Thomas Silva conquista la Clásica de Ordizia en un final cruel para Igor Arrieta

El uruguayo del XDS Astana se impuso en el mano a mano con el defensor del título, al que se le desenganchó la cala del pedal en plena aceleración. Antonio Morgado completó el podio a cuatro segundos.

Ciclismoafondo.es. Fotos: Sprint Cycling

Thomas Silva conquista la Clásica de Ordizia en un final cruel para Igor Arrieta
Thomas Silva conquista la Clásica de Ordizia en un final cruel para Igor Arrieta

Quiero añadir gratis Ciclismo a fondo como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.

Activar ahora

La Clásica de Ordizia se decidió en un instante. En el tiempo que tardó Igor Arrieta en volver a encajar el pie sobre el pedal, Thomas Silva abrió los metros necesarios para conquistar la 103ª edición de la histórica carrera guipuzcoana. El uruguayo del XDS Astana se impuso después de 167 kilómetros y cinco pasos por Abaltzisketa, rematando una jornada en la que volvió a demostrar que pocas cosas le incomodan menos que jugarse una victoria en un grupo reducido.

Silva y Arrieta llegaron juntos al tramo final después de haber sido los más resistentes en la selección definitiva de la carrera. El navarro, vencedor en Ordizia un año antes, había asumido buena parte de la responsabilidad en los kilómetros decisivos. Atacó, endureció la prueba y fue dejando rivales por el camino hasta que únicamente el corredor de Astana pudo mantenerse a su lado.

Entre los movimientos que encendieron el final estuvo también el protagonizado por Arrieta junto a Byron Munton. El defensor del título no quería esperar a una llegada numerosa y continuó tensando la carrera cada vez que la carretera volvió a exigir piernas. Silva, sin embargo, nunca perdió su rueda.

Por detrás trató de reaccionar Natnael Tesfatsion. El corredor de Movistar se lanzó en persecución, pero el entendimiento entre los dos hombres de cabeza y la escasa distancia hasta Ordizia redujeron sus opciones. Arrieta y Silva entraron juntos en los últimos kilómetros, conscientes de que la victoria quedaba reducida a un duelo.

A unos 2,7 kilómetros de la llegada comenzó la partida táctica. Los relevos dejaron paso a las miradas, las pequeñas aceleraciones y la vigilancia. Arrieta sabía que Silva contaba con una mayor punta de velocidad, aunque tampoco podía regalarle toda la iniciativa. El uruguayo, por su parte, tenía claro que no le convenía esperar hasta los últimos metros de la recta ligeramente ascendente de Gudarien Etorbidea.

Silva lanzó el esprint desde lejos. Una aceleración larga, más de fuerza que de explosividad, con la intención de obligar a Arrieta a remontar. El navarro respondió de inmediato y consiguió colocarse a su rueda, pero justo cuando comenzaba a ganar velocidad se le desenganchó la cala del pedal.

Arrieta tuvo que sentarse durante un instante, recolocar el pie y volver a impulsar la bicicleta. No se cayó ni dejó de pedalear durante demasiado tiempo, pero en un esprint a dos cualquier décima vale una carrera. Cuando pudo recuperar la cadencia, Silva ya había tomado la ventaja suficiente.

El uruguayo cruzó la meta con un tiempo de 3 horas, 54 minutos y 19 segundos, a una media próxima a los 42,8 kilómetros por hora. Arrieta recibió el mismo tiempo, aunque la diferencia visual fue clara después de aquel contratiempo. Cuatro segundos más tarde, Antonio Morgado ganó el esprint del grupo perseguidor. Cristian Scaroni finalizó cuarto, también a cuatro segundos, por delante de Natnael Tesfatsion y Ludovico Crescioli.

La victoria confirma la dimensión adquirida por Thomas Silva durante su primera temporada en el WorldTour. El corredor de Maldonado ya había ganado la clasificación general del Tour de Hainan, con dos victorias parciales, antes de firmar uno de los momentos históricos del ciclismo uruguayo en el Giro de Italia. Allí se impuso en la segunda etapa y se convirtió en el primer ciclista de su país que ganaba en una gran vuelta y vestía su maillot de líder.

Ordizia tampoco era un territorio desconocido para él. En 2024, todavía con Caja Rural-Seguros RGA, había terminado cuarto tras Jan Christen, Vincenzo Albanese y Pau Miquel. Un año después fue decimotercero en la edición ganada por Arrieta. Su progresión en la clásica vasca quedó completada esta vez con la txapela.

Silva se convierte además en el primer uruguayo que inscribe su nombre en el palmarés de la Prueba Villafranca y en el segundo vencedor sudamericano, después del triunfo logrado por el colombiano Félix Cárdenas en 2006.

Para Arrieta quedó una segunda plaza difícil de digerir. Fue uno de los corredores más ofensivos, volvió a llegar a la pelea por la victoria y estuvo cerca de repetir el éxito de 2025. La carrera, sin embargo, se le escapó por un detalle mecánico en el peor momento posible.

Ordizia coronó al corredor que conservó las piernas, la sangre fría y el contacto con los pedales hasta el último metro. Thomas Silva no necesitó más.

CLASIFICACIONES

Results powered by FirstCycling.com

Igor Arrieta estrena su palmarés profesional en el festival del UAE en la Clásica de Ordizia

Relacionado

Igor Arrieta estrena su palmarés profesional en el festival del UAE en la Clásica de Ordizia