Tour de Francia

Wærenskjold sorprende al sprint en Nevers en una etapa de récord

En la etapa en línea más rápida de la historia del Tour -a una media de 50,9 km/h- el noruego del Uno-X Mobility se lleva la 11ª etapa, por delante de Olav Kooij y Milan Fretin, tras lanzar el sprint desde lejos.

Fernando Belda. Fotos: Kei Tsuji (Sprint Cycling Agency)

4 minutos

Wærenskjold sorprende al sprint en Nevers en una etapa de vértigo

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En la etapa en línea más rápida de la historia del Tour de Francia (a 50,9 km/h en sus 161,3 km) el noruego Søren Wærenskjold le ha dado una inesperada victoria al Uno-X Mobility con un lanzamiento lejano en el sprint con el que sorprendió a favoritos como Olav Kooij o Jasper Philipsen, segundo y tercero -aunque el belga fue posteriormente relegado por los jueces- en esta 11ª etapa disputada a velocidad de vértigo merced al viento a favor con el que contaron los ciclistas. 

Cazados a falta de 6,5 km los últimos integrantes de la fuga (Anthon Charmig y Nelson Oliveira y Mathis Le Berre), la etapa se disponía a vivir un desenlace al sprint, que no se desarrolló según lo esperado. A falta de 500 metros saltó Cees Bol y a su estela lo hizo Søren Wærenskjold, quien se había hecho hueco de manera casi inverosímil pegado a las vallas. El neerlandés del Decathlon se paró, y el noruego del Uno-X lanzó el sprint a falta de 350 metros, cogiendo una pequeña ventaja que a la postre sería decisiva, ya que ni Olav Kooij ni Jasper Philipsen llegaron a tiempo de remontarle.

El belga del Alpecin-Premier Tech, que continúa negado en esta Grande Boucle, fue además relegado por los jueces al último lugar del pelotón, y el tercer puesto pasó a manos de Milan Fretin, con Huub Artz y Biniam Girmay completando el top-5. Tras la sanción a Philipsen Fernando Gaviria se clasificó octavo, el maillot verde Mads Pedersen décimo y Tim Merlier, fuera de la lucha por la victoria en esta ocasión, 14º. 

Es la primera victoria en una Gran Vuelta para el rápido ciclista noruego, que suma 19 como profesional, y una nueva alegría en este Tour de Francia para el Uno-X Mobility, que ya vio como Torstein Træen lució el maillot amarillo durante dos etapas.  

La etapa no deja ningún cambio en los primeros puestos de la clasificación general, en la que Tadej Pogacar aventaja en 3´36" a Jonas Vingegaard, con Remco Evenepoel a 4´06", Juan Ayuso a 4´22", Paul Seixas a 4´35", Florian Lipowitz a 4´44" e Isaac del Toro a 5´08". 

 

Con el viento a favor

La 11ª etapa, entre Vichy y Nevers tenía un trazado llano de 161,3 km con la única dificultad de dos cotas de 4ª, por lo que se presentaba como una gran oportunidad para los velocistas. Tras unos primeros kilómetros de mucha batalla, en la que hombres importantes como Mathieu van der Poel o Magnus Cort intentaron saltar del pelotón, la fuga se consolidó con Anthon Charmig (Uno-X Mobility), Nelson Oliveira (Movistar Team), Mathis Le Berre (TotalEnergies) y Julian Alaphilippe (Tudor). Poco después el belga Liam Slock (Lotto Intermarché) también saltaba del gran grupo buscando unirse a cabeza de carrera, pero no lo consiguió y terminaría desistiendo tras el Sprint Especial de Saint-Pourçain-sur-Sioule (km 28).

El viento soplaba a favor de los ciclistas y la etapa transcurría a velocidad endiablada, a 52 km/h de media en las dos primeras horas. XDS Astana, NSN Cycling Team y Soudal Quick-Step eran los equipos que más trabajaban para mantener controlada la aventura del cuarteto, que pasaban por el ecuador de la etapa (-80 km) con un minuto y medio de ventaja.

Con un buen entendimiento los escapados aguantaban bien, pese a que el pelotón no les quería dejar margen. Alaphilippe fue el primero en ceder, en la Côte de Billy-Chevannes (- 38 km), y Charmig, Oliveira y Le Berre -tres notables rodadores- proseguían con su aventura con un minuto de ventaja. Llevaron al límite al pelotón, obligando a equipos como Alpecin-Premier Tech y Picnic PostNL a entrar a colaborar en el trabajo de caza: 45” a 20 km de meta, 20” a falta de 10…

Tras una notable resistencia su aventura acabó a 6,5 kilómetros de meta. Poco antes había pinchado Fernando Gaviria (Caja Rural-Seguros RGA), pero el colombiano pudo volver al pelotón para disputar el sprint. A lo largo de la historia del Tour, cuatro etapas habían terminado en Nevers, y todas ellas (en 1962, 1971, 1986 y 2003) se habían saldado al sprint. Se repitió el desenlace en esta quinta ocasión con una volata en la que Søren Wærenskjold sorprendió a los grandes velocistas para anotarse su primer triunfo en uan Gran Vuelta. Un desenlace inesperado para una etapa de récord. 

Fue un sprint extraño. En las últimas curvas trataba de ahorrar fuerzas. Entonces se abrió un hueco por el lado derecho; de repente vi a Cees Bol con ventaja y me lancé con idea alcanzarle, aguantar un poco a su rueda y lanzarme al sprint con todo. Quedaban sólo 250 metros y esperaba que alguien como Merlier me superara en los metros finales... pero, esta vez, no ha pasado. Es increíble. Esta es la victoria más importante de mi carrera; ha sido una gran sorpresa para mí mismo”, decía emocionado Wærenskjold en la meta de Nevers. 

Mañana jueves, nueva oportunidad para los velocistas en la 12ª etapa, que transcurrirá entre el Circuito de Nevers Magny-Cours y Chalon-sur-Saône con un trazado llano de 179,1 km salpicado por tres cotas de 4ª categoría. 

 

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