Duerme bien y mantén tu peso estable
Si piensas que tu tiempo es oro y que dormir significa perder el tiempo, estás en un error y acabarás viendo como tu castillo dorado se derrumba. Dormir poco o mal puede ser el origen de tus problemas con la báscula. Cuando no descansamos adecuadamente es más difícil evitar los alimentos que no nos convienen, y cuanto más peso ganamos, más difícil es conciliar el sueño. Una mala noche puede ser la responsable de que te apetezca comer chocolate durante el día. Es difícil evitar los picoteos cuando nos sentimos abatidos y agotados, pues en esos casos la comida se convierte en una forma de calmarnos y sentirnos más descansados. Pero es una falsa sensación, pues las galletas de mantequilla no pueden sustituir al sueño que has perdido, lo único que consiguen es calmar tu ansiedad a costa de ganar más kilos.
Síntomas de sueño de mala calidad
Dormir bien no sólo es cuestión de cantidad de horas dedicadas al sueño sino de calidad, puedes estar en la cama 10 horas cada día y no tener un sueño reparador. Esta lista te indica si tu sueño es de mala calidad:
Si experimentas más de estos 5 síntomas analiza como duermes cada noche y cuál es tu nivel de estrés, porque si arreglas tus problemas de sueño, notarás como pierdes kilos sin darte cuenta.