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Los 10 mejores escaladores de la historia (según la Inteligencia Artificial)

¿Pogačar, Pantani o Bahamontes? Le hemos pedido a la Inteligencia Artificial que elija y ordene a los 10 mejores escaladores de la historia del ciclismo. El resultado tiene un nuevo número uno y ausencias que van a provocar debate.

Fran Chico

9 minutos

Los 10 mejores escaladores de la historia (segùn la Inteligencia Artificial)

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La IA elige a los 10 mejores escaladores de la historia: Pogačar supera a Pantani y Bahamontes

¿Cuánto sabe la IA de ciclismo? ¿Estaremos de acuerdo con su criterio sobre nuestro deporte favorito? La hemos puesto a prueba con una pregunta complicada, ya que comparar épocas completamente diferentes no es sencillo. No son iguales las bicicletas de los años cincuenta que las actuales, ni la preparación, la nutrición, los desarrollos, los materiales o incluso la manera de correr. Hemos preguntado a la Inteligencia Artificial por quién sería el mejor escalador de la historia del ciclismo. Este ha sido su veredicto... y ya os anticipamos que podéis echar de menos desde al "Caníbal" Eddy Merckx, al recordman de victorias en la montaña del Tour (el francés Richard Virenque) o, más reciente, a Jonas Vingegaard, ganador de Vuelta, Giro y Tour gracias a su potencial en los grandes puertos. ¿A quién cambiarías tú de esta lista?

¿Cuáles son los 10 mejores escaladores de la historia y en qué orden deberían aparecer?

1. Tadej Pogačar

El techo de rendimiento más alto que hemos visto en la montaña. Pogačar ocupa el primer puesto porque su nivel máximo en las grandes ascensiones combina características que anteriormente aparecían separadas: explosividad, resistencia, capacidad para atacar desde lejos y capacidad para mantener un ritmo altísimo durante una subida completa.

En 2026 volvió a dejar actuaciones que alimentan el debate histórico. En el Tour protagonizó una extraordinaria ascensión a Alpe d'Huez y estableció un tiempo de 35:26, superando el registro de Marco Pantani. No utilizamos ese récord como una prueba absoluta —las comparaciones entre épocas tienen demasiados factores diferentes—, pero sí como un indicador de la dimensión de su rendimiento.

Su gran diferencia respecto a muchos escaladores históricos es que no necesita un único tipo de puerto: puede atacar en una subida explosiva, resistir en un puerto interminable o cambiar de ritmo cuando los demás ya están al límite. Y, sobre todo, lo ha repetido frente a la élite de su generación.

Por eso lo colocamos primero: no necesariamente porque haya tenido el ataque más espectacular de la historia, sino porque su combinación de cualidades produce uno de los niveles máximos de escalada que ha conocido el ciclismo.

2. Marco Pantani

Su ataque podía convertir una montaña en una exhibición. Si Pogačar representa una nueva concepción del escalador, Marco Pantani es probablemente la expresión más pura del escalador explosivo. El italiano tenía una capacidad extraordinaria para acelerar en pendientes durísimas cuando sus rivales ya estaban cerca de su límite. Su exhibición más emblemática fue probablemente la del Galibier en el Tour de 1998, cuando atacó muy lejos de la meta y terminó convirtiendo una etapa de alta montaña en una demostración individual.

Pero Pantani no necesitaba necesariamente una escapada de decenas de kilómetros para demostrar su superioridad. En los últimos kilómetros de una gran ascensión podía producir cambios de ritmo que resultaban devastadores.

Su doblete Giro-Tour de 1998 demostró además que aquel nivel podía mantenerse durante una temporada de Grandes Vueltas. El contexto de su época y las cuestiones relacionadas con el dopaje forman parte inevitable de su historia y deben ser tenidos en cuenta al analizar su carrera. Pero, si aislamos la pregunta concreta que plantea este artículo —qué nivel mostró sobre una bicicleta cuando subía—, su techo está entre los más altos jamás alcanzados.

3. Federico Martín Bahamontes

Si hubiera que buscar en un diccionario la palabra escalador, durante décadas podría haber aparecido una fotografía de Federico Martín Bahamontes. El Águila de Toledo construyó prácticamente toda su leyenda alrededor de la montaña. Ganó seis veces la clasificación de la montaña del Tour y fue vencedor de la carrera francesa en 1959.

Pero sus números no explican por completo lo que representaba. Bahamontes corría las grandes montañas con una mentalidad ofensiva. Podía atacar desde muy lejos, buscar la cima en solitario y asumir después el riesgo del descenso.Su especialidad era tan evidente que en 2013 un jurado de L'Équipe lo eligió como el mejor escalador de la historia del Tour.

La comparación con Pogačar y Pantani es imposible de resolver matemáticamente, pero Bahamontes conserva algo que ambos no pueden tener: una carrera construida específicamente alrededor del dominio de la montaña.

La razón fundamental: probablemente ningún corredor de la historia convirtió la escalada en una identidad tan absoluta.

4. Charly Gaul

El escalador que se hacía más peligroso cuanto peor era el día, Charly Gaul, representa otra clase de escalador. El luxemburgués era extraordinariamente ligero y tenía una capacidad excepcional para afrontar las ascensiones largas. Pero además poseía una característica que lo hizo legendario: parecía crecer cuando las condiciones eran terribles.

Frío, lluvia, niebla y jornadas interminables eran escenarios en los que Gaul podía transformar completamente una carrera. Su Tour de Francia de 1958 es un ejemplo extraordinario. En la última gran etapa alpina realizó un ataque que le permitió recuperar más de quince minutos y sentenciar la carrera.

También ganó dos Giros de Italia y dejó numerosas actuaciones de enorme nivel en las montañas. Lo que impresiona de Gaul no es únicamente que ganara: es la manera en que podía mantener un ritmo altísimo cuando la carrera se convertía en una cuestión de supervivencia.

La razón fundamental: uno de los mayores especialistas de la historia en convertir una montaña extrema y unas condiciones adversas en una ventaja.

5. Alberto Contador

El cambio de ritmo como arma definitiva. Contador entra en el quinto puesto por una razón muy concreta: su mejor versión subiendo podía ser devastadora. Su principal arma era el cambio de ritmo. No se limitaba a subir rápido: podía pasar súbitamente a otra intensidad y obligar a los rivales a responder con una aceleración que no podían mantener. Y esa capacidad apareció en diferentes tipos de montaña: Angliru, Tourmalet...

6. Fausto Coppi

Cuando el ataque en la montaña adquirió una dimensión artística. Fausto Coppi no fue un especialista puro de la montaña, pero eso no impide que su nivel máximo en las grandes ascensiones haya sido extraordinario. El Campionissimo podía atacar desde muy lejos y sostener diferencias durante decenas de kilómetros.

En una época en la que las carreras eran mucho más largas, las bicicletas mucho más pesadas y la asistencia tecnológica prácticamente inexistente, Coppi convirtió algunas jornadas de montaña en auténticas exhibiciones individuales. Su capacidad para subir era inseparable de su extraordinaria resistencia.

Y ahí reside la razón de su presencia: no necesitamos que un corredor sea exclusivamente escalador para reconocer que su mejor nivel en montaña puede estar entre los mejores de la historia.

Fausto Coppi y Gino Bartali 

7. Gino Bartali

La montaña antes de que existiera la figura del "especialista". Gino Bartali pertenece a una época en la que todavía no se había definido de la misma manera la figura del escalador moderno. Pero cuando llegaban los Alpes y los Apeninos, Bartali era uno de los corredores más temibles del pelotón.

Ganó tres Giros y dos Tours y protagonizó algunos de los duelos montañosos más famosos de la primera gran época dorada del ciclismo. Su rivalidad con Coppi también resulta especialmente importante para entender su nivel: ambos podían marcar diferencias enormes en las ascensiones y utilizar la montaña como principal escenario de sus enfrentamientos.

Bartali tenía además una extraordinaria capacidad para repetir esfuerzos largos y duros, algo imprescindible en las carreras de su época. No lo colocamos aquí por su palmarés general, sino porque su nivel en las montañas fue suficientemente elevado como para dominar a los mejores corredores de su generación.

La razón fundamental: fue uno de los primeros grandes dominadores de la alta montaña y su nivel físico en los grandes puertos marcó una época.

8. Julio Jiménez

El "Relojero de Ávila", un especialista que merece estar en cualquier lista. Julio Jiménez es posiblemente uno de los nombres más injustamente olvidados cuando se habla de los grandes escaladores de la historia. Su palmarés montañoso habla por sí solo: ganó tres veces la clasificación de la montaña del Tour y otras tres la de la Vuelta.

Pero sus actuaciones son todavía más importantes. En el Tour de 1964 ganó en el Puy-de-Dôme, una de las ascensiones más famosas de la historia del Tour, en plena batalla entre Jacques Anquetil y Raymond Poulidor.

Jiménez tenía una enorme facilidad para mantener un ritmo alto en las subidas y atacar cuando la carretera se endurecía. Además, coincidió con una generación extraordinaria: Bahamontes, Gaul, Anquetil, Poulidor...

Eso hace que sus actuaciones tengan todavía más valor. La razón fundamental: fue un especialista de primerísimo nivel que combinó una enorme regularidad en la montaña con victorias frente a la élite de su época.

9. José Manuel Fuente

El "Tarangu" fue el escalador que hizo sudar a Merckx. Su carrera fue relativamente corta, pero su pico de rendimiento en montaña fue extraordinario. En el Giro de 1972 atacó a Merckx en el Blockhaus y llegó a aventajar al belga en 2:36, poniéndose además líder de la carrera. Fuente no era un escalador conservador. Su filosofía consistía en atacar una y otra vez, incluso desde lejos.

Ganó la Vuelta de 1972, fue segundo en aquel Giro y consiguió la clasificación de la montaña del Giro en cuatro ocasiones. Y existe un testimonio especialmente poderoso: Eddy Merckx llegó a señalar que Fuente era el mejor escalador que había conocido, además de reconocer que físicamente era capaz de superarle en la subida.

10. Luis "Lucho" Herrera

La explosión de la escuela colombiana. Fue uno de los primeros grandes escaladores procedentes de los Andes que consiguió trasladar a Europa una forma de subir basada en ligereza, cadencia y ataques repetidos. Su victoria en la Vuelta de 1987 y posteriormente en el Giro de 1989 son parte de su palmarés, pero aquí interesan sobre todo sus actuaciones en las grandes montañas.

¿Por qué Pogačar aparece por delante de Pantani?

Es probablemente la decisión que más debate puede generar de toda la lista. Y el Tour de Francia de 2026 ha añadido un ingrediente difícil de ignorar. Pogačar ganó en Alpe d'Huez después de completar la subida en un tiempo reportado de aproximadamente 35:26, frente a los 36:40 que suelen utilizarse como referencia para la ascensión de Marco Pantani en 1995.

La comparación necesita enormes precauciones. Material, aerodinámica, preparación, nutrición, estrategias de equipo, condiciones meteorológicas, recorrido previo y forma de medir los tiempos hacen imposible utilizar el cronómetro como demostración definitiva de quién es mejor escalador.

Pero sí ofrece una referencia del extraordinario nivel que está alcanzando Pogačar. Y hay otro factor. El esloveno no destaca únicamente por subir muy rápido. Es capaz de cambiar de ritmo, atacar desde lejos, rendir en ascensiones cortas y explosivas y mantener esfuerzos muy prolongados en grandes puertos. Es esa combinación la que explica que la inteligencia artificial lo haya situado en el primer puesto.

La IA elige a Pogačar, pero los expertos eligieron a Bahamontes. Aquí aparece una comparación especialmente interesante. En 2013, mucho antes de la explosión de Pogačar, L'Équipe reunió a un jurado formado por profesionales y periodistas para elegir al mejor escalador de la historia del Tour de Francia. El ganador fue Federico Martín Bahamontes. El español recibió siete de los nueve votos del jurado y quedó por delante de nombres como Richard Virenque, Fausto Coppi o Lucien Van Impe. El resultado demuestra también por qué es prácticamente imposible encontrar una respuesta definitiva a esta pregunta.

¿Qué debe pesar más? ¿El máximo rendimiento físico alcanzado? ¿El número de victorias? ¿Los grandes ataques? ¿La superioridad respecto a los rivales de su época? ¿La regularidad? ¿La influencia histórica? Dependiendo de los criterios utilizados, el número uno puede cambiar. Y ahí reside precisamente lo apasionante del debate.

Las grandes ausencias: Vingegaard, Merckx, Van Impe, Virenque...

Una lista de diez corredores obliga inevitablemente a dejar fuera a nombres extraordinarios.

Eddy Merckx es probablemente el caso más evidente. El belga fue capaz de ganar prácticamente en cualquier terreno y protagonizó enormes actuaciones en la montaña. Su ausencia se explica aquí porque el ranking prioriza el perfil y las actuaciones de los grandes especialistas en escalada, no quién ha sido el mejor ciclista de la historia.

Richard Virenque tiene otro argumento difícil de ignorar: ganó siete veces la clasificación de la montaña del Tour de Francia, más que ningún otro corredor.

Lucien Van Impe, ganador del Tour de 1976, conquistó seis veces la clasificación de la montaña de la ronda francesa y pertenece inevitablemente a cualquier conversación sobre los grandes escaladores.

Y luego está Jonas Vingegaard, cuya capacidad en las ascensiones más largas le ha permitido protagonizar algunos de los grandes duelos de la era Pogačar.

También podrían entrar en la discusión nombres como Luis Ocaña, Joaquim Rodríguez, Roberto Heras, Nairo Quintana o Chris Froome, entre otros.

Y seguramente tú añadirías alguno más.

¿Cuál es para ti el mejor escalador de la historia? La Inteligencia Artificial ha elegido. Ahora te toca a ti. ¿Pogačar, Pantani, Bahamontes...? ¿A quién colocarías en el número uno? ¿Qué corredor sobra en este Top 10? ¿Y qué gran escalador debería entrar en su lugar? Porque si algo demuestra la historia del ciclismo es que comparar épocas quizá sea imposible.

Pero discutir sobre quién subía mejor forma parte de la diversión.

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