmósfera muy inestable y aires fríos atravesando mares cálidos con una evaporación brutal. Las gotas frías o DANAs sobre zonas de baja montaña en el Mediterráneo han provocado precipitaciones excepcionales y muy peligrosas, con hasta 700 litros por metro cuadrado en octubre de 2026.
HUMEDAD
Tras un periodo estival extremadamente seco y cálido resulta fácil olvidar que empezamos ya a toparnos con suelos húmedos en las primeras horas y carreteras empapadas si madrugamos. Las laderas nortes, incluso aunque no haya llovido recientemente, incluirán pendientes herbosas mojadas y el barro en cualquier camino de las montañas calcáreas puede mostrarse más deslizante o desagradable de lo esperado.
Ese mayor porcentaje de humedad deberá también tenerse en cuenta cuando acampamos (la tienda condensará más), vivaqueamos (sin una funda de vivac se mojará el exterior del saco y nos robará aislamiento térmico) o hará la roca peligrosamente deslizante en trepadas sobre aristas o bloques cimeros.
NIEBLA
El otoño es la segunda estación con mayor número de jornadas con niebla del año (tras el invierno), pero a veces resulta sorpresivo porque en gran número de macizos podemos llevar hasta un centenar de días anteriores sin verla. En su mayoría se producen por debajo de los 1.000 metros en valles y cuencas de ríos. Resultan especialmente persistentes en la Meseta Norte, así como en los Valles del Ebro y Duero.
Te sorprenderá lo fácil que es desorientarte o perderte con niebla aunque conozcas supuestamente a la perfección el recorrido en el que te encuentras. Personas que venían de ascender complicadas y peligrosas montañas en el Himalaya se han extraviado por nieblas otoñales en sencillos recorridos por la Sierra de Guadarrama…
RANGO TÉRMICO
Si eres de los que se quejan por cómo cambian las condiciones en primavera, prepárate en otoño. Puedes pasar de un día delicioso y con el viento en calma a una jornada ventosa o heladora en muy pocas horas. Te mojarás, saldrá el sol, te quitarás capas de vestimenta para no cocerte, te reabrigarás… a veces parece una broma de mal gusto cómo cambia la sensación térmica en poco tiempo.
Si bien el verano ofrece una disparidad de temperaturas mucho más preocupante entre el día y la noche (hasta 35o en alta montaña), el otoño puede ir acompañado fácilmente de variaciones comprendidas entre 15 y 25oC. Si bien el otoño suele comenzar de manera suave y con temperaturas agradables en España, hacia el final aumenta ostensiblemente el frío con la llegada de las lluvias. Esto, traducido a nuestra actividad habitual significa que no pocas jornadas podrás estar muy poco abrigado o casi en camiseta al mediodía, pero enfriarte en pocos minutos cuando se vaya al sol ¡recuerda siempre llevar vestimenta térmica extra por mucho calor que haga al salir del coche! Si además te gusta pernoctar, evita los sacos demasiado finos, porque entre otras cosas resultan menos aislantes de lo que creemos.















