Esquí: estrenando la nieve

Tanto si es la primera vez que te pones unos esquís, como si no esquías desde la temporada pasada, tenemos consejos para ti que te resultarán muy útiles en esta primera toma de contacto con la nieve.
Iñaqui Landaluce -
Esquí: estrenando la nieve
Esquí: estrenando la nieve


→ Cuando nunca antes has esquiado

Tu pareja, amigos o familia te han propuesto hacer una escapada… y aquí estás. Sin saber cómo, te ves a punto de adentrarte en el mundo del esquí  sin saber absolutamente nada del tema. Te propongo unos pequeños consejos, nociones básicas sobre cómo llevar este primer día y disfrutar más si cabe de este deporte. ¡Seguro que te enganchas!

Por muy buen deportista que seas, ahora te enfrentas a un medio diferente al que estás acostumbrado, que por lo tanto requiere tener en cuenta muchos aspectos diferentes. Comenzando, por ejemplo, por las prendas que debes llevar. Deben ser prendas especializadas, con tejidos que sean impermeables al agua y que transpiren correctamente, para evitar que te enfríes. Y por supuesto, que abriguen. Sobre todo la llamada "última capa" que se encuentra expuesta a las condiciones externas, debe tener estas características. Puedes llevar una segunda capa, si el día es muy frío, y por debajo, en contacto con la piel, tanto el tren superior como en el inferior, una prenda que se conoce como "térmica", que mantendrá perfectamente vuestra temperatura corporal sin impedir la transpiración.

La cabeza debe ir siempre tapada, con un gorro (que evita perder mucho calor corporal) o con una gorra si no queréis pasar mucho calor (necesaria para evitar insolaciones). Y si utilizas un casco que además de darte calor te proteja en caso de caída o colisión, mucho mejor. 

Guantes, gafas (con una lente adecuada y homologada, para evitar que el sol nos pueda dañar los ojos) y crema solar (muy importante dársela cada cierto tiempo a lo largo del día, sobre todo si el sol aprieta) son también imprescindibles.

También, como en cualquier actividad física, es muy importante que te hidrates cada poco tiempo. Y comer para tener la energía suficiente para seguir con la actividad.

El material duro, esquís, bastones y botas podáis alquilarlo en cualquier tienda especializada que encontrareis seguro en la estación a la que vayáis. Dedícale tiempo a la elección y déjate aconsejar por sus especialistas.

Ya estás equipado, ahora empieza la fase realmente importante para cogerle gusto y disfrutar de verdad del esquí. Aunque tu pareja, amigos o familiares sean buenos esquiadores y se ofrezcan a enseñarte, mi consejo es que contrates unas clases. En todas las estaciones hay profesores titulados que han recibido una formación específica y que saben cómo ayudarte a disfrutar realmente de este primero día (o primeros días), sin que aprender a esquiar se convierta en una experiencia traumática o frustrante.

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Si tus esquís no han salido del trastero desde la temporada pasada, no te dejes llevar por el ansia que todos sentimos al volver a la nieve. Para retomar esas buenas sensaciones con las que terminaste el último día la temporada, te propongo unos ejercicios sencillos.
→ CENTRALIDAD

Ir centrado sobre los esquí supone tener más de la mitad del trabajo hecho. Los pies son los primeros receptores de la información de lo que ocurre cuando nos deslizamos: cómo está la nieve, cómo están reaccionando y trabajando nuestros esquís, cómo está apoyada la planta del pie dentro de la bota, etc. Concentrarnos en esta sensación es un primer paso para obtener una correcta centralidad

Mantén las tibias en continuo contacto con las cañas de las botas, eso te  permitirá corregir un retraso del cuerpo (descentralidad), un error muy común que causa un descontrol en los esquís durante la curva.
Pero tan erróneo es ir retrasado como excesivamente adelantado: una excesiva flexión de la articulaciones que actúan (tobillos, rodillas y cadera) causa también descentralidad. Ir en el punto medio es la clave…estarás centrado.

 

¡Así no! ¡Así sí! ¡Así no!
Primera centralidad esquí incorrecta Centralidad esquí correcta Segunda centralidad esquí incorrecta

 

→ CUÑA

Comenzar a poca velocidad te hará concentrarte más en aquellos aspectos que son importantes. Por eso, trabajar como ejercicio la cuña te puede ayudar. Todos los grandes esquiadores profesionales incluyen ejercicios de cuña continuamente en sus entrenamientos.

Esquiando en paralelo, junta las espátulas de los esquís (sin que lleguen a tocarse) y separa las colas, adoptando la posición de cuña. El resto del cuerpo debe actuar de la misma manera: los tobillos, rodillas y cadera deben estar flexionados; la espalda recta; los brazos delante y extendidos (no tensos); y la mirada al frente.

 

Esquiar paralelo cuña Ejercicio centralidad cuña

Con un ejercicio de cuña podemos trabajar, aparte de la centralidad, aspectos técnicos importantes cómo son la movilidad vertical y la angulación de la cadera.

Otro ejercicio de centralidad que puedes hacer en cuña consiste en coger uno de tus bastones y colocarlo como si sujetases una bandeja. Debes mantenerlo a la altura del pecho durante toda la bajada. Esto hará que desplaces el centro de masas de tu cuerpo hacia delante, corrigiendo una posible descentralidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




→ MOVILIDAD

A lo largo de una curva nuestras piernas deben estar en continuo movimiento, permitiendo de esta manera que los esquís se doblen y giren y que de nuevo recuperen su estado normal.

Comienza a esquiar en cuña (siempre a poca velocidad) y piensa en los dos momentos dinámicos existentes: uno de flexión dinámica de tobillos, rodillas y cadera haciendo que los esquís se vayan doblando permitiéndoos girar; y otro de pérdida dinámica de la flexión creada permitiendo  a los esquís que recuperen su estado normal, para así poder preparar la siguiente curva.

Comienza esquiar cuña a baja velocidad

Cuando se habla de angulaciones de cadera, nos referimos al ángulo que se crea en dicha articulación entre el tren superior y el tren inferior. Sirve para provocar una mayor presión sobre el esquí exterior (esquí del valle), creando un mayor agarre en la curva.

Puedes realizar un ejercicio en cuña específico para trabajar las angulaciones. Coloca las manos en las caderas, haciendo que los brazos adquieran la forma de las asas de una taza. Antes de que los esquís estén mirando hacia la línea de máxima pendiente (donde se encuentran orientados totalmente hacia el valle), debes comenzar a apretar con la mano que será exterior (la mano que estará en el valle) la cadera, de manera que se produzca un ángulo. Notarás cómo aumenta la presión sobre el esquí exterior y controlarás más la curva.

Primer paso ejercicio específico Segundo paso ejercicio específico Tercer paso ejercicio específico

 

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