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La Mussara Comunidad de Madrid ha despedido este domingo su temporada en Villanueva de la Cañada. Más de 900 ciclistas tomaron la salida en una edición que estrenaba sede y recorridos por la Sierra Oeste madrileña. La organización había preparado dos distancias, de 113 y 150 kilómetros, con bastante terreno para disfrutar de la bicicleta, pero también para sufrir en las subidas.
Navas del Rey, Paradillas y Robledo de Chavela figuraban entre las dificultades del recorrido. Aunque la novedad estaba en la ruta larga, donde esperaba la Croix Vert. Nada menos que 33 kilómetros de subida y más de 1.000 metros de desnivel en un puerto diseñado para esta primera edición. Los participantes pudieron conocer así otras carreteras de Madrid, dejando a un lado las ascensiones más frecuentadas de la sierra.
El paso por la Sierra Oeste tuvo también un carácter solidario. La marcha atravesó varios municipios afectados por los incendios forestales de este verano y Mussara decidió colaborar en la recuperación de la zona. La aportación fue de dos euros por cada inscrito, destinados a la reforestación, a los que se sumaron las donaciones que los propios ciclistas pudieron realizar a través de los canales habilitados junto a la Comunidad de Madrid.
Alberto Tomé, director general de Deportes de la Comunidad de Madrid, tampoco quiso perderse la cita y participó como un ciclista más. Al término de la jornada agradeció la iniciativa de Mussara y la implicación del Ayuntamiento, además de adelantar que la marcha regresará el próximo año. «Esta ha sido la primera edición, pero no será la última. El año que viene volveremos a vernos en Jarama y en Villanueva de la Cañada, seguro», aseguró.
La meta, situada en la propia Villanueva de la Cañada, fue recibiendo a los ciclistas de ambas distancias, que pudieron recuperar fuerzas con la habitual pasta party y recoger sus medallas.
El estreno madrileño ha cerrado un calendario de cuatro citas que comenzó en mayo, en Salou. Mussara ha repetido este año la fórmula de combinar dos marchas de carretera con otras tantas pruebas de ultrarresistencia, repartidas entre Cataluña y la Comunidad de Madrid.
