Los efectos conjuntos de sol, agua, arena y aire mejoran tus lesiones y tu salud
La playa no es sólo una elección más a la hora de pasar las
vacaciones, disfrutar del mar tiene
Basándose en este hecho surge la talasoterapia, un
tratamiento de hidroterapia que utiliza el
El astro rey es el responsable de la vida sobre el planeta.
Ejerce un efecto estimulante, aumenta la energía, nos pone morenos y favorece
la síntesis de vitamina D. Además disminuye el apetito, tiene un efecto
antibiótico y estimulante de las defensas y favorece el optimismo. Claro que no
debemos olvidar sus efectos negativos, por lo que se deben tomar baños de mar y
sol con fotoprotección adecuada, procurando evitar el sol entre las 12:00 y las
16:00, que es cuando más daña la piel.
Aires de mar
El mar no es sólo agua en movimiento, el aire que forma la
brisa marina de las playas presenta unas condiciones muy especiales. Esa
sensación de felicidad y tranquilidad que te invade cuando das un paseo por la
playa se produce por la presencia de iones negativos que se generan con el
oleaje continuo del mar.
Estos tienen un efecto relajante y antidepresivo, promueven
la liberación del neurotransmisor serotonina que provoca la sensación de
bienestar. A
Sales minerales y minerales
En el agua de mar se encuentran disueltos una gran cantidad
de minerales y oligoelementos. El más abundante es el sodio, que da el sabor
salado al agua y se encarga del control del reparto del agua en las células en
la bomba de sodio/potasio que se ocupa de expulsar el sodio hacia el exterior.
El sodio también es necesario para la conducción del impulso nervioso, haciendo
posibles las contracciones musculares. Por esta razón el agua de mar es uno de los
mejores tratamientos para recuperar los músculos y para rehidratarse adecuadamente
después de un esfuerzo intenso, pues en 100 ml de sudor se pueden llegar a
perder entre 75 y 250 mg de sodio. También abunda el potasio, que interviene
junto al sodio y regula la cantidad de agua en las células. Otros elementos son
el calcio, magnesio, azufre, silicio y yodo.
Arena
Un simple paseo descalzo por la orilla de la playa actúa
como una sesión de masaje en los pies, las pequeñas partículas de la arena
blanda actúan como una almohadilla natural que promueve el movimiento correcto
del pie (talón-punta) y actúan como exfoliante natural en la planta de los
pies. Si la playa es de
piedras redondeadas, el paseo es más incómodo pero también
es un sistema más efectivo al estimular con más intensidad la circulación
sanguínea.
Altitud: nivel del mar
Si los deportistas suben a entrenar en altitud para aumentar
el hematocrito, en el mar los efectos no son nada desdeñables: a nivel del mar
disminuye la presión sanguínea y la tensión arterial, aumenta el número de
glóbulos blancos responsables de la defensa, el nivel de hierro y se regulan
los niveles hormonales, pues el sol favorece la producción de testosterona,
hormona que favorece el crecimiento muscular. También hay que tener en cuenta
que baja la tensión arterial y eso te puede hacer sentir con menos ganas de
ejercitarte, efecto al que te sueles adaptar en unos días.
Humedad y temperatura
La elevada humedad que existe en las zonas cercanas al mar favorece la respiración y facilita el intercambio de gases en los pulmones. Además el agua ejerce un efecto termo-regulador, pues enfría rápidamente un cuerpo calentado por el sol durante el día, o calienta un cuerpo frío por la noche.
Me parece un artículo muy interesante. Ahora entiendo porqué me gusta tanto la playa. Todo son ventajas!
Asi, ¿ cómo no te van aentrar ganas de ir a la playa? si todo son ventajas...la verdad, es q los q no tenemos cerca la playa y la tenemos q sustituir por la piscina, sentimos mas q no podemos disfrutar de todas las cosas q nos ofrece.
yo amo la playa !!! y es verdad soy feliz cada vez que voy ... ahora ire con muchas mas ganas ,mi hija y yo la disfrutamos mucho lo que hambre nos da igual jajajj que lindo el mar!!!