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Aprende a leer las etiquetas de las cremas solares para saber cómo te protegen de los rayos nocivos del sol
Cuando mires la composición de un protector solar, encontrarás una lista de nombres extraños que no te dicen nada. Aquí tienes un breve glosario de terminología solar para que sepas lo que te pones.
Filtros químicos. Son absorbidos por la piel y absorben la radiación solar produciendo una reacción química en la piel que la protege de los rayos UVB (quemaduras y daños en el ADN) pero no de los rayos UVA (envejecimiento cutáneo) como el octil metoxicinamato (OMC), oxibenzona, parsol 1789 y salicilatos.
Filtros físicos. Crean una pantalla que impide el paso de los rayos solares. Se notan porque dejan una película blanca sobre la piel y son más difíciles de extender. Protegen de los rayos UVA y UVB, como dióxido de titanio y óxido de zinc.
Sustancias antioxidantes. Generalmente son vitaminas y derivados de plantas con propiedades antioxidantes para proteger a las células del daño solar. Los más empleados son los betacarotenos, vitamina B5, vitamina E, y extracto de áloe vera, aceites vegetales (germen de trigo, oliva, palma, baobab, etc.), gingko biloba y té verde.
Otras sustancias. Algunos protectores solares incluyen agentes calmantes, refrescantes e hidratantes para ampliar su efectividad y mejorar la aplicación de la crema. Las fórmulas que contienen alcohol facilitan la aplicación sobre la piel pero pueden irritar, picar y secar la piel. Las fórmulas tipo loción pueden contener aceite que en algunas personas, favorece la formación de espinillas. Las lociones secas contienen polímeros que los hacen resistentes al agua, aunque cierran los poros de la piel. Las cremas en spray son más pegajosas y no se reparten uniformemente. Sí contienen DHA, una sustancia para prolongar el bronceado que en contacto con los aminoácidos de la piel, los oxida y produce el color bronceado sin exponerse al sol.
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