25 consejos para volver feliz de las vacaciones

Puede ser duro regresar, pero el síndrome post-vacacional no tiene por qué afectarte si buscas el lado positivo de la vuelta al trabajo. La vida es del color que tú quieras, tan sólo tienes que disfrutar de septiembre y de la vuelta a la rutina con estos consejos.
Yolanda Vázquez Mazariego -
25 consejos para volver feliz de las vacaciones
25 consejos para volver feliz de las vacaciones

 

1.Quítate los kilos del verano.

Si eres de las personas que se relaja con la dieta y el ejercicio durante las vacaciones, ¡no pasa nada! Es lo normal y hasta es sano y recomendable olvidarse de cualquier tipo de rutina u obligación en vacaciones, pero antes de que los 2 kilitos de más se conviertan
en 4, ponte "a plan", en dos semanas puedes eliminarlos si te olvidas de las cañas, tapas y las copas de la playa y las noches de verano. Vuelve a tu entrenamiento habitual poco a poco y verás como el descanso muscular ha hecho que te recuperes de esas lesiones y que empieces con ganas a entrenar de nuevo.

2. Aprovecha las frutas de septiembre para depurar.

Las uvas, melones, sandías, manzanas, peras, etc. son frutas de verano con una gran riqueza en agua y fibra que te ayudan a eliminar las toxinas de los "pecados" de las vacaciones y a perder los kilos al ponerte a dieta, aportando vitaminas y minerales, especialmente betacarotenos para cuidar tu piel bronceada y potasio para eliminar líquidos y bajar de peso.

3. Toma yogur natural cada día.

El yogur natural y sin azúcar te ayudará a repoblar tu flora intestinal después de la mala dieta de las vacaciones. No sólo aporta las bacterias digestivas que mantienen tu salud intestinal,
también es fuente de proteínas para tus músculos, calcio para tus huesos y es un alimento saciante y ligero. Tomar de uno a 3 yogures naturales al día es una costumbre muy sana.

4. Incluye nueces en tu día a día.

Las nueces son una fuente de ácidos omega-3, antiinflamatorios y protectores de la salud cardiovascular, lo mejor si te has pasado con el alcohol este verano. Además las nueces aportan energía natural, pues son ricas en carbohidratos, grasas vegetales y proteínas y son un alimento saciante por su alto contenido en fibra. Basta tomar entre 3 y 5 nueces cada día para suplementar tu dieta, evitar los picoteos por hambre y asegurarte un aporte de nutrientes
natural.

5. Bebe agua e infusiones naturales.

En verano solemos beber más refrescos y zumos envasados para saciar la sed que provoca el calor y evitar la deshidratación por la pérdida de agua y sales al sudar, pero no hay mejor bebida para los seres vivos que el agua natural, fresca y sin nada más. Vuelve a llenar tu botella de cristal, déjala en la nevera para que esté fresquita y vé hidratándote a lo largo del día, pues tan malo es beber 2 litros de agua de un tirón como no beber nada en 24 horas.

6. Un pescado al día.

Si has tenido la suerte de veranear en la playa o puerto de mar seguro que has aprovechado
para comer pescados y mariscos frescos cada día. Esta buena costumbre no debe perderse cuando uno llega a casa, en cualquier pueblo o ciudad hay buenas pescaderías que te permiten tener el mejor pescado cada semana. Aprovecha cada temporada, déjate aconsejar en tu pescadería y si eres un poco "tiquismiquis" pide cortes limpios, sin espinas, que no te den mucha lata. El pescado es una fuente de proteínas y grasas sanas como los ácidos grasos omega-3 de los pescados azules y aporta minerales como el fósforo muy importantes para el buen funcionamiento neuronal que te dará el toque para encontrar esa idea brillante que esperan tus jefes a la vuelta de tus vacaciones.

7. Ponte a comer verde.

Si aún no incluyes un alimento vegetal en cada una de las 5 comidas que debes hacer al día… es el momento de empezar a tener buenas costumbres en la mesa. Las verduras y hortalizas del final del verano son perfectas para empezar una dieta saludable, al ser alimentos de temporada tienen mucho más sabor y aportan más vitaminas y minerales. No te prives de ensaladas de hojas variadas mezcladas con tomates, pepinos, pimientos, judías verdes, cebollas, espinacas, acelgas, etc.

8. No te quedes sin desayunar.

En verano solemos recuperar las buenas costumbres y como no hay que madrugar podemos permitirnos el lujo de levantarnos con tiempo para desayunar bien, ¿a qué es un placer que no deberías dejar de disfrutar cada día? Tan sólo necesitas levantarte 5-10 minutos antes para desayunar bien, la recompensa en forma de un día lleno de energía y con buen humor merece la pena. Prueba a tomar un yogur con frutos secos y una manzana para empezar el día, y si te lo puedes permitir, nada mejor que unas tostadas de pan integral con aceite de oliva, jamón y tomate natural con un zumo de naranja natural para desayunar en la mesa y asegurarte un día perfecto en el trabajo y en el entrenamiento.

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9. Tampoco dejes de merendar.

¿A que te gustaba tomarte tu tapita o picoteo a media tarde mientras te relajabas mirando el paisaje? Pues el paisaje ha cambiado, pero no tienes por qué dejar de hacer la merienda cuando vuelves a la rutina laboral. Igual que los niños llevan un bocata o una barrita de cereales para tomar antes de las actividades extraescolares, tú también puedes tomarte un plátano o unos frutos secos para tener energía antes de llegar a casa y evitar excusas a la hora de ponerte las zapatillas de entrenar. Prueba y verás cómo tus entrenamientos mejoran. Así te olvidarás de encender la tele y te irás al gimnasio o a correr.

10. Aprende algo nuevo sobre tu cuerpo cada día.

En Sport Life os vamos contando lo que se va publicando sobre ejercicio y nutrición cada mes en las revistas científicas, son estudios serios que te pueden ayudar a mejorar tu alimentación y tus marcas deportivas. Cuando leas algo nuevo, prueba a ver qué tal te va, a veces no te vale de nada ponerte a comer pepinillos en vez de barritas energéticas, por ponerte un ejemplo, pero otras veces descubres que un alimento o una mezcla de alimentos te ayuda a entrenar mejor o te recupera después de entrenar. Lo mismo ocurre con los entrenamientos que os contamos, unos te irán bien y otros no, pero septiembre es el mejor momento para empezar curso y nuevas ideas.

11. Empieza el día con una sonrisa.

Cuando sonríes el gesto envía al cerebro una señal de relajación y se liberan hormonas y sustancias que eliminan el estrés y te ayudan a evitar la ansiedad y la depresión tan comunes en esta época de crisis. No hay nada peor que levantarse por la mañana pensando en lo mal que vas a pasar el día con las reuniones de trabajo aburridas y con los problemas que van a surgir, porque entonces seguro que surgen.

12. Revisa las fotos de las vacaciones.

Ten a mano las mejores fotos del verano en un marco o en tu móvil para recordar los buenos momentos con los amigos y familia. Y recuerda que eres una persona afortunada por haber podido disfrutar de las vacaciones este año 2012, otras personas no han podido por falta de dinero o de tiempo.

13. Llena tu vida de buen olor.

Puedes colocar unas gotas de esencia en un calentador para animarte un poco y revivir los buenos momentos. El olor a coco suele transportarte a la playa, la lavanda te da el toque de montaña y el olor a canela es el de las noches exóticas.

14. Ponte tu música favorita.

Las canciones del verano no siempre son aptas para todo tipo de oficinas, si la tuya es tradicional, hazte con unos cascos para "animarte" porque la música es la mejor forma de llenarte de vida cuando el trabajo te aburre, es una conexión directa entre el cerebro y el corazón, ¡abusa de ella!

15. Toma el sol un poquito cada día.

El sol aumenta la producción de endorfinas naturales y de vitamina D, las dos te ayudan a evitar la depresión y aumentar el buen humor. No es bueno pasar de estar al aire libre con luz natural todo el día durante las vacaciones a encerrarte en una oficina de luz artificial durante 8 o 10 horas. Bastan 5 minutos de sol cada día para ponerte las pilas, aprovecha el de primera hora de la mañana cuando te levantas o el de última hora para dar un paseo y llenarte de luz solar.

16. Prueba a hacer yoga.

Una secuencia sencilla de yoga al levantarte como el "saludo al sol" puede ayudarte a
evitar ese dolor de espalda que te aparece por la noche después de la jornada frente al ordenador, además de ponerte "a punto" para combatir la ansiedad y evitar el estrés que te provoca ese jefe"pesado" o ese compañero "trepa". Basta  levantarse 10 minutos antes para realizar la secuencia bien hecha o adaptar algunas posturas de yoga como "el perro" o "el arquero", que te ayudan a estirarte y previenen tus lesiones deportivas. ¿No te va el yoga? ¡Pues si no lo pruebas no puedes decir que esto no va contigo!

17. Organiza tu escritorio.

Si eres una persona ordenada seguramente dejaste todo limpio y sin papeles antes de irte de vacaciones. Si no es así… te habrás encontrado tu mesa igual o peor que la dejaste. Dedica unas horas a limpiar, tirar lo que no vale, organizar tus papeles y también tu ordenador, limpiando carpetas y eliminando correo y fotos que no te hagan falta. Así te vas adaptando al trabajo poco a poco y haciéndote una buena idea de cómo está todo.

18. Escribe tus prioridades.

A la vuelta de vacaciones solemos tener muy claro cómo debería ser nuestra vida, lo que sí queremos y podemos cambiar, las prioridades del "día a día" para conciliar nuestra vida: laboral, familiar, en pareja, deportiva, con amigos, etc. No dejes que esas ideas para respetar tus prioridades se pierdan cuando se acaba el verano, ponlas en un papel o en tu móvil, aprovecha la energía del descanso y llévalas a cabo desde el primer día de tu vuelta.

19. Piensa rápido, piensa lento.

Los seres humanos tenemos varios "cerebros" o sistemas de pensamiento que nos han hecho avanzar a lo largo de la evolución. Hay un cerebro consciente y lógico que trabaja despacio y otro cerebro inconsciente e intuitivo que trabaja a gran velocidad. Las personas equilibradas consiguen utilizar los dos cerebros "a demanda", adaptándose a cada situación. Después del descanso estival, tu parte creativa estará más activada, utilízala para mejorar tu situación laboral y progresar en tu trabajo.

20. Recupera tu vida social.

Olvídate de relacionarte a través de las redes sociales desde casa y queda con tus amigos, apúntate a un curso para conocer gente diferente, organiza cenas en tu casa con los amigos de la infancia, etc. Somos animales "sociales", necesitamos gente a nuestro alrededor. El estrés
puede volvernos un poco "autistas", evítalo recuperando el contacto con los tuyos.

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21. Prueba alguna actividad nueva.

Septiembre es el mes de los "cursos", y no sólo de informática, inglés, piano u otras asignaturas pendientes, también es el momento de empezar con alguna actividad deportiva diferente a la que practiques y que te apetezca como un curso de CrossFit, artes marciales, baile, hipopresivos, Kettlebells, Pilates, natación, TRX, etc. o lanzarte a algo más intrépido como parapente o parkour. Atrévete a cambiar tus entrenamientos hará que mejoren en calidad y que desarrolles nuevas habilidades deportivas.

22. Ponte un reto deportivo.

A veces perdemos la motivación para entrenar, más si hemos dejado de hacer deporte durante el verano… Ahora es el momento de ponerse las pilas y nada mejor que ponerle nombre y fecha a un reto para entrenar con energía y dedicar un tiempo cada día. Tú escoges el reto, desde los más populares como correr un maratón el año que viene, un triatlón, una carrera de 10 km, a los más específicos y personales como hacer 20 dominadas de un tirón, aprender a hacer el pino o mejorar tus abdominales; cada persona tiene sus retos, busca los tuyos.

23. Haz una hora al día de actividad física.

A veces fracasamos a la hora de entrenarnos porque seguimos entrenamientos que no se adaptan a nuestros horarios y vida. Es difícil dedicar una hora para el ejercicio cada día, pero es importante para tu salud física y mental, ¿cómo lograrlo? Los estudios americanos han visto que las personas activas todo el día no sólo no engordan, también tienen mejor condición física y mental, por lo que es importante moverse a lo largo del día, no sólo cuando nos ponemos la ropa y las zapatillas de deporte para entrenar. Si un día no puedes seguir tu plan de entrenamiento, haz un circuito de pesas y ejercicios funcionales en casa, practica yoga o pilates. También cuenta el paseo con los niños o con el perro y subir las escaleras de la oficina como "minutos de ejercicio". Hay muchas actividades "extra-deportivas" que ponen el corazón a tope.

24. Sal de tu zona de confort.

Cuando dominamos un ejercicio o deporte solemos dejarnos llevar por la comodidad y entrenar en la "zona fácil", por ejemplo, cuando estamos estresados preferimos ir a correr suave hablando con algún compañero de entreno que hacer series, o al revés, hay personas que prefieren ir a tope sin compañía porque no disfrutan de las tiradas largas. Sea cual sea tu caso, cambia e imponte un entrenamiento que te cueste física y mentalmente, no sólo porque mejorarás como deportista, también porque relajarás tu corazón y tu mente del estrés.

25. No compares tu forma física de antes del verano con la de después.

La mayoría de las personas dejan de entrenar en vacaciones para descansar de verdad en todo, si es así, posiblemente hayas ganado unos kilos y hayas perdido tu "punto", no te desesperes
porque si empiezas despacio y con un buen programa de entrenamiento y dieta como los que te proponemos en Sport Life, podrás volver a tu forma física rápidamente y comprobarás como el descanso no ha sido sólo físico y necesario, también ha sido mental y te ha hecho más fuerte como deportista.

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