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¿Qué afecta a tu frecuencia cardiaca?

La frecuencia cardiaca no solo depende de la intensidad del ejercicio... Hay otros factores importantes que debes tener en cuenta antes de que se te "disparen" las alarmas
Sport Life y Miguel Ángel Rabanal -
¿Qué afecta a tu frecuencia cardiaca?

El músculo cardiaco no solo responde a cambios en la intensidad del ejercicio y demandas de flujo sanguíneo, sino que se ve afectado por otros factores que intervienen en el parámetro de la frecuencia cardiaca y que debemos tener en cuenta.

01/ Edad. A medida que aumenta la edad existe una tendencia hacia la reducción regular de la frecuencia cardiaca para esfuerzos de igual intensidad.

02/ Condición física. Para una misma intensidad de ejercicio, la frecuencia cardiaca de un deportista es menor que en personas desentrenadas y, además, la recuperación será más rápida.

03/ Sexo. El tamaño del corazón es menor en la mujer por un menor tamaño de las estructuras corporales. Si lo expresamos en relación al peso corporal, también el resultado es inferior: el tamaño es entre un 85 y un 90% del hombre. Al ser las cavidades cardiacas de menor tamaño, resulta a la vez una menor cantidad de sangre y volumen sistólico (cantidad de sangre que expulsa el corazón cada vez que se contrae para igual demanda de oxígeno). El corazón de la mujer se ve obligado a trabajar más; como su capacidad es menor, lo compensa aumentando su frecuencia cardiaca. De ahí que las mujeres (en igualdad de condiciones) tengan frecuencias cardiacas siempre algo superiores que los hombres (entre 5 y 8 pulsaciones por minuto).

04/ Posición del cuerpo. En posición horizontal, la fuerza de la gravedad no afecta a la circulación de la sangre por el árbol vascular, el retorno venoso se ve favorecido y la frecuencia cardiaca disminuye.

05/ Temperatura ambiental. El calor y el frío ambiental provocan vasodilatación y vasoconstricción respectivamente, por tanto, la frecuencia cardiaca se ve alterada, en ambientes cálidos se eleva y los fríos la descienden.

06/ Altitud. A medida que aumenta la altitud, disminuye la presión barométrica, y en consecuencia también disminuye la presión parcial de oxígeno del aire, se genera una situación de hipoxia relativa con descenso de la tensión arterial de oxígeno, lo que origina un aumento en la actividad simpática con una mayor frecuencia cardiaca en reposo y en respuesta al ejercicio.

¿Todavía no entrenas con pulsómetro?

Por Miguel Ángel Rabanal

Los pulsómetros se han convertido en un artilugio casi imprescindible para cualquier deportista. El problema puede surgir cuando no sabemos interpretar los datos que nos ofrece conforme a nuestro tipo de actividad.

Los pulsómetros registran nuestra frecuencia cardiaca de manera inmediata a través de un proceso de transmisión sencillo, registrando las ondas generadas por el miocardio mediante electrodos para darnos una cifra de los latidos que efectúa el corazón durante un minuto.

Además, nos ofrecen otras funciones como la capacidad para almacenar gran cantidad de datos, rangos máximos y mínimos para ajustar las zonas de entrenamiento, permiten descargar la información registrada en un ordenador, estudiar los datos con un programa especial, y también generan un historial de resultados para analizar y reevaluar el programa de entrenamiento.En definitiva, hay muchas razones para entrenar con pulsómetro (aquí te dábamos 7) y si has pasado ya el primer nivel de toma de contacto en el deporte y quieres dar un paso más, progresar y autoanalizarte para no qudarte estancado, te recomendamos que lo uses y vayas midiendo la evolución de tu entrenamiento.

 

¿Qué me indica cada zona de entrenamiento?

L 0 es la de descanso o recuperación, la zona 1 se sitúa entre el 50-60% de la Frecuencia Cardiaca Máxima (FCM) y el sustrato energético del que se nutre son las grasas... Así hay hasta 5 zonas y deberás tenerlas en cuenta para programar tus sesiones y alcanzar los objetivos que te plantees.

 

¿Espeligroso te tener las pulsaciones altas?

¿Es peligroso tener las pulsaciones muy altas?

Las pulsaciones altas, dentro de una desviación aproximada de unas 8 a 10 sobre los estándares y siendo una situación regularizada, no tiene por qué preocupar ni ser peligroso y mucho menos interrumpir la práctica deportiva. En el día a día se producen desajustes en todo nuestro organismo (nos bajan las defensas, sufrimos estrés, nos levantamos nerviosos y con el corazón más acelerado, etc.) que nos pueden llevar a sufrir taquicardias, o elevar los valores de CK en sangre (CreatinKinasa), uno de los factores detectores de angina de pecho y otros problemas de carácter cardiaco. Nunca está de más realizarse una prueba de esfuerzo y un electrocardiograma.

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