Mecánica

Bujes con rodamientos sueltos: larga vida a los conos

Si tus ruedas confían en el sistema de rodamientos sueltos y conos, quizá necesiten un fácil y rápido mantenimiento para que sigan rodando como el primer día. Te mostramos cómo hacerlo y, de paso, descubrimos sus orígenes y los comparamos con rodamientos de tipo sellado.

José V. Gisbert

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Bujes con rodamientos sueltos

En la segunda mitad del siglo XIX, las bicicletas -llamados velocípedos, con una rueda delantera mucho más grande que la trasera- comenzaron a adaptar los rodamientos en las ruedas en lugar de usar un eje en contacto directo con el metal del buje, que provocaba fricciones y desgastes muy elevados, además de necesitar añadir grasa con mucha frecuencia.

Con el tiempo, una de las mejoras que recibieron los rodamientos consistió en tapar los lados con chapa o goma para que no entrase la suciedad y, de esta forma, conservar la grasa en el interior. También pasaron a fabricarse formando un cartucho o unidad independiente -los actuales rodamientos sellados-, que gracias a unas medidas estándar pueden ser reemplazados con rapidez.

En el ciclismo se han ido sustituyendo los rodamientos de bolas sueltas con pistas de apoyo regulables -los conospor los de tipo sellado, pero algunas marcas como Campagnolo/Fulcrum y, sobre todo, Shimano -la rueda que revisamos en este artículo es su tope de gama Dura-Ace C50- siguen confiando en el sistema clásico.

Nuestra experiencia utilizando y manteniendo ambos sistemas nos dice que los dos son perfectamente válidos, aunque tienen sus pros y sus contras -ver recuadros-; el punto clave es la calidad de los componentes y sus revisiones.

Ha habido casos en los que unos rodamientos sellados han cogido holgura o iban muy duros -incluso ambos problemas a la vez- con sólo unos meses de uso, y otros han durado más que la bici; también rodamientos de bolas sueltas de bujes que por no revisarlos han marcado la pista interior y ha habido que tirar la rueda, o los de algunas bicicletas clásicas que siguen girando como si los estuviésemos estrenando.

Un consejo: hay que dejar perfectamente ajustados los rodamientos de conos desde el primer día, incluso si el componente -en este caso los bujes- es nuevo; de esta manera nos durará muchos años con sólo revisarlo cada cierto tiempo, dependiendo de las condiciones climatológicas, el uso y la disciplina -en gravel y mountain bike los rodamientos sufren mucho más que en carretera-.

 

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