Llega el invierno, el frío, las lluvias y el cambio de hora nos obliga, en muchos casos, a salir de trabajar cuando ya ha oscurecido. Cada día hay más triatletas que utilizan el rodillo para entrenar durante está época y para que puedas juzgar por ti mismo si es una opción recomendada o no, aquí te mostramos las ventajas y desventajas del entrenamiento en rodillo:
Se pude realizar el entrenamiento exactamente como se diseñó, al pulso, cadencia, watios, etc., que se quiera hacer en cada momento.
Se pueden entrenar tanto el metabolismo aeróbico como el anaeróbico. Así como la fuerza específica.
En casa se eliminan las incertidumbres sobre la realización del trabajo, que si que aparecen en la carretera, tales como el viento, el desnivel, ir en grupo, etc.
Posibilita hacer test sobre los pedales, con aumento de las cargas (velocidad o watios) o a intensidades estables.
Es excelente para trabajar la técnica de pedaleo, para comprobar que posturas son más efectivas a la hora de aportar más potenciaron menos frecuencia cardiaca, o con cuales, pedaleando, somos capaces de correr o tener mejores sensaciones al bajarnos de la bici.
Es una opción más, con distintas posibilidades de motivación (comparación de entrenamiento, test con otros triatletas, clases de spinning, etc.)
Permite entrenar sin mojarte o pasar frío; con música, una película, leyendo, etc.
Disminución del peligro que supone salir a la carretera cada día. Un factor a tener en cuenta, sobre todo en principiantes, en triatletas con poca habilidad en encima de la bici o en días de poca visibilidad.