En 2021, OQUO inauguraba sus instalaciones con tres líneas de montaje y seis empleados, un año después comenzaron a ofrecer al público sus ruedas (concretamente para MTB), y actualmente suma más de cien empleados y diez líneas de montaje dedicadas al ensamblaje de ruedas, repartidas en dos salas.
Su filosofía consiste en ofrecer un producto de extraordinaria calidad, fiabilidad y eficiencia; replanteándose cada elemento y aspecto que compone una rueda, tratando con un increíble esmero todos los procesos y piezas.
Fiabilidad y calidad son innegociables en OQUO
El proyecto de OQUO arrancó en 2020 como marca de ruedas dentro de la cooperativa Orbea con el fin de convertirse en una firma de referencia de la industria ciclista. La también empresa vasca entendió que contar con un proveedor local situado a poca distancia facilitaba enormemente el control de su fabricación, no sólo en unidades, también en la calidad que trasladan a sus clientes.
I+D PROPIO
OQUO entra tanto en el detalle de cada componente de una rueda, que ha necesitado crear sus propias máquinas y utensilios para satisfacer su elevado estándar de calidad. Parte de esta maquinaría es tan sofisticada que ha sido adquirida por otros fabricantes de ruedas.
En OQUO cuentan con maquinaria propia también para el proceso de test de laboratorio. Máquinas que son capaces de medir la fiabilidad y rigidez torsional (Sprint Test), la resistencia de la llanta a impactos (Impact Test), la capacidad de la llanta para resistir golpes contra piedras, rocas, adoquines... (Drum Test), y máquinas capaces de medir la fiabilidad de los bujes.
Todo sucede en su sede de Markina, donde también se analiza a la competencia, se desarrollan nuevos productos y se ponen a prueba. En esta fabrica, se unen diseño, ingeniería y producción en un mismo lugar, permitiendo dar forma a las ideas y tener un control total del proceso, desde la conceptualización y el diseño de la llanta hasta el acabado, algo innegociable para garantizar un nivel de calidad, fiabilidad y precisión que simplemente no se puede conseguir de otra manera.
OQUO conjuga la artesanía y tecnología, trabajando con mucho rigor y perfeccionismo
Cada rueda se monta a mano y las máquinas sirven para ayudar al personal a hacer bien su trabajo, evitando siempre el error humano y con el fin de controlar los altos estándares de calidad auto impuestos por OQUO, que invierte muchos recursos en formación. Las personas encargadas del montaje pasan una formación de en torno a seis meses para las ruedas de aluminio y para entrar en la línea de montaje del carbono se está en torno a nueve meses y un año.
COLABORACIONES
OQUO ya está presente en el WorldTour con el Lotto-Intermarché, y también provee de ruedas al equipo de descenso FMD Racing y el Orbea Fox Factory, lo cual ha aportado una ventaja competitiva, muchísimos conocimientos y reconocidas victorias. El co-desarrollo de producto con estas formaciones permite a OQUO poner al límite sus ruedas.
La introducción de OQUO en estas tres formaciones ha sido natural y por convencimiento de sus miembros, quienes han encontrado un producto que superaba sus expectativas, respondía con agilidad a sus exigencias, y a su vez para la firma vasca supone una importante exposición y amplia fuente de conocimiento que traslada a su desarrollo de producto.
El plan era empezar a competir con la segunda generación de ruedas LTD, que se había desarrollado en conjunto entre la marca y el equipo en el Tour de Francia de 2025, pero desde Lotto se pidió competir antes de cara a las clásicas de primavera por el buen resultado y las buenas sensaciones obtenidas por los corredores. Una circunstancia que no estaba en la hoja de ruta inicial pero cuya oportunidad hubo que aprovechar. Y es que una de las ventajas de esta pequeña gran empresa es su alta capacidad de reacción y adaptación, no sólo ante las exigencias o necesidades de sus equipos profesionales, sino también las que dicta el mercado.
OQUO está involucrada en proyectos profesionales para el desarrollo de producto
El análisis y la conceptualización de un proyecto comienza unos dos años antes de la materialización de un producto que, dependiendo del proyecto, puede estar más orientado al rendimiento o a satisfacer necesidades del mercado. El modelado de bujes y llantas conlleva seis meses, y la elaboración y verificación de prototipos, otros seis. El cuaderno de cargas es una de las primeras fases de los proyectos donde, a través de un documento técnico, se define la "hoja de ruta" y el contrato base donde se detallan de forma exhaustiva todos los requisitos, objetivos, limitaciones y especificaciones que debe cumplir el producto final de dicho proyecto en este caso.
Todo evoluciona muy rápido y las dinámicas de trabajo y producto están en continua evolución, requiriendo entender hacia donde va el mercado, en ocasiones recurriendo a la experiencia y a la intuición, pero también sabiendo donde están los límites y filtrar las sensaciones y opiniones de los ciclistas profesionales y el personal destinado a pruebas.
FILOSOFÍA DE EMPRESA
En este plan de negocio hay algunos aspectos innegociables para la firma vasca, cuyo modelo cooperativista promueve el empleo local, no sólo contratando personal de poblaciones limítrofes, sino también buscando proveedores de aquellos servicios que OQUO no llega a alcanzar o que ha detectado que es preferible externalizar.
Un caso práctico son los nuevos bujes OQUO Q10 utilizados en sus ruedas de carretera y gravel, que cuentan con su propia línea de montaje dentro de las instalaciones de OQUO, pero cuyos componentes se fabrican o rematan en empresas próximas, pues hay que recordar que el País Vasco cuenta con gran cantidad de industria siderúrgica especializada en el mecanizado y tratamiento de metales.
OQUO recibe el cuerpo del buje y todo su proceso de ensamblado comienza grabando a láser el logotipo, el número de serie y un código QR exclusivo a cada unidad. El trabajo es tan minucioso y bien pensado que cada buje posee un discreto hoyuelo para indicar donde debe ir grabado y que todos sean exactamente iguales. Su color achampanado no sólo es identificativo, también responde a un tratamiento que otorga longevidad al cuerpo del buje. No utilizan piezas roscadas, facilitando su mantenimiento y ensamblaje, siendo ésta una de las premisas cuando se concibieron.
MINIMALISMO
La atención al detalle de OQUO es tal que se preocuparon de formular una grasa dinámica especial para reducir su fricción. También se trabajó en las juntas, así como en el material y la tolerancia de bolas y jaulas, para conseguir uno de los rodamientos más rápidos y precisos.
Siguiendo la premisa de romper con el status quo establecido, cada parte de un buje OQUO ha sido desgranada, meditada, replanteada y probada. Cuenta con su propio sistema de rueda libre tipo ratchet que engrana un dentado en forma de aleta de tiburón (de ahí su denominación Shark Ratchet), para que la transferencia de fuerzas sea perpendicular y no diagonal, y hasta el muelle que engrana y desengrana el sistema es completamente distinto a lo que se conoce, consiguiendo así un mecanismo dotado de una enorme fiabilidad.
De tanta inquietud e interés por cuestionarse todo lo existente, surgen otras propuestas ingeniosas, como los radios con cabeza en forma de T, que se alojan y asientan en las hendiduras de las alas de los bujes, evitando que puedan girarse y así combinar las ventajas de los radios acodados y un sistema straight-pull más ligero y directo.
FUTURO
Lógicamente están enfocados en la mejora continua como fabricantes de ruedas y como proyecto ambicioso que tienen, pero eso no significa que a día de hoy no tengan un producto del más alto nivel. En todas las disciplinas han conseguido un producto a la altura de las competiciones más exigentes, fiables y con unas prestaciones muy altas. Sus proyectos con equipos y deportistas profesionales lo avalan, por el desarrollo en conjunto y por el feedback recibido de los modelos de ruedas con los que cuentan.
Desde los tres modelos de carretera iniciales de la colección 2023 y en apenas tres años, OQUO cuenta actualmente con una completa gama de ruedas que cubre las principales disciplinas y especialidades ciclistas que ha consolidado y dado a conocer, aunque en la filosofía del proyecto va implícito tanto el trabajo de mejorar, evolucionar e innovar.
Un modelo de negocio particular y gratificante de descubrir, cuya clave está en asumir su capacidad de aprendizaje, conocer bien sus recursos y capacidades sin perder de vista su expectativas y objetivos. Con capacidad para pausar los procesos cuando requieren reflexión y acelerarlos cuando lo exigen las circunstancias, mostrando una gran capacidad de adaptación.
Complace saber que prima la excelencia y la satisfacción de materializar el mejor producto posible sobre los intereses puramente comerciales. Ruedas hechas con interés, prestando mucha atención al detalle y poniéndole mucho cariño, en unos tiempos donde todo sucede muy deprisa, prima la inmediatez y la cantidad sobre la calidad.
Así se monta una rueda OQUO
1. Tras el ensamblado del buje en las propias instalaciones, se trasladan en una caja individualizada a la sala de montaje, donde cada buje va separado y protegido para evitar daños estéticos.
2. Se toma el buje y se colocan los radios de un ala. Este conjunto se coloca en un carro creado por OQUO que los protege mediante tres varas verticales. El carro completo se asemeja a la estructura de un árbol de Navidad, y después se traslada al inicio de la línea de montaje.
3. Los radios de un ala, que ya venían alojados en el buje, se colocan en la llanta con cabecillas y, posteriormente, se repite el proceso para los radios del otro ala, que se colocan individualmente a mano. Para este primer tensado y alcanzar los parámetros establecidos, se dispone de una máquina que cuenta cada cuarto de vuelta que da la cabecilla.
4. Una vez la rueda está ensamblada se procede a su tensado y asentamiento, donde la rueda se estabiliza y un empleado rota la rueda para asegurar que todas las cabecillas están óptimamente asentadas.
5. En esta última parte del proceso de ensamblado, que es ejecutada de nuevo por personal cualificado y respaldado por la precisión de la maquinaria, el operario le aplica el tensado final a las ruedas para asegurar que no tiene ninguna desviación, ni lateral, ni vertical. Una vez la rueda está introducida en la maquina, ésta no puede ser retirada a no ser que la rueda cumpla con los parámetros perfectos de tensión. Una vez los cumple, la maquina da por validada dicha rueda.
7. Durante el proceso de montaje se escanea cada parte de la rueda, quedando registrado el número de serie del buje y de la llanta, la tensión de los radios y el responsable de su montaje, para que en caso de detectarse alguna incidencia se pueda determinar algún patrón.
8. Se procede a colocar el fondo de llanta Tubeless, en unas máquinas especificas que permiten cambiar las características del fondo de llanta en función del modelo de rueda. Unos rodillos se encargan de hacer girar la rueda y presionar la cinta Tubeless contra la llanta, para después aplicar calor y favorecer su adhesión y termosellado. El número de vueltas de la cinta Tubeless dependerá también de su grosor y gramaje, tratando siempre que sean las mínimas posibles.
9. En una sala adyacente se empaquetan para su distribución, incluyendo líquido sellante y vávulas Tubeless. Este proceso, al igual que todos los que vimos en la fábrica, se hace siempre tratando las ruedas con el máximo cuidado posible.
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