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Las proteínas participan en la construcción de los músculos. Te contamos el viaje que cumplen dentro de nuestro cuerpo
Las proteínas que ingerimos tienen mezcla de hasta 20
aminoácidos, que son los bloques esenciales con los que se forman estos nutrientes. La digestión escinde
la proteína en esos bloques, que pueden así ser absorbidos por el cuerpo y luego vueltos a estructurar
para generar tejidos como el músculo, el tejido conectivo, proteínas inmunes, etc.
Este proceso es un flujo
constante, aunque los músculos contienen la mayor parte de las proteínas éstas no están "bloqueadas" en
ellos.
- Cuando los aminoácidos que tomamos son insuficientes, los
tejidos de proteína de tu cuerpo se pueden descomponer de nuevo en aminoácidos, que completan así las
reservas que tu cuerpo tiene siempre disponibles para funciones tan vitales como la producción de
energía o el buen funcionamiento del sistema inmune. Esto explica porqué se pierde masa muscular
en tiempos de estrés, enfermedades, entrenamientos con cargas excesivas o cuando la alimentación
es deficitaria o desequilibrada.
- En sentido contrario, cuando los aminoácidos que aportamos
son abundantes y la demanda de proteína por las circunstancias anómalas anteriores es baja, la
síntesis proteíca se convierte en el proceso dominante: tus músculos crecen.
El balance del nitrógeno, que es como se llama este proceso,
está controlado por factores hormonales, por la cantidad de calorías que tomas en tu dieta y por la
disponibilidad de los aminoácidos, particularmente los nueve esenciales que tu cuerpo no puede sintetizar y
tienes que tomar forzosamente en tu dieta.
Depende de forma directa de tu nivel de actividad, ya que el
ejercicio es el mejor factor anabolizante (constructor de músculo) que hay.
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