¡A la bici! Claves para iniciar a los niños en bicicleta

Con la bici tu hijo no sólo se divertirá, también aprenderá nuevas habilidades. En este artículo te damos algunos consejos para que puedas iniciar a tu hijo en el mundo "bike".
Sport Life -
¡A la bici! Claves para iniciar a los niños en bicicleta
¡A la bici! Claves para iniciar a los niños en bicicleta

Tras leer las primeras nociones de iniciación para niños, lo más importante para aprender directamente con una bicicleta normal es que sea del tamaño adecuado. Lo de comprar la bici "crecedera" es un error que lo único que hará es atrasar el aprendizaje y crear inseguridades.

  • Comprueba que el tubo superior sea lo suficientemente bajo como para que tu niño no se roce con él en la entrepierna cuando está montado a horcajadas sobre la bicicleta.
  • Las palancas de freno deben ser reducidas y han de quedar muy cerca del manillar para que se puedan accionar con manos pequeñas y con menos fuerza. 
  • Fíjate si tu niño las puede presionar sin problemas y comprueba que no le resultan duras. Muchas veces los frenos están duros simplemente por un mal montaje, generalmente por fundas de los cables demasiado largas que generan fricciones. Si los trazados de los cables no son directos y con curvas suaves dile al encargado de la tienda que corte las fundas y cables a la medida correcta, hay una gran diferencia.
  • Debe llevar guardacadenas o un protector de plato para evitar que la cadena no se pueda enganchar en los pantalones o pillar un dedo al niño.
  • Sácale los ruedines.

En acción

Si tu niño ya ha usado bicis sin pedales le costará muy poco cambiar a la bici "de mayor", sólo tiene que aprender a pedalear.  Si es su primer contacto con la bici, empieza por llevarle empujando, con una mano en el sillín y otra en el manillar, mostrándole cómo se tuerce para el lado para el que hay inclinación. La idea es que vaya asociando inclinación lateral con giro del manillar.

  • Haz que comience en una bajada amplia (no un sendero), con poca pendiente pero la suficiente como para que no tenga que hacer el esfuerzo en forma de equilibrio que supone arrancar. Si no sabe nada, pídele que baje la cuesta con los dos pies en el suelo, sin colocarlos en los pedales.
  • Para que arranque él solo sujétale del sillín. La clave del aprendizaje no es otra que torcer hacia el lado que la bici se desequilibra. Una vez que veas que tu niño mueve el manillar hacia el sentido correcto, o sea para el lado para el que se inclina la bicicleta, no vuelvas a tocar tú el manillar cuando lo lleves, llévalo sólo del sillín. Este es el paso más importante.

Publicidad

Necesitas una zona amplia para aprender, al principio tienes que dejar que la trayectoria de la bici sea errática, que tu niño se dirija hacia donde ocurra el desequilibrio, ya habrá tiempo de aprender a mantener la dirección.

Acompáñale con una mano en la parte alta de su espalda, tu contacto le dará más confianza pero será él quien mantenga el control de la bici. Actúa sólo si está a punto de caerse.

Si ves que no aprende con la bicicleta quítale los pedales*. Asegura las bielas al cuadro con una brida, una correa o cinta americana para que no se muevan y ya tienes tu correpasillos improvisado.

(*Para sacar los pedales fíjate bien en el sentido de giro porque el pedal izquierdo tiene la rosca invertida y se afloja girando en sentido horario según lo miras desde el lateral, o sea, como si estuvieras apretando cualquier otro tornillo. Recuérdalo cuando los vuelvas a instalar porque tendrás que apretarlo como si lo estuvieras aflojando. El pedal derecho tiene la rosca normal, se aprieta girando en sentido horario.)

Publicidad

Con cambios o sin ellos. Un cambio de marchas es una gran ventaja para un niño, sobre todo para moverse por zonas de cuestas, pero supone un grado de complejidad extra. Con menos de 6 años un niño no sabe usar bien los cambios, así que si la bici tiene marchas y ves que tu hijo se lía mejor elígele tú un desarrollo cómodo y lo bloqueas usando los tornillos de regulación de "high" y "low" que están en el propio mecanismo del cambio trasero.

Suspensión delantera. Si le vas a comprar a tu hijo una bici con suspensión delantera comprueba en la tienda que realmente se mueve con suavidad, las horquillas de suspensión para bicis de niños a menudo están tan duras de accionar que en la práctica resultan casi inútiles para su peso y lo poco que aportan de seguridad bajando no compensa con el lastre que suponen en las subidas. ¿Tienes ya una bici con la horquilla muy dura? Si eres un poco manitas no te costará acceder al interior de las barras y cambiar los muelles que lleva por unos más blandos.

¡Esos frenos! Las manos de los niños tienen mucha menos fuerza que las tuyas y son más pequeñas, para facilitarle las cosas trata de acercarle las palancas de freno al manillar para que llegue y le cueste menos. La mano tiene más fuerza flexora cuando los dedos están algo flexionados, por eso conviene acortar la distancia del freno al manillar. Normalmente las manetas tienen un tornillo que al apretarlo va acortando el recorrido, acercándolas.

Las caídas forman parte del juego. Es probable que tu niño se caiga alguna vez y su reacción será igual a la que tengas tú. Si montas un drama tremendo él hará lo mismo. Salvo que la caída haya sido realmente grave y veas que está realmente dolorido, quítale importancia y sigue tu excursión. Aquí los niños con nociones de judo o karate llevan ventaja, los han enseñado a caer.

Publicidad

Es más fácil de lo que parece resbalar y darse con la cabeza en el suelo. Algo tan simple como un casco evita las consecuencias negativas del impacto absorbiendo gran parte de la energía del golpe. Si tú lo sueles llevar a él también le gustará ponérselo. Eso sí, no vale de mucho si no está bien puesto. Estos son los tres fallos que a menudo vemos en la colocación de los cascos:

  • Dejar la frente al descubierto. Los cascos de bici están diseñados para proteger el lóbulo frontal, colocados horizontalmente. Fíjate que sólo le queden a la vista 2 ó 3 centímetros de frente.
  • Unión de las correas delantera y trasera muy bajo. Las correas de sujeción han de confluir justo bajo las orejas para que el casco no se caiga en un impacto.
  • Tensión escasa de las correas. Deben llevar la tensión suficiente como para que el casco se sujete bien sin oprimir en el cuello. Tienes que poder meter un par de dedos entre la correa y el cuello, no más.
Publicidad
Te recomendamos

Ecuestre e Ifema Madrid Horse Week te ofrecen la oportunidad de asistir a la Copa del...

En estos tiempos digitales que nos ha tocado vivir no hay nada como jugar para poder ...

Nos invitan a probar gratis las nuevas Solar Boost de adidas en el RUN SOLAR 5K, ¿vi...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

El espíritu de la maratón más internacional...