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Con Remco Evenepoel como portavoz en la salida de Bérgamo de Il Lombardía, los ciclistas participantes en el último 'Monumento' de la temporada han realizado un parón simbólico en el que han querido visibilizar los problemas de seguridad en competición, los más recientes en pruebas italianas como Tre Valli Varesine, que esta temporada provocaron el fallecimiento de Finlay Tarling en la Volta a Portugal.
"Queremos hacer una declaración porque están ocurriendo demasiados incidentes con vehículos en la carrera. En primer lugar, hemos perdido la vida de un hermano y un compañero. Así que queremos dar un golpe sobre la mesa para mostrarle a todo el mundo que no podemos seguir aceptando el hecho de que haya compañeros lesionándose o, literalmente, muriendo. Por esta razón queremos quedarnos parados durante cinco minutos, para trasladar nuestro mensaje a las organizaciones, al público y a todos los que siguen el ciclismo", expresó Remco Evenepoel.
Comunicado
Además, ciclistas de la talla de Tom PIdcock, han publicado un comunicado en el que recogen estas reivindicaciones.
Como ciclistas, permanecemos unidos contra el riesgo innecesario al que se están exponiendo nuestras vidas.
"Solo esta semana se han producido varios incidentes con vehículos dentro de los recorridos de las carreras. Dos ciclistas sufrieron una caída al chocar contra una motocicleta que circulaba en sentido contrario por el trazado. Por suerte, ambos salieron del incidente con cortes y contusiones, pero las consecuencias podrían haber sido mucho peores.
Este verano se perdió trágicamente una vida debido exactamente a este tipo de fallo. No vamos a tolerarlo más.
Los ciclistas competimos a gran velocidad y con poca protección. Dependemos de la UCI y de los organizadores de las carreras para garantizar la seguridad de las carreteras. Esa responsabilidad no se está cumpliendo.
Pedimos a la UCI y a los organizadores de las carreras que asuman responsabilidades y actúen. Eso implica mantener una conversación seria y abierta entre los ciclistas, los organizadores y la UCI, que desemboque en cambios concretos en la manera de asegurar y gestionar los recorridos.
Después de cinco minutos, competimos con normalidad. No queríamos afectar a la carrera, sino mostrar lo que los ciclistas podemos conseguir cuando permanecemos unidos.
Amamos este deporte. Respetamos a los organizadores. Queremos competir al máximo y ofrecer espectáculo a nuestros aficionados. Pero, por encima de todo, queremos regresar a casa sanos y salvos junto a nuestros seres queridos"
