El requesón no es un queso verdadero, en realidad es un derivado lácteo que se obtiene de la fermentación del suero de la leche, por la acción de las bacterias de tipo lactobacilos. Tiene un sabor suave y delicado. Después de su fermentación el suero se calienta a 90ºC para que sus proteínas precipiten y formen una masa mantecosa, de consistencia blanda y color blanco que es el requesón. El requesón es una muy buena fuente de proteínas, con cuatro veces más proteínas que la leche. Además sus proteínas (lactoglobulina y lactoalbúmina) son de mayor valor biológico que las presentes en mayor cantidad en otros lácteos como la caseína. Esto se debe a que el requesón se elabora a partir del suero lácteo; muy rico en seroproteínas (proteínas del suero) que contienen todos los aminoácidos esenciales. Tiene la ventaja de que aporta menos grasas que la mayoría de con sólo 4 g de grasa por cada 100 gramos. Contiene la mitad de grasa que el queso fresco y casi ocho veces menos que un queso semicurado, un roquefort o un tipo Cabrales. Por eso es un alimento de fácil digestión. El requesón aporta la mitad de calcio que la leche y respecto a sus vitaminas, destaca en especial su contenido de B1, B2 y ácido fólico. Es el queso perfecto para sustituir a otros tipos de queso en las recetas o para tomar entre horas y mantener el peso o adelgazar.
| Nutrientes x 100g (x pieza en caso de frutas) |
| Valor energético | 97 kcal |
| Proteínas | 14 g |
| Vitamina B12 | 0,6 mcg |
| Lactosa | 2,7 g |
| Hidratos de carbono | 1,8 g |
| Grasas | 4 g |
| Agua | 78 g |
| Calcio | 60 mg |
| Ácido láctico | 2,7 g |