Psicología de las dietas: leyendas urbanas de lo que nos hace engordar

Psicología de las dietas: leyendas urbanas de lo que nos hace engordar

¿Adelgaza dormir? ¿El estrés engorda? ¿Adelgaza el sexo? Descubre lo que hay de verdad en la psicología popular de las dietas

1.      Dormir poco engorda. Pues sí, cada vez hay más estudios que relaciona la falta de sueño crónica a un mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades del corazón. ¿Por qué? La pérdida de sueño altera la regulación de las hormonas leptina y grelin del hambre, lo puede aumentar el apetito durante el día. La leptina, ayuda a regular el peso corporal, es secretada por las células de grasa y cuando el cuerpo está lleno, indica al cerebro que deje de comer y promueve la quema de calorías. Al contrario que la grelin que es segregada por el estómago para estimular el apetito. Cuando faltan horas de sueño, bajan los niveles de leptina y suben los de grelin, y se comen más alimentos, especialmente dulces y ricos en grasa. Y otros estudios han encontrado que cuando dormimos pocas horas, estamos más cansados y hacemos menos tiempo y menos intensidad de ejercicio físico, quemando menos calorías. CONSEJO SPORT LIFE: Para los adultos sanos, se recomienda dormir regularmente siete a ocho horas por noche, si además entrenas fuerte, puedes llegar a necesitar dormir diez horas, pues durante el sueño se asimila el entrenamiento y se reparan las fibras musculares. Así que a planchar oreja un poco más, no sólo para mejorar tus marcas, controlar el apetito y no ganar peso, también porque tu mente y tu cuerpo necesitan descansar para llevar una vida activa y feliz.

2.      Los desengaños amorosos engordan. Sí, especialmente a los gordos. La genética es muy injusta, a los delgados les deja su pareja y pierden kilos, y a los gordos un desengaño o un problema emocional o laboral les hará ganar kilos. La culpa está en como nos relacionamos con la comida, para muchas personas con sobrepeso, la tristeza les provoca ansiedad y les lleva directos a la nevera en busca de 'alimentos confortables' especialmente dulces, helados, chocolates que les llenan y calman. ¿Qué hacer para evitar la ansiedad? Hacer deporte, hay que romper con nuestros malos hábitos y encontrar actividades que nos den placer. El ejercicio físico no sólo aumenta las endorfinas, sube la autoestima y nos hace sentirnos mejor psicológicamente; también evita los picoteos y quema las calorías extra que podemos ingerir en un mal momento. CONSEJO SPORT LIFE: Escoge deportes que te hagan sentir bien, a veces necesitas rodearte de gente para motivarte con actividades colectivas, apuntarte a un equipo o al gimnasio; otras veces prefieres salir en solitario con tu música y arreglar tu vida sin deprimirte dando demasiadas vueltas al asunto. Da igual lo que decidas mientras te muevas y no atraques la nevera mientras lloras viendo 'Titanic' en el sofá.

3.      El estrés engorda. Sí, pero si es crónico. El estrés puede ser un culpable de nuestros michelines, y es que ante situaciones de estrés se dispara en primer lugar la adrenalina, una hormona que descompone la grasa y el tejido muscular, lo que en teoría adelgaza, pero cuando el estrés se mantiene y se vuelve crónica, aparece otra hormona conocida como cortisol, que hace que ese estallido de energía de la adrenalina que no se ha utilizado para salir corriendo, como hacíamos cuando vivíamos en la Naturaleza salvaje, se acumule en forma de grasa, especialmente en la barriga. De ahí que muchas personas con cargos de alta responsabilidad tengan forma de manzana a pesar de que malcomen corriendo de una reunión a otra. CONSEJO SPORT LIFE: No siempre se puede evitar el estrés, y un poquito puede ser bueno para rendir mejor, pero aprende a controlarlo y hacerlo tu aliado, aprovecha la adrenalina extra para hacer deporte y quemar energía y nervios, no sólo estarás más feliz por las endorfinas que se generan al hacer ejercicio físico, además evitarás los problemas de salud que genera el estrés, mejorando tu físico y tu mente.

4.      La vitamina C previene y cura los resfriados. No, al menos a nivel experimental. Sin embargo, todos pensamos que hay que atiborrarse de naranjas al menor síntoma de gripe, lo cuál no está mal, pues los cítricos tienen muchas propiedades beneficiosas que ayudan al sistema inmunitario y mejoran nuestras defensas de una u otra forma. ¿Qué tomar para prevenir resfriados? Una alimentación sana rica en frutas y verduras cada día, que no sea rutinaria y que incluya todos los grupos de alimentos de forma natural, es la mejor forma de cuidar las defensas y prevenir infecciones, además hay que dormir suficiente y evitar focos de infección, entrenamientos demasiado intensos y los cambios de temperatura bruscos durante el ejercicio. CONSEJO SPORT LIFE: No desesperes y ten en cuenta que por mucho que te cuides no te puedes aislar del mundo, y los virus son muy listos y es difícil no caer infectado cada año por la gripe, pero si te metes en la cama al primer síntoma y te hidratas con zumos naturales, agua y suplementos naturales como el propóleo, jalea real, e infusiones de tomillo con miel y limón, al menos esta será menos leve y no acabarás en urgencias.

5.      El sexo adelgaza. No, al menos que seas capaz de aguantar una hora sin perder el ritmo. Es verdad que durante el coito se pueden llegar a quemar muchas calorías, el corazón se pone a tope tanto o más que en una serie, pero seamos sinceros? ¿Cuánto dura un orgasmo? De nada sirve quemar 700 calorías por hora si la media de duración de un coito es de 5 minutos, y prolongar el placer por perder peso puede resultar bastante aburrido. Lo que está claro que mantener relaciones sexuales es una forma sana y divertida de quemar calorías, aumentar la autoestima y el optimismo y compartir un buen momento con nuestra pareja. CONSEJO SPORT LIFE: Cuídate y no te descuides, tengas o no pareja, cuanto mejor te encuentres físicamente, más atractivo serás para los demás, pero no hace llegues a obsesionarte para conseguir los abdominales de Cristiano Ronaldo, porque si te pasas y te sobreentrenas lo primero que notarás es que pierdes el deseo sexual.