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Grasa Tóxica

SportLife 10/03/2010
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Etiquetas: adelgazar , grasa , quemar grasa

Grasa Tóxica Contenido multimedia

Puede que no seamos responsables de nuestra obesidad, descubre el 'síndrome de la grasa tóxica'

Ya está a la venta el nuevo libro del doctor Barry Sears 'Grasa Tóxica' de la editorial Urano. Doctor en Medicina y bioquímico, lleva 30 años investigando los efectos de la dieta en el organismo, un sencillo plan que logrará aumentar la calidad de vida y prevenir lo que denomina el "Síndrome de la Grasa Tóxica", cuyas consecuencias se manifiestan con la aparición de enfermedades como la Diabetes tipo 2, enfermedades autoinmunes incluso el cáncer o el Alzheimer.

Según el autor, la obesidad, por su manera de extenderse por el cuerpo, es como una forma de cáncer y, a menos que la tratemos a tiempo, no podremos controlarla. La obesidad no es culpa de la pereza y la glotonería, como comúnmente se afirma, sino una interacción adversa entre nuestra dieta actual y nuestros genes.

El nuevo libro nos hace descubrir los grandes beneficios de los ácidos Omega 3 y ofrece el primer plan para controlar el tipo de grasas que aportamos al organismo con un enfoque clínicamente probado que combina una "dieta antiinflamatoria" con altas dosis de aceite de pescado.

La Dieta de la Zona: Estilo de Vida Saludable

La Dieta de la Zona es un concepto nutricional creado por el Doctor Barry Sears. Es un estilo de alimentación saludable que se caracteriza por alcanzar un correcto equilibrio hormonal. Esta dieta se basa en mantener una proporción 40% de hidratos de carbono, 30% de proteínas y 30% de grasas en cada comida (la llamada proporción 40:30:30). Así se consigue estabilizar los niveles de insulina en sangre, evitando que se acumule grasa en exceso y favoreciendo, a su vez, que la grasa acumulada se vaya eliminando. Además, el Doctor Sears recomienda aportar en nuestra dieta ácidos grasos Omega 3, porque siguiendo nuestra dieta habitual no consumimos la cantidad mínima recomendada.

La proporción 40:30:30, al incluir un 30% de proteínas en cada comida, favorece el cumplimiento de la dieta ya que aumenta la sensación de saciedad y evita que comamos de más. Así mismo, las proteínas aumentan la termogénesis, lo que ayuda a la pérdida de peso.

Además, la Dieta de la Zona propone que los hidratos de carbono que se consuman sean de baja carga glucémica lo que ayuda al control metabólico. Esto puede ser de especial interés en personas como los diabéticos, en el que este control es fundamental.

Por otro lado, el aporte de ácidos grasos Omega 3 en la dieta es fundamental ya que no sólo regulan la saciedad y ayudan a controlar los triglicéridos, sino que pueden ayudar a reducir la enfermedad cardiovascular y están relacionados con la prevención del cáncer, enfermedades inflamatorias y de la piel.

Por todo esto, la Dieta de la Zona nos permite perder grasa de forma saludable y gradual. Las personas que la siguen no pasan hambre y, además, aprenden a comer de forma equilibrada para mantener el peso perdido y un buen estado de salud.

Para todos aquellos que por trabajo o vida social, pasan mucho tiempo fuera de casa, es una dieta "social" perfectamente compatible con la vida laboral y familiar. Además, existen productos específicos 40:30:30 que te ayudan a seguir la Dieta de la Zona a lo largo del día o a sustituir alguna de las comidas si es necesario con snacks, galletas, batidos, cremas, etc.

Los productos EnerZona mantienen una proporción de hidratos de carbono, proteínas y grasas (40:30:30), con ingredientes de la más alta calidad, y están pensados para ayudar a seguir un estilo de vida saludable en cualquier momento del día y, además, son productos con bajo índice glucémico y baja carga glucémica, que pueden ser utilizados por personas diabéticas.

El nuevo Libro del Doctor Barry Sears: "Grasa Tóxica"

Bajo este original título, el Dr. Barry Sears, busca dar respuestas a cuestiones de relevancia sobre la obesidad. El Dr. Sears nos hace ver que los planteamientos clásicos sobre la nutrición y las dietas no son siempre los adecuados y que algunos principios muy instaurados, como que hacer ejercicio y comer menos son la  solución para perder peso, no son del todo ciertos.

El doctor Barry Sears, que presenta su nuevo libro ante los medios de comunicación españoles, considera "Síndrome de la Grasa Tóxica" a aquel estado en el que la grasa tóxica se transmite a todos los órganos del cuerpo de forma similar a como se transmite o propaga un tumor. La primera manifestación clínica sería el desarrollo de ciertos trastornos metabólicos, - triglicéridos altos, colesterol descontrolado y niveles altos de insulina-,  que, al cabo de ocho a diez años, si no se tratan debidamente pueden llegar a derivar en enfermedades cardiovasculares o diabetes.

Las causas del aumento de este ataque inflamatorio de la grasa tóxica sobre los órganos se debe, principalmente, a los cambios que ha sufrido nuestra dieta en las últimas décadas y que ha desencadenado en EE.UU. la actual epidemia de obesidad y diabetes; y esta epidemia se está trasladando, en nuestros días, al resto del mundo.

La causa principal de lo que el doctor Sears denomina "Tormenta Nutricional Perfecta", ha sido provocada por el fomento del cultivo en EE.UU. del maíz y la soja, que han dado lugar a la obtención de carbohidratos refinados y baratos y aceites vegetales que, combinados, han dado lugar a un aumento de la inflamación inducida por la dieta y la disminución clara del consumo de aceites de pescado (Omega 3). Consumir un exceso de hidratos de carbono refinados, de alta carga glucémica, hace que el cuerpo genere exceso de insulina y los aceites vegetales baratos de soja y maíz son ricos en ácidos grasos Omega 6, componentes básicos de la grasa tóxica. Esta inflamación inducida puede activar los genes en personas que están predispuestas genéticamente a la obesidad.

Para combatir los efectos de esta epidemia, el doctor Sears promueve una combinación de dieta antiinflamatoria de la Zona (equilibrio entre proteínas bajas en grasa e hidratos de carbono de baja carga glucémica), y un aporte de aceite de pescado concentrado Omega 3.

RESUMEN

1. La Inflamación Silenciosa

La actual epidemia de la obesidad es parte de otra de mayor magnitud que el doctor Barry Sears denomina "inflamación silenciosa". Con el término "inflamación silenciosa", el autor se refiere al paulatino y constante deterioro de la salud causado por una mala alimentación que, además, no es perceptible para el cuerpo humano hasta que los daños son irreversibles, provocando enfermedades crónicas como alergias, asma, cáncer, trastornos inflamatorios y neurológicos, y diabetes tipo 2. El aumento de grasa tóxica da lugar a la inflamación silenciosa: estado previo a las enfermedades crónicas.

Esta inflamación silenciosa sólo podemos descubrirla a través de un análisis de sangre. Como alternativa más accesible, el doctor Barry Sears plantea que nos hagamos las siguientes preguntas, que nos pueden ayudar a detectar si la padecemos: ¿tienes sobrepeso?, ¿tomas algún medicamento para bajar el colesterol?, ¿estás muy cansado cuando te levantas?, ¿tienes tendencia al estrés?, ¿tienes siempre ganas de consumir hidratos de carbono?, ¿estás cansado durante el día?, ¿te entra hambre a las dos horas de haber comido?, o ¿tienes uñas quebradizas?

Cualquier tipo de inflamación viene dada por los eicosanoides, hormonas que derivan de los ácidos grasos esenciales de la dieta.

2. La gran apuesta del doctor Barry Sears: utilizar la comida como medicina

Tomar antiinflamatorios de por vida para reducir la inflamación tiene importantes efectos secundarios. La alternativa que nos ofrece el doctor Sears es la de poder "educar" nuestra dieta y utilizar la comida como medicina. Una dieta antiinflamatoria que reduzca los eicosanoides malos, a la vez que aumenta los buenos, nos ayudará a mantener nuestra salud.

La Dieta de la Zona es una dieta antiinflamatoria que nos ayuda a mantener los niveles de inflamación silenciosa bajo control; para combatir los efectos de esta epidemia, el Dr. Sears propone una combinación de Dieta Antiinflamatoria de la Zona, basada en el equilibrio entre proteínas pobres en grasas y carbohidratos de baja carga glucémica, con altas dosis de aceite de pescado para controlar la inflamación celular.

3. ¿Sabías que, al contrario de lo que siempre se ha dicho, no somos responsables de nuestra obesidad?

"No tienes la culpa de tu sobrepeso u obesidad", concluye el doctor Sears en el libro. La causa es la interacción adversa de tus genes con los cambios radicales que han tenido lugar en la dieta moderna, como ejemplo claro la estadounidense, durante los últimos 25 años.

El autor sostiene con firmeza que, "PUEDE QUE NO TENGAS LA CULPA DE ENGORDAR", ya que la obesidad tiene como causa principal la inflamación producida por la mala alimentación; y esta inflamación silenciosa afecta a los patrones hormonales que controlan el apetito y la liberación de grasas acumuladas, provocando inmediatamente un aumento de peso sistemático. Es precisamente, por este motivo, por lo que argumentos simplistas como "comer menos y hacer más ejercicio", no resultan efectivos para perder peso.

El trifosfato de adenosina (ATP), es el núcleo fundamental en la obtención de energía celular que se obtiene de las calorías ingeridas y es el responsable de dirigir el metabolismo. Una vez que el cuerpo ha obtenido el ATP que demanda para su funcionamiento, las calorías restantes se almacenan para hacer uso de las mismas cuando el cuerpo lo requiera.

Para lograr este proceso, el hígado debe convertir ese exceso de nutrientes en grasa circulante. A la hora de almacenar los excesos de hidratos de carbono y proteínas el cuerpo lo convierte en grasas, que se almacenan en las células adiposas.

El papel que juega la genética a la hora de almacenar ese excedente de grasa y convertirla en grasa circulante para transformarse posteriormente en ATP es fundamental.

4. Hacer más ejercicio y comer menos quizás no sea la solución

Según afirmaciones del doctor Sears, todo lo que hemos oído decir sobre las "causas" y las "curas" de la actual epidemia de obesidad probablemente sea totalmente falso.

Los argumentos simplistas no surten efecto ya que, comiendo menos, el cuerpo deja de recibir la materia prima para producir el ácido ATP y, haciendo más ejercicio, el ATP se consume con mucha más rapidez. Es por lo que el resultado final será que perderemos peso pero, para producir ese ATP necesario, el cuerpo extraerá la materia de los músculos y órganos provocando graves consecuencias a largo plazo y no cubriendo las necesidades básicas de ATP del organismo.

Según Sears, "No se pueden cambiar los genes, pero si se puede modificar su expresión". Bajando los niveles de insulina se logra salvar esta trampa para la grasa ya que, debido a la alimentación correcta, la producción del ATP se adecua a las necesidades corporales, frenando la necesidad de alimentarnos de manera constante y perdiendo peso a pesar de estar predispuestos genéticamente a la obesidad.

El apetito y la saciedad juegan un papel muy importante a la hora de lograr el peso adecuado. El equilibrio entre estos dos factores viene determinado entre otros componentes por la insulina, por lo que resulta fundamental mantener los niveles adecuados.

Para controlar el peso de manera permanente es necesario lograr un equilibrio de las hormonas que controlan la acumulación de grasa, el apetito y la saciedad; objetivo que se logra mediante la Dieta de la Zona, con el control de la ingesta de hidratos de carbono, proteínas y grasas combinado con el aceite de pescado refinado Omega 3.

Con el seguimiento de estas pautas, cualquier persona, - predispuesta genéticamente a la trampa para la grasa o no-, puede perder peso y lograr un equilibrio saludable.

Gracias a esto, el hombre más gordo del mundo se encuentra en el camino adecuado para lograr su peso ideal.

5. Un caso y ejemplo extremo

Manuel Uribe (México) pesaba en 2006 cerca de 550 kg. Probó todo tipo de dietas sin conseguir resultados, hasta que se puso en contacto con profesionales que le animaron a probar la Dieta de la Zona. Gracias al aceite refinado de pescado Omega 3, las hormonas que controlan el apetito se mantienen estables, y con la combinación adecuada de los hidratos de carbono, proteínas y grasas ha logrado perder casi 200 kg. y su estado de salud en la actualidad es idóneo.

El caso de Manuel Uribe es la prueba irrefutable de que, con la Dieta de la Zona, cualquiera puede perder peso y siguiendo sus instrucciones se logra alcanzar el peso ideal además de un óptimo estado de salud, ya que los niveles hormonales y de insulina quedan perfectamente equilibrados.

Tienes más información en www.enerzona.net

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