Escuchar la música preferida o beber determinado tipo de té contribuye a reducir la hipertensión arterial moderada y el riesgo de desarrollar arritmias
No todos los ensayos clínicos persiguen demostrar las virtudes de determinados tratamientos médicos; algunos indagan en los efectos de hábitos que pueden beneficiar o perjudicar la salud. Tres investigaciones presentadas recientemente en la reunión de
La reunión anual de
El quid de la cuestión
"La clave está en que el equilibrio cardiovascular depende en gran medida de una mediación cerebral; sabemos que las personas con colesterol elevado o hipertensión están en riesgo, pero hay muchas personas que padecen episodios cardiovasculares solamente por efecto de un estrés mental", explica Michael Miller, primer firmante del trabajo.
El té de hibisco, rico en antocianinas, flavonoides y compuestos fenólicos permiten reducir la hipertensión arterial moderada
La música y los chistes, añade Miller, contrapesan la influencia del estrés cotidiano hasta el punto de anular su efecto deletéreo. El estudio tomó a 10 voluntarios (siete hombres y tres mujeres) no fumadores con una edad media de 36 años. Tras medir sus valores basales, se los sometió a 30 minutos de música libremente seleccionada, 30 minutos de música impuesta, 30 minutos de música relajante y 30 minutos de visionado de videos de humor (gags).
Los autores comprobaron que el flujo mediado por una relajación vascular aumentó de media en un 26% tras escuchar su música favorita, disminuyó en un 6% tras escuchar música no preferida, aumentó un 19% tras los vídeos de humor y aumentó también, aunque sólo un 11%, tras la música relajante.
Una infusión antihipertensiva
Diane L. McKay, de
Según la autora del estudio, el té de hibisco es rico en antocianinas y otros flavonoides además de compuestos fenólicos, que permiten reducir la hipertensión arterial moderada a unos niveles capaces de alejar el fantasma de riesgos graves por ictus o arteriopatía coronaria. "El descenso conseguido con las infusiones se comparó, además, con el de un fármaco antihipertensivo (captopril) sin que se apuntaran diferencias estadísticamente significativas en lo que a disminución de la presión sanguínea se refiere".
El estudio se llevó a cabo con 65 pacientes de ambos sexos y una edad media de 50 años. Un saquito al día con