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La etapa, entre Palma del Río y Córdoba, empezó ya condicionada por las altas temperaturas y por un recorrido retocado que eliminó parte del desgaste previsto, pero no la tensión. La salida lanzada se retrasó a las 15:00 y el guion quedó pronto definido: fuga numerosa por delante, poco margen y varios equipos interesados en no dejar escapar la opción de victoria. Ethan Hayter fue de los primeros en moverse y acabó formándose una escapada con Wandahl, Oliveira, Azparren, Paleni, Leknessund, Porter, Mackellar, Weiss, Thompson, Leemreize y, después, Steinhauser, que enlazó desde el pelotón.
El Puerto de la Forestal sirvió para confirmar que la fuga no tendría barra libre. Leemreize coronó en cabeza, pero por detrás Visma, Cofidis y más tarde UAE fueron apretando hasta reducir la renta a una distancia incómoda para los escapados. En Artafi, última dificultad puntuable del día, Leknessund pasó primero, aunque la carrera ya empezaba a mirar más hacia Córdoba que hacia la montaña. Hubo sustos mecánicos para Carapaz y Roglic, sin consecuencias para la general, y mucho control en un pelotón que no quiso convertir el día previo al descanso en una guerra innecesaria.
El desenlace volvió a premiar a Van Aert, que se manejó con la autoridad de quien sabe leer estas etapas mejor que casi nadie. La carretera quebrada, el descenso hacia la capital cordobesa y el final urbano seleccionaron lo justo para dejarle en el escenario ideal. Allí, el belga volvió a imponer su potencia y su oficio para sumar otro triunfo en esta Vuelta, reforzar su maillot verde y alargar el dominio de un Visma que está exprimiendo cada oportunidad de etapa.
Por detrás, Enric Mas completó la jornada sin sobresaltos y llegará al segundo día de descanso con el maillot rojo bien sujeto. El balear mantiene 2:06 sobre Felix Gall y 2:10 sobre Primoz Roglic antes de una última semana en Andalucía que ya no tendrá demasiados días de trámite. Córdoba, abrasada por el calor y recortada por prudencia, dejó una etapa breve, nerviosa y con el final más lógico: Van Aert, otra vez, haciendo fácil lo que no lo era.
