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El recorrido, 39,2 kilómetros por Montreal, ofrecía más trampas de las que podía sugerir el perfil. Había velocidad, largas rectas junto al río San Lorenzo y paso por el circuito Gilles-Villeneuve, pero también curvas, cambios de ritmo y un último tramo en subida, con 400 metros al 6,1%, para rematar el esfuerzo. Una crono para rodadores, sí, pero también para quien supiera medir cada sección.
Kasper Asgreen fue el primero en dejar una referencia seria, con 46:41, mientras Michael Leonard también agitaba los parciales ante su público. Después llegó Paul Seixas, que confirmó todo lo que ya apuntaba su temporada. El francés marcó el mejor tiempo en el segundo intermedio y obligó a mirar la carrera con otros ojos, antes de que Jakob Söderqvist subiera todavía más el listón en el tercer control.
Pero la prueba cambió definitivamente cuando Evenepoel empezó a pasar por los puntos intermedios. En el primero ya aventajaba en nueve segundos a Söderqvist y metía 22 a Filippo Ganna, Stefan Küng e Isaac del Toro. No fue una salida alocada, sino una declaración de control. El belga fue abriendo hueco sin descomponerse, siempre acoplado, siempre limpio en una crono en la que cualquier pequeño error podía costar tiempo.
Ganna, como tantas veces, fue de menos a más. El italiano recuperó terreno en la segunda parte, firmó un final muy sólido y se aseguró la plata con su habitual capacidad para crecer cuando la contrarreloj empieza a pesar. No le dio para discutir el oro, porque Evenepoel estaba en otra carrera, pero sí para volver a subir a un podio mundial.
El campeón cruzó la meta en 44:53, 57 segundos mejor que Ganna. Seixas completó el podio con una medalla de bronce enorme para Francia y para un corredor de solo 19 años, capaz de sostener una crono de élite mundial sin desfondarse ante especialistas mucho más hechos.
El balance español dejó a Iván Romeo como mejor representante nacional. El vallisoletano terminó 15º, a 2:13 de Evenepoel, en una crono sólida aunque sin entrar en la zona noble de la clasificación. Pablo Castrillo, vigente campeón de España de la especialidad, fue 24º, a 2:41, en su estreno mundialista élite contra el reloj.
Evenepoel iguala así los cuatro títulos de Fabian Cancellara y Tony Martin, pero lo hace con una diferencia que le coloca en un territorio nuevo: nadie los había ganado de manera consecutiva. Montreal confirmó lo que la carretera llevaba tiempo diciendo. En la lucha contra el reloj, el belga no solo sigue siendo el mejor; está construyendo una era.
