El sésamo o ajonjolí es una semilla de origen tropical que nos suena a cuento de Alí Babá o a comida para pájaros. En realidad lleva siglos en nuestra cocina, pues los árabes nos dejaron la herencia de los dulces postres de ajonjolí y las barritas de miel con sésamo. Las semillas de sésamo son una fuente de calcio y proteínas de origen vegetal. El aceite y las semillas contienen sesamina, un lignano que ayuda a controlar la presión sanguínea a las personas con hipertensión. También aporta ácido fítico que puede inhibir el crecimiento de las células de cáncer de colon. Se recomienda tomar una cucharada sopera (12 g) al día o aliñar los platos con aceite de sésamo. La sal gomasio se hace con sésamo tostado y sal marina y le da a la comida japonesa un sabor especial con menos sodio y más vitaminas. Prueba también con las sabrosas recetas árabes con sésamo como la salsa tahini, o el hummus de garbanzos, un plato fresco y nutritivo.
| Nutrientes x 100g (x pieza en caso de frutas) | |
| Valor energético | 565 kcal |
| Ácido linolénico | 670 mg |
| Potasio | 460 mg |
| Hidratos de carbono | 10,2 g |
| Ácido salicílico | 230 mcg |
| Ácido oleico | 19,9 g |
| Magnesio | 345 mg |
| Proteína | 17,7 mg |
| Fibra | 11,2 mg |
| Grasa | 50,4 g |
| Ácido linoleico | 18,7 g |
| Calcio | 785 mg |