Pogacar rompe Montjuïc y Del Toro firma la fiesta del UAE en Barcelona

Isaac del Toro se impuso en el Estadi Olímpic de Barcelona en una segunda etapa del Tour de Francia marcada por el dominio absoluto del UAE Team Emirates XRG. Pogacar encendió la carrera en las rampas de Montjuïc y, ya con la selección hecha, eligió el gesto de equipo: cedió la victoria al mexicano, que estrenó su palmarés en la Grande Boucle en una jornada que refuerza el poderío del bloque emiratí.

Ciclismoafondo.es. Fotos: Sprint Cycling

Pogacar rompe Montjuïc y Del Toro firma la fiesta del UAE en Barcelona
Pogacar rompe Montjuïc y Del Toro firma la fiesta del UAE en Barcelona

Barcelona volvió a ser territorio de examen para los favoritos. Después de la contrarreloj por equipos que abrió el Tour en Montjuïc, la primera etapa en línea prometía nervio, calor, emboscadas y una llegada de las que rara vez perdonan. Y el UAE Team Emirates XRG la convirtió en una exhibición. Isaac del Toro ganó, Tadej Pogacar fue segundo, el equipo emiratí tomó el control de la carrera cuando quiso y Jonas Vingegaard salvó el amarillo, aunque con la sensación de que el primer golpe en carretera lo había encajado el Tour entero.

No fue una victoria cualquiera. Del Toro levantó los brazos en el Estadi Olímpic después de un final precioso por su lectura y brutal por su ejecución. El mexicano, que había trabajado en los últimos metros como si la victoria fuera para Pogacar, terminó recibiendo el regalo de su líder. Pogacar no le rebasó. Se quedó a su rueda, le dejó cruzar primero y convirtió la llegada en una foto de equipo: Del Toro ganador de etapa, Pogacar recortando en la general y el UAE enseñando una profundidad que empieza a imponer respeto desde el segundo día.

La etapa, de 168,5 kilómetros entre Tarragona y Barcelona, tenía una primera mitad relativamente controlable y un final diseñado para romper piernas. La Côte de Begues endureció el guion antes de entrar en la capital catalana, pero la verdadera sentencia estaba en el circuito final, con tres pasos por Montjuïc y sus rampas al Castillo. Allí no había sitio para velocistas puros ni para despistes. Había que llegar delante, colocar al líder, resistir cada cambio de ritmo y tener piernas para el último kilómetro.

El día empezó con fuga y con sobresaltos. Alex Molenaar, del Caja Rural-Seguros RGA, Felix Engelhardt y Frank van den Broek formaron la escapada buena después de un inicio nervioso, marcado también por una caída numerosa en la que se vieron implicados corredores importantes como Biniam Girmay, Dorian Godon o Maxim Van Gils. La carrera terminó calmándose, aunque solo en apariencia. El margen de los tres escapados nunca fue realmente cómodo y el pelotón dejó claro pronto que la etapa se iba a resolver entre los grandes.

Molenaar aprovechó el viaje. Ganó el sprint intermedio y fue también el más fuerte en la Côte de Begues, un botín que le permite salir de Barcelona con el maillot de la montaña. Para Caja Rural-Seguros RGA, la presencia del neerlandés en la escapada tuvo premio doble: visibilidad en el primer día en línea del Tour y un paso por el podio en una salida española cargada de público.

Molenaar puso el maillot del Caja Rural Seguros RGA en la fuga y en el podio
Molenaar puso el maillot del Caja Rural Seguros RGA en la fuga y en el podio

Mientras tanto, el UAE empezó a ordenar la carrera. Primero con trabajo de fondo, después con una autoridad cada vez más visible. Brandon McNulty fue una de las figuras de la tarde. El estadounidense sostuvo el ritmo en el tramo decisivo y trituró el grupo en los dos primeros pasos por Montjuïc. No atacaba Pogacar, pero la carrera se iba rompiendo igualmente. Esa es una de las señas de los equipos dominantes: no necesitan lanzar el golpe final demasiado pronto, porque el desgaste ya lo van repartiendo sus gregarios.

Del Toro tuvo incluso que superar un susto antes de convertirse en protagonista. El mexicano sufrió un pinchazo camino de Barcelona, en un momento incómodo y con la carrera acelerándose, pero regresó sin perder la calma. También Paul Seixas vivió un episodio parecido, con cambio de bicicleta y persecución en una zona delicada, aunque logró volver a tiempo al grupo principal antes de que Montjuïc dictara sentencia.

La fuga murió a 32 kilómetros de meta y entonces comenzó otra carrera. UAE, Visma, Red Bull-BORA, Lidl-Trek y los equipos con ambiciones de general pelearon cada metro de colocación. Montjuïc redujo el pelotón a una treintena de corredores. Mathieu van der Poel, que sobre el papel podía soñar con una llegada de este tipo, acabó cediendo en el tramo final. También se quedaron por el camino corredores llamados a moverse bien en jornadas quebradas. La etapa, sin parecer una jornada de alta montaña, empezó a dejar huecos de Tour.

El último paso por Montjuïc tuvo todos los ingredientes de una gran final de carrera. Tiesj Benoot tensó en la base, Tobias Halland Johannessen probó fortuna, Richard Carapaz quiso moverse en el descenso y Mattias Skjelmose eligió bien su momento. Pero el UAE tenía aún una carta guardada. Del Toro cerró el hueco con una potencia enorme y lanzó el último tramo como si estuviera abriendo la puerta a Pogacar.

Ahí se decidió todo. La aceleración del mexicano dejó la carrera en manos del UAE. Pogacar se quedó a su rueda, Vingegaard perdió la opción de disputar la etapa aunque entró con el mismo tiempo, y Evenepoel encontró espacio para ser tercero y arañar cuatro segundos de bonificación. El esloveno pudo ganar. Tenía piernas, tenía posición y tenía el remate. Pero eligió el gesto. Del Toro cruzó primero y se llevó una victoria que vale mucho más que una línea en el palmarés.

El resultado oficial dejó a Del Toro ganador con 3h40’01”, seguido por Pogacar, Evenepoel y Vingegaard, todos con el mismo tiempo. A tres segundos llegó el primer grupo perseguidor, con nombres como Tobias Halland Johannessen, Romain Grégoire, Lenny Martinez, Paul Seixas, Tom Pidcock, Lennert Van Eetvelt y Juan Ayuso. El español del Lidl-Trek, que había arrancado el día con el maillot blanco, cedió tres segundos en la llegada y pasa ahora a un segundo plano dentro de una general juvenil que también cambia de dueño.

Porque la etapa no solo repartió victoria. También movió la carrera. Vingegaard conserva el maillot amarillo, pero Pogacar ya está a solo seis segundos gracias a la bonificación de su segundo puesto. Evenepoel asciende al tercer lugar de la general, a 15 segundos del danés, Del Toro se coloca cuarto a 16 y Ayuso queda quinto a 19. En dos días, el Tour ya tiene una primera jerarquía clara: Vingegaard lidera, pero el UAE ha colocado dos corredores en el top-4 y ha cambiado el tono psicológico de la carrera.

Del Toro se lleva también el maillot blanco, por delante de Ayuso, en una clasificación de jóvenes que promete ser una de las más atractivas de la carrera. No es solo una cuestión de edad. Es que varios de esos corredores ya están metidos en la general absoluta: Del Toro, Ayuso, Seixas, Grégoire o Lenny Martinez no aparecen como promesas lejanas, sino como ciclistas capaces de influir desde la primera semana.

Para Pogacar, la jornada tuvo un valor doble. Recortó seis segundos a Vingegaard y, sobre todo, mostró un equipo en plenitud. McNulty trabajó como un reloj, Del Toro respondió tras un pinchazo y terminó ganando, Yates apareció cuando había que aparecer y el líder esloveno remató sin necesidad de levantar los brazos. Después del golpe de Visma en la contrarreloj por equipos, el UAE respondió en la primera carretera disponible. No con una arrancada aislada, sino con un dominio coral.

Vingegaard, por su parte, sigue de amarillo. Eso no es poco. El danés superó una etapa peligrosa, entró con el mismo tiempo que Pogacar y evitó un susto mayor en un terreno que no era el más favorable para su perfil. Pero el margen de la contrarreloj ya se ha reducido. Si el sábado tenía doce segundos sobre Pogacar, ahora solo le quedan seis. El Tour no se gana en Montjuïc, pero Montjuïc ya ha empezado a escribirlo.

Evenepoel también sale reforzado. Tercero en la etapa, cuatro segundos de bonificación y tercero en la general. El belga no tuvo el control de UAE ni la protección de Visma, pero estuvo donde tenía que estar. En una llegada tan nerviosa, eso ya es una señal de solidez. Ayuso, en cambio, salvó el día con una pequeña pérdida, aunque esos tres segundos le cuestan el maillot blanco y le dejan quinto de la general, todavía muy cerca pero ya por detrás de los tres grandes nombres y de Del Toro.

Barcelona se despide así del Tour con dos jornadas de enorme peso deportivo. Primero, el amarillo de Vingegaard en la contrarreloj por equipos. Después, la exhibición del UAE en una etapa que olía a clásica, a Volta a Catalunya y a Tour grande desde el primer paso por Montjuïc. El público puso el marco; la carrera, la tensión; Pogacar y Del Toro, la imagen.

La Grande Boucle sale de la capital catalana con Vingegaard de amarillo, Pogacar más cerca y Del Toro convertido en una de las noticias del día. El Tour apenas lleva dos etapas, pero ya ha dejado una certeza: el UAE no ha venido solo a perseguir el amarillo. Ha venido a gobernar la carrera.

CLASIFICACIONES

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Vingegaard toma Barcelona y viste de amarillo al Visma en el primer golpe del Tour

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