Las mujeres tienen más problemas de insomnio

Las mujeres tienen más problemas de insomnio

Según la Clínica del Sueño Estivill un 22% de mujeres padece insomnio, cifra que se eleva hasta el 35% entre los 40 y 60 años

Latexco España, especialista en el desarrollo, producción y venta de artículos realizados a base de látex para la industria del descanso, en conjunto con la Clínica del Sueño Estivill, primera unidad privada de alteraciones del Sueño fundada en 1989, señalan que las alteraciones del sueño son más frecuentes en las mujeres que en los hombres.

De hecho, según las estadísticas aportadas por la clínica, el 22% de las mujeres que acuden al centro padece insomnio y que este porcentaje se eleva hasta el 35% en la menopausia.

Aparte de los factores hormonales, existen otros motivos que desencadenan estas patologías. En realidad, un 50% de las alteraciones del sueño se producen por razones físicas y el otro 50% corresponde a las responsabilidades de la mujer en la sociedad actual tanto en su faceta de madre o/y ama de casa como de profesional.

Una encuesta realizada en estados Unidos revela que el 86% de las mujeres que trabajan fuera de casa sufre fatiga permanente y se siente exhausta al llegar a sus casas; que el 60% tiene dificultades para dormir, y que una de cada cuatro padece de somnolencia diurna.

La ecuación "maternidad + profesión + labores del hogar" suele estar detrás de las alteraciones del sueño entre las mujeres. El ritmo de vida actual y la carga de responsabilidades hacen que la mujer actual altere su hábito de sueño, con las implicaciones que esto conlleva en su salud, rendimiento laboral y estado de ánimo, afirma la Dra. Mireia Pascual de la Clínica del Sueño Estivill.

Según los datos aportados por la Clínica Estivill, el perfil de la mujer que sufre trastornos del sueño se corresponde a mujeres con edades comprendidas entre los 40 y los 60 años, profesionalmente activas y madres de familia. Aparte de las responsabilidades y preocupaciones psicológicas, en esta etapa la mujer experimenta importantes cambios físicos que deben tenerse en cuenta para no llegar al insomnio crónico.

Estudios llevados a cabo por Latexco ponen de manifiesto que los consumidores presentan diferentes necesidades de dureza del colchón según su sexo debido a las diferencias de complexión física, que aumentan según avanza la edad. Así, las mujeres suelen cambiar de Suave a Medio, mientras que los hombres lo hacen de Medio a Firme.

En este sentido, contar con un colchón que se adapte a las necesidades tanto de él como de ella puede favorecer la conciliación del sueño, permitiendo que éste además sea reparador. El colchón "His/Her Side", de látex que tiene dos tipos de durezas, una blanda-médium para la mujer y otra médium-firme para el hombre, ha sido desarrollado por Latexco para satisfacer las necesidades de tanto del hombre como de la mujer.

Koen Gebruers, Gerente Latexco España, explica "Hay colchones en el mercado orientados a ambos sexos, donde se pueden atenuar los problemas asociados al cambio de morfología que puede experimentar una persona y que difiere de un sexo a otro. Gracias a los dos grados de confort que presentan ese tipo de colchones en un mismo núcleo, se puede diferenciar el peso según el género, proporcionando un descanso más pleno y adaptable a las circunstancias".

10 Consejos para una mujer con trastornos del sueño

1.                  Mantener unos horarios regulares, estableciendo una hora fija para acostarse y levantarse.

2.                  Establecer la asociación correcta entre sueño y cama.

3.                  Intentar evitar los pensamientos negativos y las preocupaciones antes de acostarse.

4.                  Ropa ligera para dormir, sobre todo durante la menopausia.

5.                  Una cama amplia y con ropa de tejidos naturales.

6.                  Controlar las condiciones de temperatura, luz y ruido de su dormitorio. Se recomienda entre los 18 y 22ºC.

7.                  No tomar café ni alcohol a partir de las 6 de la tarde y reducir el consumo durante el resto del día.

8.                  Practicar un ejercicio moderado de forma regular, preferiblemente en horarios alejados del momento de acostarse.

9.                  Reservar las últimas horas de la tarde para realizar actividades placenteras y relajantes.

10.              Se ha de intentar cenar algo suave como pasta, verduras y derivados lácteos evitando las proteínas y la fruta, que aunque sea buena, es más costosa de digerir.