La XXXI edición de la Vuelta Ciclista a Extremadura élite y sub-23 se disputará entre el 12 y el 14 de junio sobre tres etapas en línea que totalizarán más de 480 kilómetros. La carrera arrancará en Azuaga, concluirá en Baños de Montemayor y contará con la participación de quince de los mejores equipos del panorama amateur. El trazado de esta edición, que volverá a decidir la clasificación general en el Sistema Central cacereño y que contará con cobertura televisiva en directo, propone la etapa en línea de más kilometraje desde el nacimiento de la prueba.
El cambio de fechas, el regreso al mes de junio después de tres ediciones consecutivas celebradas en marzo tras la disputa de la ronda extremeña femenina, es una de las grandes novedades de la edición 2026 de la Vuelta Ciclista a Extremadura élite y sub-23.
El recorrido, presentado ayer miércoles en Mérida, propone tres jornadas en línea con una primera etapa en la provincia de Badajoz, otra interprovincial y una tercera, la jornada más dura y en la que se resolverá la clasificación general, en suelo cacereño. Los corredores tendrán que gestionar más de 480 kilómetros por la geografía extremeña, con pequeños pasos por territorios de las vecinas Andalucía y Castilla y León con una estrecha relación con la región extremeña. La carrera, un año más, contará con cobertura televisiva en directo tanto en abierto como por Internet.
La edición de 2026 arrancará en Azuaga, cuna del exprofesional Ernesto Manchón, corredor en su día de Vitalicios Seguros o Paternia-Costa de Almería y primer ciclista extremeño que se impuso en la general de la vuelta regional (1997). Desde la Campiña Sur los ciclistas afrontarán 147,1 kilómetros hasta la población de Burguillos del Cerro, en la Comarca Sierra Suroeste. La carrera recorrerá unos kilómetros por la Sierra Norte de Sevilla antes de regresar a la provincia de Badajoz en busca de una línea de llegada inédita de la carrera.

La segunda etapa conectará la Finca El Toril de Caja Rural, que repite con respecto a la pasada edición, con la pequeña población cacereña de Santiago del Campo, que también se estrena en los recorridos de la ronda extremeña. La etapa, que parte desde las inmediaciones del pueblo de El Carrascalejo, presenta a priori un perfil óptimo para una resolución al sprint si las escapadas no lo impiden; pero también es una etapa con hechuras históricas: con sus 179,4 kilómetros, será la etapa más larga jamás diseñada en la Vuelta a Extremadura en toda su historia.

La tercera y última etapa se disputará entre Casares de las Hurdes y Baños de Montemayor sobre 154,9 km que recorrerán las geografías de Las Hurdes y el Ambroz. La etapa reina, que incluye los dos puertos de montaña de mayor dificultad de esta edición, también recorrerá algunos kilómetros por geografías salmantinas. El Robledo (1126 metros, techo de la carrera) y Lagunilla (940 m) son los dos pasos de más entidad de una jornada que en su parte final afronta las ascensiones a Casas del Monte (577 m) y Gargantilla (644 m). Desde Las Mestas, El Robledo presenta más de veinte kilómetros de subida, muy suaves e irregulares hasta Riomalo de Arriba, donde arrancan los últimos ocho kilómetros de ascensión. Los más difíciles. Lagunilla, por su parte, se afronta por la vertiente más suave, también más larga, antes de regresar a la provincia de Cáceres.

EQUIPOS PARTICIPANTES
Hasta quince equipos tomarán parte en la prueba, con las principales estructuras deportivas españolas de la categoría en liza. Segura es la presencia del equipo de la tierra, el Team Extremadura-Pebetero que tutela desde Zafra Alfonso Rodríguez. Junto a la formación segedana también acudirán el Caja Rural-Alea, Equipo Finisher y Telco’On-Clima Oses navarros, los gallegos Aluminios Cortizo, SuperFroiz, Rias Baixas y High Level GSport; los vascos del Eulen-Amenabar Taldea, el Gomur y el Multihogar Cantabria cántabros, el Natural Greatness-Rali-Alé alicantino, el Tenerife-Bike Point canario y los catalanes del Club Ciclista Lleida-Desguaces Pedrós. El Martigues Sport Cyclisme-Payden&Rygel francés, por su parte, será la única formación foránea.
Hasta cinco corredores extremeños figuran en las preinscripciones facilitadas por las estructuras. Al frente, miembro del Caja Rural-Alea, el cacereño Iker Pérez. El corredor de Navaconcejo es uno de los nombres propios del campo amateur esta temporada, reciente ganador de la penúltima prueba de la Copa de España élite y sub-23, la durísima Vigo Copa de España, y ha sido clave en la victoria de su compañero Daniel Cepa en la clasificación final del torneo. Los también cacereños Raúl Martín e Iker Martín competirán, respectivamente, con el Equipo Finisher y el Tenerife Bike Point. Un pacense y un cacereño, Pablo Antúnez y Pablo Leno, formarán parte del Tean Extremadura-Pebetero.
“Esta será mi segunda temporada en la categoría sub-23”, explica Pablo Leno, presente en el acto. “Correr la Vuelta a Extremadura es un orgullo; es la carrera de casa. Entre todas las pruebas en la que competí el año pasado, para mí resultó la más especial por todo lo que mueve a nivel organizativo y de afición.La Vuelta de este año va a ser dura, sobre todo por los kilometrajes y por la dureza que presenta esa tercera etapa. Por nuestra parte acudimos con un equipo muy completo, tenemos opciones para todos los días y vamos a luchar hasta el final”. Por su parte el jerezano Antúnez, corredor sub-23 de tercer año, comentaba que “el Extremadura-Pebetero es una familia, estamos muy unidos, estamos yendo muy rápido, todos tenemos un nivel muy alto y están llegando resultados, como la segunda posición de Paco Fernández en la clasificación de la Bidasoa Itzulia o la victoria de Joserra Jiménez en la general del Gran Premio Vila-Real. Estamos muy motivados y vamos a ir a por todas en la Vuelta a Extremadura”.

LA VUELTA A EXTREMADURA, PROYECTO INTEGRAL CON SU AUTONOMÍA
Laureano León, el consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura destacaba durante la presentaciój el paso de la carrera por 37 localidades: “Se reafirma el compromiso de esta tierra con el deporte en toda su dimensión, desde el deporte base hasta su nivel profesional pasando por el deporte inclusivo e igualitario. La Vuelta pone en valor la riqueza natural y patrimonial de nuestra tierra y lo sitúa en todos los rincones de Extremadura y de España. Y al mismo tiempo genera movimiento, desarrollo y actividad económica. La Vuelta a Extremadura permite integrar de manera coordinada diferentes sectores: el deporte, la cultura, el desarrollo económico y el turismo”.
Para Julián Pozuelo, presidente de la Federación Extremeña de Ciclismo, “hay muchas horas de trabajo detrás para poner en marcha una prueba de estas características, que es posible gracias al trabajo coordinado de muchas instituciones. Un agradecimiento a todos ellos, cuerpo organizativo, fuerzas de seguridad del Estado y patrocinadores. La Vuelta a Extremadura es un escaparate que enseña al mundo nuestro patrimonio y nuestro paisaje. Cada euro que invierte la administración en la celebración de esta prueba se multiplica y es algo que tenemos que poner en valor. Según estudios de la Universidad de Extremadura, la Vuelta retorna más de tres millones de euros entre impactos directos e indirectos. Solo en pernoctaciones movemos más de 4.000 durante la celebración de la prueba”.

“La Vuelta forma parte de nuestro patrimonio deportivo y social; es un escaparate privilegiado para nuestra provincia y nuestra Comunidad. Es una competición que ha evolucionado, convintiéndose en una cita imprescindible en el calendario, consolidada, que nos permite ser protagonistas en el universo del ciclismo. No solo es una prueba deportiva, también es un motor económico”, destacaba por su parte Carmen Yáñez, vicepresidenta segunda de la Diputación de Badajoz.
Desde la Diputación de Cáceres, su diputada delegada de Turismo y Juventud Elisabeth Martín comentaba que “apostamos de manera decidida por esta carrera, para la Diputación es muy importante trabajar coordinadamente con la Federación Extremeña de Ciclismo. Todos los recursos patrimoniales, naturales y turísticos de nuestra provincia y nuestra región tienen un gran escaparate durante estos días. Es un evento que une a las dos provincias, que apuesta por los núcleos rurales y le da a la ciudadanía acceso a grandes eventos deportivos, vivan donde vivan”.

Para Azucena Lozano, directora de la carrera: “El recorrido de la Vuelta 2026 responde a nuestra voluntad de seguir consolidando una carrera competitiva, abierta y atractiva para todos los ciclistas, con el aliciente que viene dado con el cambio de fechas: el calor. La Vuelta a Extremadura es un proyecto global y paritario, pero también queremos que cada una de las carreras cuente con cierta autonomía en sus fechas. Hemos procurado diseñar un trazado equilibrado que favorezca cada día la incertidumbre y la emoción, con etapas que pueden ofrecer oportunidades tanto a los velocistas como a los más aventureros, etapas que siempre pongan a prueba las tácticas en los equipos. Buscamos una carrera dinámica que también ponga en valor la riqueza paisajística y patrimonial de Extremadura, al tiempo que permita a los corredores mostrar su talento en escenarios variados. La Vuelta a Extremadura élite y sub-23 masculina es patrimonio de nuestra región, la más antigua, pero también es una cita de referencia dentro del calendario internacional y queremos que siga creciendo”.










