Philipsen arrebata a Aranburu el Baloise Belgium Tour en el último sprint

Jasper Philipsen ganó en Hoeilaart la última etapa del Baloise Belgium Tour y se llevó también la clasificación general gracias a las bonificaciones de una jornada resuelta al límite. Alex Aranburu, líder hasta el último día, peleó la carrera hasta el Golden Kilometre y acabó en el podio final tras una semana marcada por su victoria en Durbuy.

Ciclismoafondo.es. Fotos: Sprint Cycling

Philipsen arrebata a Aranburu el Baloise Belgium Tour en el último sprint
Philipsen arrebata a Aranburu el Baloise Belgium Tour en el último sprint

El Baloise Belgium Tour se decidió como se había ido insinuando durante toda la semana: entre repechos, segundos sueltos y un sprint que valía mucho más que una etapa. Jasper Philipsen ganó este domingo en Hoeilaart y convirtió la última llegada en el golpe definitivo a la general, que Alex Aranburu había defendido desde su victoria en Durbuy y que terminó escapándose por el peso de las bonificaciones.

La jornada no era un trámite para velocistas puros, aunque el nombre de Philipsen estuviera escrito en todas las quinielas. Los 183,5 kilómetros entre Gingelom y Hoeilaart escondían un circuito final con adoquines, repechos cortos y terreno suficiente para que la carrera se rompiera antes de la recta de meta. Mommaertsstraat, Smeysberg, Nieuwland y las calles estrechas de la parte final fueron afinando el grupo hasta dejar fuera de la pelea a algunos sprinters, entre ellos Tim Merlier, que cedió antes de los últimos veinte kilómetros.

Aranburu sabía que no le bastaba con llegar. Tenía que responder en cada corte, vigilar a Philipsen y rascar segundos donde pudiera. En el Golden Kilometre la carrera se tensó de verdad: Jenno Berckmoes y Olivier Godfroid se movieron en busca de bonificaciones, Philipsen fue sumando segundos valiosos y el propio Aranburu contestó ganando el último sprint intermedio para mantener viva la general. A diez kilómetros de meta, la diferencia virtual entre el vasco y Philipsen era mínima, apenas un suspiro.

Después llegaron los ataques de manual en una etapa final belga. Anthony Turgis probó primero, Mike Teunissen y Florian Vermeersch movieron después la carrera, Dylan van Baarle apareció en otro intento y Jasper Stuyven agitó el final antes de que Jonas Abrahamsen lanzara el último ataque serio dentro de los tres kilómetros. Ninguno consiguió abrir el hueco que necesitaba. El grupo llegó compacto al último kilómetro y ahí Philipsen ya tenía media carrera en la mano.

El belga de Alpecin-Premier Tech remató el sprint con la precisión que le faltó en días anteriores. Ganó por delante de Jenno Berckmoes y Max Kanter, y esa bonificación de diez segundos fue suficiente para darle la vuelta a la general. No fue una victoria cualquiera para un corredor acostumbrado a ganar etapas: Philipsen había cambiado su preparación hacia el Tour para correr en Bélgica, buscando velocidad y confianza, y salió de Hoeilaart con ambas cosas y con una general que hasta el último día parecía en manos de Aranburu.

Para el corredor de Cofidis quedó una mezcla difícil. La carrera se le escapó en la última recta, pero su semana fue muy sólida: ganó la etapa reina en Durbuy, defendió el liderato en Aarschot y peleó hasta el final en una jornada diseñada para que cada bonificación pesara como una losa. En un Baloise Belgium Tour sin contrarreloj, la general quedó expuesta a ese juego de segundos que hace tan incómodas estas carreras cortas.

Philipsen cierra la vuelta con la etapa y la general; Berckmoes, siempre atento en las bonificaciones, acaba segundo en el día y también entre los grandes nombres de la clasificación; y Aranburu se marcha con el podio final después de haber tenido la carrera muy cerca. El Tour de Bélgica terminó sin un gran movimiento lejano, pero con una tensión sostenida hasta el último metro. En Hoeilaart no ganó solo el más rápido. Ganó el que mejor entendió que cada segundo contaba desde mucho antes del sprint.

CLASIFICACIONES

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