El revolucionario método de la Universidad de Yale que mantiene la vida 1 hora después de la muerte

Investigadores de la Universidad de Yale consiguen restaurar funciones vitales cruciales hasta una hora después de la muerte de animales, una ventana a la esperanza en los accidentes acuáticos, infartos, derrames cerebrales y transplantes de órganos.

El revolucionario método de la Universidad de Yale que mantiene la vida 1 hora después de la muerte
El revolucionario método de la Universidad de Yale que mantiene la vida 1 hora después de la muerte

Los daños en las células y por consiguiente en los órganos comienzan a los pocos minutos de la interrupción del flujo de oxígeno en la sangre, lo que ocurre poco después de interrumpirse el latido cardiaco, el sistema que mueve la sangre rica en nutrientes y oxígeno por nuestro cuerpo. Una compleja sucesión de procesos bioquímicos originados principalmente por la falta de oxígeno se ponen en marcha, con consecuencias que hasta ahora eran en muchos casos irreversibles.

Este hecho complica mucho los transplantes de órganos, en los que el tiempo es absolutamente vital, y hace también que la supervivencia después de infartos o de accidentes en el agua, nadando o buceando, no sea tan alta como sería deseable. 

Por suerte un grupo de científicos de la Universidad de Yale abren una puerta a la esperanza, gracias a sus experimentos en los que demuestran que algunos de los daños en los tejidos por la interrupción del flujo de oxígeno se pueden revertir, lo que podría ampliar el grupo de trasplantes de órganos y permitir también nuevos tratamientos para ataques cardíacos, derrames cerebrales y ahogamientos.

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En los ahogamientos la falta de oxígeno prolongada puede suponer consecuencias irreversibles y daños cerebrales irrecuperables

Los investigadores comenzaron con un proceso llamado BrainEx, con el que demostraron en 2019 que podían restablecer algunas funciones cerebrales en cerdos hasta cuatro horas después de la muerte, y ahora han creado un nuevo sistema, OrganEx, que es una version ampliada y mejorada de aquella tecnología de hace tres años. Para entenderlo de forma sencilla OrganEX se basa en una máquina conectada al sistema circulatorio, que bombea un fluido específicamente diseñado para contrarrestar los desequilibrios metabólicos y electrolíticos que ocurren después de que se interrumpe el flujo sanguíneo.

El sistema se ha probado con eficacia en cerdos, comparándolo con la tecnología de restauración de la circulación existente en la actualidad (OMEC o Sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea). Ambos sistemas se conectaron a los cerdos una hora después del paro cardíaco y se mantuvieron activos durante seis horas. El grupo de cerdos que recibió el tratamiento OrganEx mostró una menor tasa de muerte celular y una mayor integridad de los tejidos, hemorragias mucho más bajas y menor inflamación de los tejidos que los cerdos que usaron el sistema OMEC. Lo más esperanzador fue que se observó la restauración de algunos procesos moleculares y celulares clave en varios órganos de los cerdos tratados con OrganEx, incluidos el corazón, el cerebro, el hígado y los riñones. 

Uno de los autores del estudio, Zvonimir Vrselja, afirmó que "en la observación al microscopio, era complicado notar la diferencia entre un órgano sano y uno que había sido tratado con tecnología OrganEx después de la muerte".

Aunque aún queda mucho trabajo por hacer, el equipo compuesto por los profesores e investigadores Nenad Sestan, Andrijevic, Zvonimir Vrselja, Taras Lysyy y Shupei Zhang destacó que los cuerpos de los mamíferos pueden recuperarse mucho mejor de las interrupciones del flujo sanguíneo de lo que se pensaba anteriormente

La investigación estuvo financiada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., los Institutos Nacionales de Salud y el Instituto Nacional de Salud Mental.

Fuente: Universidad de Yale

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