¡No soy, tengo!

"No soy, tengo"
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¡No soy, tengo!
Entrénate para la vida
Entrénate para la vida (blog de Patricia Ramírez)

“Los valores del deporte son valores para la vida. No todo es actitud...pero sin ella, no somos nada.“

"No soy, tengo"

Son tus acciones las que marcan la diferencia, no tus pensamientos. Lo que piensas de ti mismo puede ser tremendamente tóxico, tan tóxico como las personas quejicas, victimistas, trepas y demás. Sobrestimas el poder de tus pensamientos y no te das cuenta de que son solo eso, pensamientos. No dicen nada de ti. Lo que habla de ti son tus acciones.

¿Qué pasaría si redefinieras la forma de expresarte, sobre todo contigo mismo? Si en lugar de utilizar el verbo ser utilizas el tener, igual serías capaz de darte cuenta de lo fácil que es entrenar según qué capacidades que te ayudarán a alcanzar tus metas. La gente usa el SOY como excusa: soy perezoso, soy vago, soy torpe, soy una persona que no tiene fuerza de voluntad, soy impuntual, soy poco organizado, soy, soy, soy. Cada vez que te calificas con un soy te descalificas a nivel de oportunidades, las pierdes. Porque tu soy del momento te impide luchar por lo que sí podrías ser capaz y que además, seguro que mereces.

Cuando hablas en términos de YO SOY te cuelgas encima un lastre difícil de quitar. Muchas personas piensan que lo que uno es, es, y que cuesta mucho cambiarlo. Pero si a partir de ahora en lugar de decir “yo soy perezoso” lo transformas en “yo tengo pereza”, el cambio parece más sencillo. ¿No tienes la sensación de que dejar de ser perezoso es más complicado que dejar de tener pereza? Parece que al tratarse de un tengo o no tengo, puedas decidir en cualquier momento prescindir de ella: “Hoy dejo la pereza en casa, es que he decidido salir a correr”.

Desprendernos de lo que no utilizamos, no necesitamos o nos limita es más sencillo.

1. Empieza por hacer una lista de todo aquello de lo que te quieras desprender: de la impuntualidad, de dos jerséis que están viejillos, de postergar, de tu falta de voluntad, de la impaciencia…

 

"No soy, tengo" "No soy, tengo"

 

2. Elige ahora uno como prioridad. No deberías hacer muchos cambios a la vez, te agobiaría cambiar tantas rutinas de golpe. Así que elige lo que te atraiga más cambiar o lo que necesites en este momento.

3. Realiza un gesto simbólico como puede ser escribir aquello de lo que deseas desprenderte en un papel y tíralo luego a la basura. “¡Fuera de mi vida, no nos llevamos bien, me limitas y contigo es imposible avanzar!”

4. Copia a alguien que se comporte como tú deseas hacerlo. Tu amigo Fulanito, ¿qué hace para no ser impuntual, o para no tener pereza? Si no se te ocurre, pregunta, investiga, déjate ayudar.

5.  Elabora un plan. Piensa en actividades que podrás empezar y hábitos que puedes cambiar cuando dejes de tener lo que has elegido. Piensa también cuándo y dónde, horarios, días, etc.

6.  Mete el plan en tu rutina diaria.

"No dejes que tus yo soy tóxicos te limiten" "No dejes que tus yo soy tóxicos te limiten"

7. Distánciate mentalmente de los pensamientos que te dicen que no serás capaz. No hables con tus pensamientos tóxicos, no te enredes con ellos, no les des explicaciones, no te justifiques. Nada. Como si no existieran. Solo te ponen a prueba, nada más. Y recuerda, son pensamientos, no dicen nada de ti. Diles algo así como “¡No ni ná!”.

8. Y piensa que cada vez que dejas de tener algo, te convierte en una persona nueva. Ahora sí, ahora eres puntual, capaz, habilidoso, sacrificado, disciplinado…

Eres grande, grandísimo. No dejes que tus “YO SOY” tóxicos te limiten más. En tus manos está cambiarlos.

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