El salmón ahumado no se diferencia nutricionalmente del salmón normal excepto en su alto contenido en sal (desde el 1,8% hasta el 3,7% del producto). Como el salmón fresco es un alimento rico en proteínas con 18 g de proteínas y sólo 4 g de grasa por cada 100 gramos, con un perfil lipídico muy saludable, por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados, como el oleico y en poliinsaturados, como el linoleico y el omega-3, estos dos últimos beneficiosos para la salud cardiovascular. Sus minerales más importantes son el yodo, el magnesio, el fósforo, el selenio y el potasio. También es una buena fuente de vitamina B3 y B12 y aporta cantidades modestas, de vitaminas liposolubles (A, D y E). El ahumado alarga la vida de los alimentos frescos y aporta un sabor característico que hace que muchas personas que no comen pescado se lo tomen con gusto. Es importante recordar que es un producto que se debe guardar en la nevera y que a medida que envejecen, los ahumados almacenan compuestos nitrogenados como la histamina que pueden provocar reacciones en las personas alérgicas, por lo tanto consúmelo cuanto antes y no esperes a la fecha de caducidad.
| Nutrientes x 100g (x pieza en caso de frutas) |
| Valor energético | 117 kcal |
| Vitamina B12 | 3,3 mcg/ 54% de la CDR |
| Sodio | 2000 mg |
| Omega-3 | 523 mg |
| Selenio | 32,4 mg / 46% de la CDR |
| Vitamina B3 | 4,7 mg / 24% de la CDR |
| Hidratos de carbono | 0 g |
| Proteínas | 18 g |
| Grasas | 4 g |