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Sanas costumbres que pueden convertirse en peligrosas

SportLife 22/07/2009
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Etiquetas: salud

Sanas costumbres que pueden convertirse en peligrosas Contenido multimedia

Cuando lo bueno empieza a ser malo...

Seamos sinceros: cuando algo nos gusta mucho, nunca tenemos suficiente. Da igual que sean las ricas y sanas fresas que nuestra serie de televisión favorita, pero ningún exceso es bueno por muy inofensivo que

parezca. Incluso beber agua hasta la exageración puede hacerte enfermar gravemente. Todos

tenemos algún vicio, aunque seas el ?sano? de tus amigos, no fumes, bebas o consumas

drogas, también hay ?vicios bien vistos? que te pueden causar problemas. Aquí puedes comprobar si no te estás pasando con algunas de las cosas más sanas e inofensivas que la vida nos ofrece.



¿Demasiado sol?


El sol nos pone ?guapos?, estar morenos nos sienta bien por dentro y por fuera. El sol es la fuente de vida en la Tierra, sin sol no existirían las

plantas verdes, fuente de oxígeno y alimento para el resto de los seres vivos. Para los humanos el sol es además imprescindible para formar la

vitamina D, pues ningún alimento proporciona suficiente cantidad. La vitamina D es importante para la absorción del fósforo y el calcio y ayuda a

regular el metabolismo del calcio, incluso parece implicada en la protección frente algunos tipos de tumores y enfermedades infecciosas.

¿Es tu caso?

Si eres de las personas que aman el sol y disfrutan tomándolo en plan lagarto, no sólo por la sensación

de que tu cuerpo parece más esbelto y tus músculos más definidos cuando estás más bronceado, también

porque te hace sentirte más positivo, alegre y duermes mejor. Tanto es así que cuando el invierno se alarga vas a tomar rayos UVA para no parecer ?rostro pálido? sin embargo tu piel cada vez se recupera peor, tiene un color cada vez más oscuro y aparece envejecida y más gruesa. Ahora que tu color es moreno no lo notas, pero si dejas que la piel recupere su color natural verás que tienes nuevas manchitas solares que no desaparecen.

Efectos secundarios: el sol tiene un lado malo, ya lo sabes, sin sol no podríamos vivir en este planeta, pero sin la capa de ozono que nos protege tampoco existiría la vida tal y como nosotros la conocemos actualmente. El problema es que la capa de ozono se está deteriorando y ya no nos protege tan efectivamente, permitiendo que llegue más del 10% habitual de rayos UVB a la Tierra. Los rayos UVB son los más destructivos, no sólo son responsables del enrojecimiento solar y cataratas oculares, además pueden llegar a dañar el ADN celular y por eso son los responsables del cáncer de piel. Los rayos UVA son los que nos broncean y producen la síntesis de vitamina D, corresponden al 90% de la radiación solar, pero no hay que descuidarse porque son los responsables del envejecimiento cutáneo, engrosamiento de la piel, supresión

del sistema inmunitario y formación de cataratas, por eso los dermatólogos están intentando regular el uso

de las lámparas de rayos UVA, limitando el número de horas, especialmente entre los más jóvenes.

¿Qué puedes hacer?

Está claro que debes dosificar los baños de sol al aire libre y de los rayos UVA. Limita el tiempo y la frecuencia pues bastan 10 minutos al día para beneficiarse de los efectos positivos sin riesgo. Por supuesto debes tomar el sol o los rayos UVA utilizando una crema con factor de protección solar de 15, o superior si tu piel es pálida natural o si ya tienes arrugas y manchas solares. Hasta con una crema de protección total puedes conseguir un moreno ligero sin riesgos. No te olvides de renovar la crema cada 45 minutos, o más si estás sudando o en el agua.

Si practicas deporte al aire libre, has de protegerte del sol durante todo el año. No sólo utilizando crema con protección solar en las partes descubiertas como la cara, brazos y piernas, tampoco te olvides de proteger los ojos con unas gafas deportivas y no te olvides de llevar una gorra si el sol calienta fuerte, especialmente si tu pelo es escaso.

Si el sol es como una droga positiva para tu buen humor, disfruta del sol a primera hora de la mañana o

a última hora de la tarde cuando los rayos son menos dañinos y no pases de 10 minutos.



¿Demasiada comida sana?


Vivimos en la época más caótica de la nutrición, ahora no sólo hay que luchar para erradicar el hambre, también para conseguir que la comida que llega a nuestra mesa esté lo menos adulterada posible, y además sepa bien. Con la obsesión por la comida sana ha llegado un nuevo trastorno alimentario conocido como ortorexia. Aparece en personas que se obsesionan porque todo lo que comen sea natural y no esté adulterado, no pueden comer una manzana si no es de cultivo biológico y menos un plato de restaurante no vegetariano por miedo a que no se hayan hecho con ingredientes 100% natural.


¿Es tu caso?

Eres un autentico experto en nutrición naturista, compras la comida en tiendas de dietética especiales y en tu casa sólo encuentras productos integrales, carnes y lácteos ecológicos, algas, soja, frutas y verduras de

cultivo biológico. Cada vez tienes más miedo a los alimentos, y vas reduciendo las salidas a comer para no tener que soportar las bromas de tus amigos cuando ?acosas? al cama rero con tus preguntas. Lees lo último en nutrición y te alarmas con las noticias sobre las ?vacas locas?, ?fiebre aviar? y las dioxinas. Realmente te gustaría vivir en una granja y tener tu propia huerta para auto-abastecerte sin tener que depender de la cadena alimenticia actual.

Efectos secundarios:está bien ser prudente y no abusar de los alimentos procesados, está claro que hay que volver a comer de una forma natural para tener más salud, pero no puedes controlarlo todo, no puedes dejar de comer lácteos por miedo a los antibióticos del ganado, o dejar de comer pollo por miedo a las hormonas, o dejar de comer frutas y verduras porque contienen pesticidas y conservantes. A pesar de que a primera vista la obsesión por comer sano no parece preocupante, a la larga lleva a las personas a hiper o hipovitaminosis,

ansiedad, depresión, hipotensión y osteoporosis entre otras enfermedades.

¿Qué puedes hacer?

Cualquier comportamiento compulsivo tiene que ser controlado y vigilado estrechamente por un terapeuta. Relájate antes de tener un problema grave, es imposible controlar todo lo que comes, piensa que tu cuerpo también cuenta con sistemas de depuración y de limpieza para eliminar las sustancias perjudiciales sin riesgo. Procura llevar una dieta sana, pero que no limite tu vida. Aunque te fueras a vivir al lugar más alejado del planeta en busca de la dieta más ?pura?, siempre habría factores como la contaminación del agua subterránea, los vientos, lluvias, etc., que afectarían a la calidad de los alimentos.



¿Demasiado ejercicio?


Todos sabemos que la sociedad se está volviendo sedentaria, hemos pasado de ser una especie nómada, que ha conquistado desiertos, cumbres inhóspitas, océanos y regiones polares, a vivir en una burbuja de comodidad donde cada vez pasamos más tiempo inmóviles, ya no sólo porque no andamos como nuestros

abuelos, sino porque trabajamos sentados y nuestro tiempo de ocio se pasa tumbados frente al sofá. El ejercicio es fundamental, hasta las nuevas pirámides de nutrición recomiendan una hora de ejercicio suave al día como mínimo. Hay que ser activo si se quiere tener salud. Está claro.



¿Es tu caso?

Si no puedes pasar un día sin hacer algún tipo de ejercicio, tienes mala conciencia y duermes mal cuando no te mueves. Eres capaz de irte a correr a las 6 de la mañana o a las 11 de la noche si el día ha sido muy ajetreado.

Si estás apuntado al gimnasio, te metes en todas las clases y pasas más de dos horas entrenando cada día. También te pesas antes y después del ejercicio y piensas que tus músculos han perdido firmeza cuando llevas unos días sin trabajar en el gimnasio. El ejercicio es tu droga, sabes que necesitas tu dosis de endorfinas para que el mundo brille y te sientas bien.

Efectos secundarios:el ejercicio practicado con moderación es muy recomendable pero si te pasas puedes experimentar

síntomas de sobreentrenamiento, como pulsaciones elevadas por la mañana, fatiga, depresión, dolores de cabeza. Si sigues entrenando sin descansar, aparecerán lesiones articulares, microfracturas óseas e incluso

osteoporosis.

¿Qué puedes hacer?

No hay ningún problema en hacer deporte siempre que sepas controlar la dosis. Si cada vez te sientes más cansado, estás estancado o incluso vas empeorando cada día, pon el freno y descansa. Procura no parar repentinamente, descansa 1 ó 2 días a la semana y prueba actividades nuevas más relajantes como el yoga, Pilates, andar, paseos por la montaña, etc., te ayudarán a sentirte mejor y evitarán que te de un ?bajón? emocional.




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