El Dorado Canyon. Cuando Gadafi se coló en La Vuelta

La Vuelta a España de 1986 se vería directamente afectada por la escalada de tensión entre EEUU y Libia tras la operación "El Dorado Canyon" con la que el Ejército estadounidense daba respuesta a un atentado ocurrido pocos días antes.

Lorenzo Ciprés (@LorenzoCipres)

El equipo estadounidense 7-Eleven finalmente no participó en la Vuelta a España 1986 por razones políticas.
El equipo estadounidense 7-Eleven finalmente no participó en la Vuelta a España 1986 por razones políticas.

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El Ejército estadounidense bombardeó a mediados de abril de 1986 las ciudades libias de Trípoli y Bengasi. Bajo el nombre de El Dorado Canyon, ejecutaba una operación de respuesta a un atentado vivido pocos días antes en una discoteca de Berlín frecuentada por militares y cuya autoría se atribuyó al país norteafricano. El ataque acabó convertido en un duelo personal entre el entonces presidente republicano, Ronald Reagan, y el coronel libio, Muamar el  Gadafi, y prolongó la escalada de tensión entre ambos países que se extendería hasta la primera década del siglo actual.

También el ciclismo profesional, y más concretamente la Vuelta a España celebrada entonces entre abril y mayo, se vería directamente afectado por esos hechos sucedidos a más de mil kilómetros en línea recta -y con un mar por medio- de Mallorca, punto de partida de aquella edición. El Gobierno estadounidense hacía un llamamiento a sus ciudadanos que se encontrasen en Europa aconsejando no frecuentar lugares públicos y pedía a sus deportistas que regresasen a casa, algo de lo que tomaron nota los ciclistas del 7-Eleven que se iban a estrenar en una prueba que les serviría además para preparar su gran reto del año, el Tour de Francia, en que también debutaban.

Tras el fiasco de los Xerox Philadelphia en 1985, con pleno de abandonos y corriendo "perdidos como un pulpo en un garaje", como diría algún compañero de pelotón, los yanquis volvían a contar con representación en la Vuelta a España gracias a su conjunto insignia. Un año antes habían aterrizado en Europa triunfando en suelo italiano, con éxitos como el Trofeo Laigueglia o dos etapas del propio Giro, su primera grande.

"Jim Ochowicz recibió una llamada del Departamento de Estado y todo cambió de repente. Teníamos que volver a casa en breve, por lo que decidimos hacer una fiesta en Mallorca, donde llevábamos una semana, y de seguido volar hasta Barcelona y desde allí a nuestro país", comentaban desde el conjunto verdirrojo, que para aquella primera -y única- ocasión en que pudo estar en La Vuelta contaba en su nóminade ciclistas con muchos de los nombres  más ilustres de su primera generación, los Davis Phinney, Alexis Grewal, Eric Heiden, Ron Kiefel, Bob Roll o el canadiense Alex Stieda, quien semanas después daba la sorpresa en el arranque del Tour y se vestía de amarillo por unas horas al finalizar el primer sector de la primera etapa.

Para Unipublic, que estuvo dispuesta a dotarles de seguridad especial, la partida de los 7-Eleven acabaría resultando un alivio, aunque supusiera de golpe la tercera baja de entre las veinte formaciones participantes anunciadas inicialmente. Las otras dos, Fagor y los "Almacenes Felipe" colombianos, fueron por motivos tan dispares como el desacuerdo económico en el caso de los primeros y la muerte del dueño en el de los segundos, nada menos que un antiguo socio de Pablo Escobar al que se consideraba como uno de los veinticinco traficantes más grandes y peligrosos ligados al Cartel de Medellín y que moriría en el mes de marzo... por orden de su propio jefe.

 

Una imagen del pelotón en la pasada Vuelta a España

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