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Hay viajes en bicicleta que empiezan mucho antes de subirse al sillín. El nuestro lo hizo en Welshpool, una pequeña localidad del centro de Gales que el próximo 4 de julio de 2027 ocupará un lugar destacado en la historia del ciclismo. Desde aquí arrancará la tercera etapa del Tour de Francia, que cruzará el país de norte a sur hasta llegar a Cardiff, la capital galesa. Será la primera vez que la carrera masculina atraviese Gales.
Con esa cita en el horizonte, viajamos hasta Reino Unido para conocer algunos de los lugares por los que pasarán los corredores y descubrir qué hay más allá del Tour. Durante los primeros días visitamos castillos, nos adentramos en los valles del sur y recorrimos parte de las carreteras que tendrán que afrontar los profesionales.
Después cambiamos de escenario para dedicar tres jornadas a la bicicleta por la costa de Pembrokeshire, siguiendo parte del Celtic Trail. Una forma diferente de conocer Gales, lejos del ritmo de la competición y con tiempo para detenernos allí donde el paisaje lo merecía.
UNA ETAPA PARA LA HISTORIA
El Tour de Francia de 2027 tendrá un comienzo especial. La salida se celebrará en Edimburgo el 2 de julio y, durante las primeras jornadas, la carrera recorrerá Escocia, Inglaterra y Gales antes de abandonar Reino Unido para continuar en Francia. La tercera etapa, prevista para el domingo 4 de julio, cerrará este Grand Départ británico con una jornada íntegramente por carreteras galesas.
Sobre el papel, será una jornada exigente. Entre Welshpool y Cardiff esperan aproximadamente 223 kilómetros, con un inicio entre las colinas y los campos del centro del país y una segunda mitad bastante más rompepiernas. El recorrido atravesará el parque nacional de Bannau Brycheiniog, conocido también por su nombre inglés, Brecon Beacons, y los valles del sur de Gales. Son dos zonas en las que las subidas pueden endurecer la jornada y empezar a marcar diferencias.
Entre los puntos destacados están las cotas de Rhigos y Caerffili. Esta última, de unos dos kilómetros y con una pendiente media del 8,1 %, podría ser uno de los lugares donde la carrera se rompa y empezar a marcar diferencias.
El final estará en el centro de Cardiff, con los edificios del Civic Centre y el castillo como parte de la meta. Para la ciudad y para el ciclismo galés será una ocasión especial, además de recibir al pelotón, el Tour permitirá mostrar al público internacional unos paisajes y unas carreteras que no suelen formar parte del recorrido de la carrera.
DE WELSHPOOL A CARDIFF
Nuestra primera jornada en Gales comenzó precisamente en Welshpool. Antes de que los ciclistas profesionales lleguen hasta aquí el próximo verano, aprovechamos para conocer el punto de partida de la etapa y visitar dos lugares que ayudan a entender la historia de la región.
El primero fue Powis Castle, una fortaleza medieval situada sobre una colina y rodeada de jardines que bajan por la ladera. Sus orígenes se remontan al siglo XIII y, con el paso del tiempo, el castillo dejó de ser únicamente una construcción defensiva para convertirse en una gran residencia histórica. En su interior se conservan muebles, retratos, tapices y colecciones de distintas épocas. En el exterior, los jardines aterrazados, los setos recortados y los grandes tejos son algunos de sus principales atractivos.
La segunda parada tuvo mucho más que ver con nuestra afición. En Llandrindod Wells visitamos el Welsh National Cycling Museum, un pequeño museo dedicado a la historia de la bicicleta. El edificio, con una llamativa fachada, fue construido en 1911 como concesionario de automóviles. Hoy alberga una colección de bicicletas que permite repasar la evolución de las dos ruedas y recordar que la relación entre Gales y el ciclismo viene de mucho antes de la llegada del Tour.
Al día siguiente volvimos a la carretera para seguir hacia el sur algunos de los tramos que formarán parte de la tercera etapa. El paisaje fue cambiando a medida que nos acercábamos a Bannau Brycheiniog y a los South Wales Valleys, los valles del sur de Gales. Las montañas, las laderas cubiertas de vegetación y las carreteras que enlazan pequeñas poblaciones serán parte del escenario que tendrán los corredores por delante.
Uno de los lugares que visitamos fue Caerphilly Castle, una de las grandes fortalezas de Reino Unido y el segundo castillo más grande del país, solo por detrás de Windsor. El castillo tiene, además, un interés especial para nuestro viaje, el Tour pasará por sus inmediaciones, así que formará parte del paisaje de la etapa.
Pero el día todavía guardaba otra actividad. En el corazón de los valles del sur se encuentra BikePark Wales, uno de los grandes centros de MTB del país. Cuenta con más de 45 descensos y recorridos de distintos niveles. El servicio de remontes permite subir hasta las salidas de los senderos sin tener que hacer cada ascenso pedaleando, de modo que se puede dedicar más tiempo a las bajadas. Una visita que nos permitió conocer otra cara del ciclismo galés, muy distinta de la que veremos en las carreteras del Tour.
CARDIFF, MUCHO MÁS QUE LA META
Desde allí pusimos rumbo a Cardiff, donde pasaríamos las dos siguientes noches. La capital sería el punto final de la tercera etapa en 2027, pero también merecía una visita sin prisas y sobre la bici, con una visita guida por la ciudad y la zona de Cardiff Bay nos permitió conocerla de una manera diferente.
El castillo de Cardiff es una de las visitas imprescindibles. Muy cerca se encuentra el Principality Stadium, uno de los grandes símbolos deportivos de la ciudad. Otro punto destacado es el Civic Centre, un conjunto monumental de edificios de piedra clara en el que sobresalen el ayuntamiento y el National Museum Cardiff. Este entorno será especialmente importante en julio de 2027, ya que el final de la etapa está previsto en esta zona de la capital.
Después de conocer la capital y los lugares por los que pasará el Tour, tocaba cambiar de escenario. Dejamos atrás los valles y las carreteras de la carrera para dirigirnos hacia el oeste, donde nos esperaba una ruta de tres días por parte del Celtic Trail, uno de los itinerarios ciclistas de larga distancia de Gales. El objetivo era conocer la costa de Pembrokeshire a un ritmo diferente, enlazando pueblos, playas y carreteras tranquilas.
TRES DÍAS POR LA COSTA CÉLTICA
Una de las cosas que más nos gustó de estos tres días es que las rutas están al alcance de ciclistas de distintos niveles. Se rueda principalmente por tramos asfaltados, con muy poco tráfico, y aunque hay alguna subida con pendientes importantes, suelen ser cortas, predominando los tramos llanos o con desniveles suaves, así que no hace falta tener una gran preparación para disfrutar del viaje, eso sí, conviene reservar algo de tiempo para las paradas, porque el paisaje invita a bajarse de la bici más de una vez.
De St Clears a Saundersfoot: siguiendo los pasos de Dylan Thomas
El primer día arrancó en St Clears y terminó en Saundersfoot, después de unos 34 kilómetros y aproximadamente 565 metros de desnivel acumulado. Era una etapa relativamente corta, ideal para empezar a descubrir el oeste de Gales
El itinerario nos llevó hacia Laugharne, una pequeña localidad ligada a la figura del poeta Dylan Thomas, que vivió allí durante varios años. Su antigua casa, conocida como Dylan Thomas Boathouse, se puede visitar como museo. La relación entre el escritor y este paisaje sigue muy presente en el pueblo, donde merece la pena hacer una parada antes de continuar la ruta.
Siguiendo hacia la costa, pasamos por la playa de Telpyn, enmarcada por acantilados y una orilla de cantos rodados, antes de alcanzar Saundersfoot. Esta pequeña población costera fue nuestro destino del día, con su ambiente marinero y sus vistas al mar como cierre de una primera jornada que nos permitió entrar poco a poco en el paisaje de Pembrokeshire.
De Saundersfoot a Pembroke: las casas de colores de Tenby
La segunda etapa fue la más larga de las tres, con unos 58 kilómetros y 700 metros de desnivel. Nos sirvió para adentramos en el parque nacional de la costa de Pembrokeshire, una de las zonas más atractivas del viaje por la variedad de sus paisajes y la sucesión de pequeñas localidades junto al mar.
La gran protagonista de la jornada fue Tenby. Sus casas de colores en tonos pastel, agrupadas alrededor del puerto, forman una de las estampas más reconocibles de la costa galesa. La localidad conserva parte de sus murallas medievales y un entramado de calles estrechas que invita a dejar la bicicleta aparcada durante un rato. El puerto, las playas y las vistas desde el mirador donde se encuentran los restos del castillo, completan una visita que merece algo más que una parada rápida para hacer fotografías.
Pero si hay algo que define esta etapa es la sensación de ir pedaleando con el mar de fondo, los acantilados y las playas se suceden a lo largo del recorrido, con escenas que parecen sacadas de una película, tan reconocibles del cine como la playa de Freswater West, en Pembrokeshire, que aparece en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1, en la escena en la que Dobby muere.
El día terminó en Pembroke, una población de origen normando conocida por su impresionante castillo y por ser el lugar de nacimiento de Enrique Tudor, que acabaría convirtiéndose en Enrique VII de Inglaterra. La fortaleza domina el entorno y recuerda la importancia estratégica que tuvo esta zona a lo largo de la historia.
De Pembroke a St Davids: hasta la ciudad más pequeña de Reino Unido
La última etapa de nuestro viaje en bicicleta sumó unos 55 kilómetros y 720 metros de desnivel. Dejamos Pembroke para atravesar zonas de campo y pequeñas poblaciones hasta llegar a Haverfordwest, la localidad más poblada de Pembrokeshire. Desde allí, el itinerario volvió a acercarse al mar y nos llevó hasta Newgale Sands, una extensa playa de arena dorada que se prolonga durante casi tres kilómetros donde merece la pena detenerse. Después, el recorrido continuó hacia el oeste hasta alcanzar nuestro destino final, St Davids.
Con alrededor de 1.800 habitantes, St Davids está considerada la ciudad más pequeña de Reino Unido. Su importancia se entiende al visitar la catedral, vinculada a San David, patrón de Gales, que fundó aquí un monasterio en el siglo VI. Durante la Edad Media, el lugar se convirtió en un importante destino de peregrinación y todavía hoy conserva una atmósfera especial, marcada por su patrimonio religioso y sus pequeñas calles.
Nuestra ruta terminaba en St Davids, pero el Celtic Trail continúa más allá de estos tres días. Lo que recorrimos fue solo una parte de un itinerario más amplio, que enlaza paisajes costeros y localidades históricas a través de distintos tramos de Gales. Tres jornadas suficientes para comprobar que no hace falta buscar grandes puertos ni acumular kilómetros para disfrutar de un viaje en bicicleta, a veces, basta con una carretera tranquila, el mar a la vista y tiempo para detenerse cuando el paisaje lo merece.
Más información en:
Visita guiada en bici por Cardiff: Ding Wales – Cardiff https://ding.wales
Tour guiado por Celtic Trail: Adventure Tours UK adventuretoursuk.com
BikePark Walews – Merthyr Tydfil bikeparkwales.com
Welsh National Cycle Museum – Landrindod Wells cyclemuseum.org.uk
