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La carrera se rompió mucho antes del ataque ganador. Van der Poel, Quinn Simmons y Oscar Onley llegaron a abrir hueco a falta de unos 70 kilómetros, mientras los favoritos se perseguían en pequeños grupos por las cuestas de Montreal. McNulty permaneció entre quienes buscaban darles alcance y, cuando todos volvieron a encontrarse delante, lanzó el ataque que terminaría dándole el título.
La prueba había arrancado en Brossard, con casi cien kilómetros de aproximación antes de cruzar el río San Lorenzo y entrar en el circuito de Mont-Royal. Allí aguardaban doce vueltas de 13,4 kilómetros, con Camillien-Houde y Polytechnique como principales dificultades. En total, 273,7 kilómetros y más de 3.800 metros de desnivel. La primera escapada, en la que viajaban corredores como Andreas Leknessund, Biniam Girmay y el canadiense Guillaume Boivin, llegó a disponer de unos ocho minutos de ventaja. Pero aquella diferencia empezó a desaparecer en cuanto Francia se puso a trabajar.
Bruno Armirail pasó muchos kilómetros tirando del pelotón para Paul Seixas. Su ritmo fue deshaciendo tanto la fuga como el grupo principal, del que empezaron a caer corredores en las primeras vueltas. La escapada quedó neutralizada y los franceses siguieron atacando, primero con Valentin Paret-Peintre y después con Jordan Jegat. Querían una carrera dura para Seixas y la consiguieron, aunque no siempre en beneficio de su líder.
A menos de noventa kilómetros de meta, Wout van Aert y Mathieu van der Poel coincidieron en un ataque al que se sumaron Oscar Onley, Primož Roglič, Quinn Simmons y Anthon Charmig. Seis corredores de enorme nivel se marchaban por delante sin representación francesa. El movimiento obligó a Seixas y a Isaac del Toro a gastar fuerzas en la persecución y dio a Estados Unidos una primera baza importante con Simmons.
Van der Poel tampoco quiso esperar. A unos 74 kilómetros del final volvió a acelerar, esta vez en Pagnuelo, y dejó atrás a Van Aert, Roglič y Charmig. Simmons y Onley consiguieron seguirle. El neerlandés impuso un ritmo que parecía acercarle a la lucha directa por el arcoíris, aunque Roglič logró regresar al frente en la siguiente ascensión a Camillien-Houde.
Por detrás se sucedían los ataques. Del Toro intentaba cerrar las diferencias con Seixas cerca, mientras Tom Pidcock y Ben Healy buscaban su camino hacia la cabeza. Van Aert, que ya no podía sostener el ritmo de los primeros, esperó a Remco Evenepoel y se puso a trabajar para él. El campeón mundial contrarreloj consiguió volver a acercarse a la pelea, pero las aceleraciones le pasaron factura y terminó perdiendo contacto. El belga nunca encontró la continuidad que necesitaba para disputar el título.
Juan Ayuso sí logró mantenerse entre los perseguidores. El español estuvo en el grupo de Del Toro, Seixas, McNulty y Matteo Jorgenson cuando todavía faltaban unos cincuenta kilómetros. Delante resistían Van der Poel, Simmons, Roglič y Onley, a los que se unió Healy. La carrera cambió varias veces de dueño en apenas dos vueltas, hasta que Del Toro terminó de cerrar el hueco y los principales aspirantes volvieron a encontrarse.
Fue entonces, a unos 32 kilómetros de meta, cuando McNulty aprovechó un instante de vigilancia entre los favoritos. Atacó por la derecha, en la zona de Polytechnique, y abrió unos metros mientras sus rivales miraban hacia Del Toro. Seixas intentó responder, pero nadie organizó de inmediato una persecución. El estadounidense pasó de tener unos segundos a disfrutar de más de medio minuto y comenzó la penúltima vuelta con alrededor de un minuto de ventaja.
Pidcock fue uno de los primeros en rebelarse contra aquella situación. Sus ataques en Camillien-Houde redujeron el grupo perseguidor y también la renta del americano. Seixas, Jorgenson, Giulio Ciccone, Michael Matthews y Van der Poel seguían en la pelea. McNulty mantenía un paso constante, mientras detrás las aceleraciones se alternaban con momentos de vigilancia. Incluso Evenepoel consiguió regresar una vez más y probar fortuna, pero tampoco su movimiento prosperó.
La última vuelta tuvo todavía un sobresalto. McNulty, que parecía haber asegurado la victoria, empezó a acusar el esfuerzo en Camillien-Houde. Su ventaja cayó con rapidez y, al coronar, los perseguidores estaban a apenas diez segundos. Volvían a verle delante. Van der Poel lanzó otro ataque en Polytechnique, pero tampoco logró romper definitivamente el grupo. Aquella falta de acuerdo permitió al estadounidense conservar los metros que tanto le había costado ganar.
McNulty llegó solo a la Avenida del Parque. Trece segundos después entró Michael Matthews, que se hizo con la plata, mientras Van der Poel completaba el podio. El estadounidense, de 28 años, vuelve a ganar en Montreal, donde ya había conquistado el Gran Premio de 2025. Esta vez se lleva una victoria mucho mayor: es el primer campeón mundial estadounidense de fondo en carretera desde Lance Armstrong en 1993.
Para España, la carrera quedó condicionada por la pérdida temprana de Mas, uno de sus dos jefes de filas. Ayuso estuvo en los movimientos importantes de la segunda mitad y alcanzó el grupo delantero antes de la escapada definitiva de McNulty, aunque no pudo intervenir en la lucha por las medallas.
CLASIFICACIONES
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