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Compras fallidas: 3 errores al elegir tu equipo de montaña

Incluso los montañeros experimentados pueden equivocarse al elegir su material. Repasamos tres compras habituales que pueden acabar complicando nuestras salidas y os explicamos cómo acertar.

Tino Núñez

2 minutos

Compras fallidas: 3 errores al elegir tu equipo de montaña

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Comprar material de montaña no siempre es garantía de acertar. A veces basta una jornada de actividad para descubrir que las botas aprietan, que la mochila se queda pequeña o que los bastones no soportan nuestras exigencias. Tino Núñez analiza tres errores frecuentes y ofrece algunas claves para evitarlos.

CALZADO GRANDE O PEQUEÑO

Todo un clásico: en la tienda nos pareció el número adecuado, pero ya en casa o en el campo nos aprieta o se mueve. Quizá no tenían la talla que necesitabas, el fabricante no ofrece números medios o ni siquiera lo probaste caminando un poco por el establecimiento porque te daba vergüenza.

Soluciones: si no has pisado la calle o el monte, devuélvelo y verifica que realmente la marca fabrica la horma y el número adecuado para tu pie; a veces ninguna talla te quedará bien y tendrás que cambiar de modelo. Si ya lo has usado solo te queda revenderlo de segunda mano o regalarlo a alguna amistad.

 
TENER UNA SOLA MOCHILA

Si únicamente haces actividades de una jornada, tener un único macuto puede resultar suficiente, sin embargo, en salidas de varios días será un error. Una mochila demasiado pequeña para varias jornadas te obliga a llevar equipo delicado por fuera (como el saco de dormir o una tercera capa) o pedirles a tus acompañantes que te cojan algo; también si el volumen interior resulta escaso puedes dañar las costuras/cremalleras de la mochila al sobrellenarla o el propio objeto al introducirlo haciendo fuerza. Al decantarte por una mochila demasiado grande para salidas de un día, comprobarás que por sistema porteas hasta 1kg más-normalmente el gramaje extra de una mochila grande respecto a una pequeña- y que la carga se te puede mover caminando ¡además de que posiblemente alguien te pedirá que le lleves parte de su equipo porque "Tu que tienes sitio en la mochila ¿te importa meter esto?"

Soluciones: no hay mucho misterio, necesitas tener en casa dos mochilas, un pequeña de 25 a 35 litros y otra relativamente grande de unos 45 a 55 litros. Si vas a realizar actividades en lugares remotos, de alta montaña o con bastante carga (por encima de los12 kg) evita modelos de bajo coste, pues suelen resultar menos confortables y su rotura te traerá complicaciones.

 
BASTONES DEMASIADO LIGEROS

Los modelos con tramos finos de aluminio o fibra de carbono son para personas cuyo peso total con mochila incluida nos supere los 90 kilogramos. Un usuario de 85 kg con una mochila de 15 kg en terreno accidentado puede romperlos sin previo aviso, pues no suelen avisar por deformación o fisuramiento en actividades anteriores.

Soluciones: relega tus bastones ultraligeros para actividades en terrenos donde la rotura de uno de ellos no implique caer por un cortado o pendiente muy empinada. En alta montaña o con una mochila que supere los 10-12 kg utiliza solo bastones robustos de aluminio, es decir los que rondan los 500 gramos la pareja.