¿Te preocupa el colesterol elevado, presión arterial alta y las enfermedades del corazón?
Las soluciones están en tus manos: hacer ejercicio, comer frutas y verduras, y elegir grasas más saludables. Aquí hay cinco cambios fáciles que puedes hacer en la cocina y en el supermercado.
1. Intercambia la leche entera por descremada. Una taza de leche entera tiene 150 calorías y
2. Pistachos en vez de patatas fritas. Los estudios han demostrado que el consumo de cantidades moderadas de pistachos puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón. La fibra, potasio, grasas no saturadas, y fitoesteroles en estos frutos secos contribuye a su efecto saludable para el corazón.
3. Añade ajo en vez de sal. Dicen que la sal es la 'asesina silenciosa' por una razón - aumenta la presión arterial y aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular. Si utilizas ajo en lugar de sal, puedes disminuir la presión arterial y obtener los beneficios del ajo, que ayuda a prevenir el cáncer con sus antioxidantes y tiene propiedades para bajar el LDL.
4. Intercambia la mantequilla por aceite de oliva virgen extra. Los dos alimentos son ricos en materia grasa y en número de calorías, pero en la mantequilla es principalmente grasa saturada, mientras que el aceite de oliva es mayoritariamente grasa sana, sin grasas saturadas. La clave es reemplazar la mantequilla con la misma cantidad de aceite de oliva en las recetas.
5. Intercambia el 100% de pan blanco por integral. Una dieta rica en alimentos integrales se asocia con un riesgo significativamente menor de enfermedad cardiovascular, incluyendo enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Haz de buscar "100% de harina de trigo integral", "100% de grano entero", "100% de harina de trigo integral" en las etiquetas de los alimentos.