El psicólogo deportivo no es…

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Siguen existiendo muchos mitos en torno a la psicología y las funciones y roles del psicólogo, tanto en el ámbito de la psicología clínica y de la salud como en el de la psicología deportiva.

Los hábitos nos facilitan la vida

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Es cierto, los hábitos y la rutina nos dan seguridad, nos ayudan a planificarnos y nos facilitan la vida. Una vez que tienes el hábito, todo sale rodado. Lo difícil es alcanzarlo. Decía Aristóteles que “somos lo que repetidamente hacemos. La excelencia, entonces, no es un acto sino un hábito."

Tolerancia a la frustración

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La frustración es una emoción que se genera a partir de una pérdida. Inviertes esfuerzo en un proyecto, una meta, un examen. Le dedicas tu tiempo, dinero, haces renuncias, te entregas, y al final, te quedas sin premio. Es similar al duelo. Si tuvieras que acabar la frase “me siento frustrado por…" seguramente que “porque no consigo lo que merezco o lo que deseo" sería un final para muchas personas. No todos tenemos la misma tolerancia a la frustración. Algunos la saben gestionar perfectamente, consiguiendo así mejorar su perseverancia. Si toleras bien la frustración, el nivel de abandono con tu objetivo es menor. Pero si tu reacción ante la frustración es de rechazo en lugar de aceptación, sentirás rabia, injusticia, mucho malestar. Y con tal de evitar estas sensaciones, dejarás de enfrentarte a situaciones que puedan provocar una nueva frustración.

Actividades extraescolares, deporte, liguillas y sobre todo, respeto

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Empieza el cole y con ello, las actividades extraescolares, las ligas deportivas de niños, y por desgracia, de padres. Porque son muchas las veces en que los padres juegan un papel más protagonista que sus hijos. Tratando de animar y defender el “honor" de sus hijos, jalean, animan, aplauden, gritan, insultan, humillan, faltan el respeto al rival, a los árbitros y sobre todo, sobre todo, se lo faltan a sus hijos y a ellos mismos. Muchos padres son una vergüenza; esos mismos que luego aplauden los valores con los que compite Nadal.

La mente se entrena como se entrena el físico y el sistema de juego

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Cuando algún deportista me llama a semanas vista de la competición de su vida, soy realista y le digo que poco podré ayudarle. Es fácil, ningún entrenador enseñaría en el calentamiento del partido de su vida una estrategia para el córner que no se haya entrenado semanas antes.

La toalla es para secarse (no para tirarla)

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Mantenerte motivado durante cuatro años no es fácil. En la piscina de Michael Phelps hay una frase escrita que pone “no es cada cuatro años, es cada día". Imagino que algo tendrá que ver en cómo entrena un campeón olímpico de la talla del nadador.

¡No insistas, no le apetece!

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Tu entusiasmo no es el entusiasmo de los demás. Un error común es querer que todo el mudo pruebe, practique o se implique en lo que tú amas. Intuimos que si es apasionante para nosotros también debe serlo para los demás. Y muchas son las personas que llegan a ser cansinas y machacantes queriendo que las personas cercanas con las que compartan su vida, compartan también sus aficiones. Invitar a alguien a que disfrute de lo tuyo es una conducta generosa. Significa querer el bienestar para otros porque te has demostrado que a ti te produce placer. Pero insistir a pesar de la negativa de tu pareja, tus hijos o los amigos, implica dejar de respetar el no o los deseos de los tuyos.

O fluyes o te esfuerzas

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Decía Michael Jordan que cuando entraba a jugar, no sabía que iba a pasar, que vivía para el momento y que jugaba para ese momento.

Confianza… todo está dónde tiene que estar

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La preparación mental de una competición constituye gran parte de tu éxito. Muchos deportistas consiguen vivenciar la experiencia deportiva antes de que ocurra, visualizando cada uno de sus movimientos, zancadas, golpes, giros, regates. Visualizan dónde están sentados los jueces, los colores de la pista, los olores, todo. En su cabeza han vivido cientos de veces aquello que es controlable por su parte. Y cuando suben al pódium a por la medalla, ese pódium lo han subido ya, han oído el himno, se han emocionado y confiaban en llegar al lugar al que querían llegar.