Entrenamiento

Menos de un mes para la Behobia: 6 trucos para afinar tus últimos entrenamientos

La mítica carrera guipuzcoana tiene su peculiaridad: sus subidas, bajadas y cambios de ritmo exigen una preparación específica. Estas son seis claves para aprovechar las últimas semanas antes de la carrera

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Una de las imágenes más características de la Behobia San Sebastián con el Pirata.

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Queda menos de un mes para la Behobia-San Sebastián, una de las carreras populares más emblemáticas del calendario nacional. Sus 20 kilómetros, con un recorrido exigente y un perfil muy particular, ponen a prueba tanto las piernas como la capacidad de dosificar el esfuerzo. A estas alturas, no se trata de hacer más kilómetros a cualquier precio, sino de llegar a la salida con confianza y el trabajo bien hecho. Estos seis trucos pueden ayudarte a afinar la preparación.

1. Entrena las cuestas, pero sin vaciarte

El perfil de la Behobia obliga a familiarizarse con las subidas, especialmente con el alto de Gaintxurizketa, el tramo de Capuchinos y la subida final al Alto de Miracruz. Aprovecha alguna sesión para correr en pendientes a un esfuerzo controlado, sin obsesionarte con el ritmo por kilómetro. El objetivo es acostumbrar a las piernas a cambiar de intensidad y mantener una zancada eficiente cuando el terreno se empina.

2. No te olvides de las bajadas

Las bajadas también pasan factura. Aunque permiten ganar velocidad, aumentan la carga excéntrica sobre los cuádriceps y pueden dejar las piernas tocadas para los kilómetros finales. Incluye sesiones en terreno ondulado con descensos progresivos en algún entrenamiento, buscando una pisada ágil y controlada, sin frenar en exceso ni dejarte llevar por la pendiente.

3. Practica los cambios de ritmo

La Behobia no siempre permite mantener un ritmo constante. Las subidas, los descensos y las zonas más favorables obligan a adaptar el esfuerzo continuamente. Una buena opción es realizar un entrenamiento con bloques a ritmo de carrera en terreno ondulado, aprendiendo a regular la intensidad según el perfil en lugar de perseguir un ritmo fijo en el reloj.

4. Ensaya tu estrategia de carrera

Antes del día D, decide cómo vas a afrontar los primeros kilómetros y dónde quieres reservar fuerzas. La emoción de la salida puede llevarte a correr más rápido de lo previsto, pero gastar demasiada energía al principio puede pasar factura después de Capuchinos. Corre por sensaciones y esfuerzo, especialmente en las subidas, y guarda margen para el tramo final.

5. Prueba la nutrición y el material

No estrenes zapatillas, calcetines ni prendas el día de la carrera. Aprovecha las tiradas largas para comprobar que todo funciona y ensaya también la estrategia de hidratación y los geles que vayas a utilizar. En una prueba de 20 kilómetros, la necesidad de ingerir energía depende del tiempo previsto, la intensidad y la tolerancia individual, por lo que conviene llegar con un plan probado.

6. Reduce la carga cuando se acerque la carrera

Las últimas semanas no son el momento de recuperar entrenamientos perdidos ni de acumular fatiga. Mantén algo de intensidad, pero reduce progresivamente el volumen para llegar descansado. Dormir bien, comer suficiente y respetar los días suaves también forma parte de la preparación. El objetivo ya no es mejorar a cualquier precio, sino asimilar el trabajo realizado y presentarte en la salida con las piernas frescas.